Editado por Elizabeth Benson y Anita Cook.
Ritual Sacrifice in Ancient Peru
University of Texas Press
2001
Detrás del sacrificio está el acto de dar. Ofrecer, dejar una ofrenda. Y dar en el sentido de Mauss es también establecer un arreglo, un contrato entre el que da y el que recibe. El libro editado por Benson y Cook tiene el objetivo de entender los sacrificios rituales (de animales, de seres humanos) en el Perú antiguo con el fin de entender las culturas o las sociedades pasadas, ya que la ofrenda de sangre, ofrecer la sangre, era un modo de permitir la supervivencia de la vida misma. Dice “At certains stages in cultural development it was the way that a people thought that its cosmology could be made to work”. (p. ix).
Según las editoras, los rituales son los que se encargan de recrear (reenacts, en el original) los mitos, donde los hombres imitarían a los dioses y a sus acciones. Son pues, puestas en escena. Sin embargo, la propuesta de Benson y Cook no llega a sostenerse completamente. En todo caso no toma en cuenta la bibliografía sobre rituales que existe (citando en primer lugar a Victor Turner y su trabajo sobre rituales de pasaje; la lista podría ser extensa).
Acorde a Turner un ritual es “la conducta formal prescrita para ocasiones no determinadas por rutinas tecnológicas que hacen referencia a creencias en seres o poderes místicos” (1978), y estaría compuesto por un conjunto de elementos o “símbolos rituales”. Estos son “la más pequeña unidad de un ritual que contiene propiedades específicas de la conducta ritual … la unidad indivisible de la estructura de un contexto ritual”. (ibid). Establecen además un vínculo entre lo sensorial y lo ideológico. Son tanto emociones como valores sociales.
Y quizá ese sea el vacío mayor que se hace notar en el libro: la falta de una teoría sobre los rituales. Sin explicarnos las dinámicas internas que posiblemente hubo en la preparación y escenificación de un ritual, se nos dice que “los pueblos andinos generalmente pensaban que los objetos tenían vida”, y que por lo tanto ofrecer, dar en ofrenda un objeto (¿una vasija? ¿un tejido?) era también ofrecer un ser vivo.
Escapa en la lectura de Benson y Cook una mirada más social en su interpretación de los contextos rituales. Los recientes trabajos sobre agencia en la arqueología han puesto en evidencia la imposibilidad de una generalización tan radical y extrema como la creación de una abstracción llamada “los pueblos andinos”. Son “globitos sin rostro”, como en la historietas.
Explora los ritos: las guerras son también rituales, realizadas en días especiales, de acuerdo a calendarios agrícolas inclusive. No hay mucha novedad en esta afirmación. Efectivamente, en la mayor parte de las guerras aparecen símbolos rituales. El problema sin embargo no es explicar los cómos. Aún faltan conocer los por qués. Sigue siendo ese el reto de la arqueología peruana.
Quizá lo mejor del libro es la recopilación de varios estudios de caso, los que iremos atendiendo en los próximos días.