La respuesta de Henry

Henry, buen amigo y como se ve, buen polemista, responde a mis comentarios. Los dejo con la respuesta.
Hola Roberto:


Muchas gracias por el comentario. Y gracias por dejarme usar este espacio para hacer algunas precisiones que no podia ni quería hacer el dia de la presentación del libro. Obviamente, habia que leer el libro, como lo has hecho tu para posicionarse y comentarlo. Aqui el tema de la división entre idealistas y materialistas parece que no se ha entendido bien (aunque actualemnte ya he superado las formalidades exigidas por la academia oficial que se ha puesto tan ecléctica hoy por hoy). Esa división para empezar nace de la aprehensión de la realidad y en la cabeza de los sujetos que construyen su concepción acerca del Estado. Para mi lo que está claro es que el Estado, o bien existe como una realidad independiente a nosotros o, como una abstraccion que puede ser instrumentalizada (llamalo ideologia si quieres). Asi pues, no es una cuestión de “cajones” o “estancos” como le gustaría a muchas personas que fuesen mis divisiones sino que hay que verlas como dos lineas muy diferentes y encontradas que en sus bordes pueden ser manipuladas otras vez para darle una falsa dinamica en los discursos arqueopolíticos. El tema de fondo en todo caso es la ideología y como esta funciona para legitimar o no a ciertas condiciones antinaturales (y la arqueología forma parte de ella, aunque los positivistas-objetivos no lo admitan). La división idealista/materialista (y contraria a los postmodernos) sirve para ubicarlos en su propia dialéctica (que aparece refrendada por ambos grupos que se rebotan cuando se la presenta), reconocida ya en “La Ideologia Alemana” de Marx y Engels (“Materialismo y empirocriticismo” me parece un buen texto pero no es el origen de mi planteamiento).

Obviamente, los seres humanos necesitamos organizar nuestro mundo y esta es una forma (quizá la mia). Si alguno tiene otra, por favor que me la comunique y arguemnte pero de momento aun no reconozco otra como forma de ordenar a los pensadores y sus ideas por lo menos los que tienen un posicion clara y explícita ante la vida social. En tiempos post-modernos, pues, ser ecléctico no queda mal en la “arena académica”. Por el contrario, me parece que esta desdibuja los límites de las posiciones convirtiéndolas en ideología fácil de reciclar en cualquier situacion histórica (sino veamos a nuestro alrededor. (Si podemos)). A mi parecer, si se quiere, cuando se hacen estas divisiones que pueden sonar anacrónicas para algunos, lo único que se hace evidente no es que el mundo pueda ser encasillado en “cajones” o en “dogmas” (como se les achaca a todos los marxistas, metiéndonos a todos en un saco, con lo cual la preguna es ¿quien encasilla a quien? algo que se hizo patente en la presentación de mi libro) sino que la dialectica está en el mundo pero sólo se hace evidente (por lo menos en en el mundo del pensamoiento de las ciencias sociales cuando hay posiciones clara y coherentes (arguemntables finalmente y ancladas en concresiones). Fácil hubiera sido elegir un esquema evolutivo pero sinceramente no creo que esto hubiese reconocido la esencia de la riqueza de las posiciones en el mundo y que llega hasta nuestros dias. Asi pues, en mi libro se trata de plantear (no excluir sino más bien oponerlos dialecticamente)que existen por un lado sujetos que plantean que el estado existe por si mismo (e incluso se origina por si mismo) y otros que plantean que el estado es una construcción social basada en condiciones materiales necesarias históricamente cosntituidas. Esa es la propuesta. Quizá, un libro (como el mio) no pueda materializar la riqueza desbordante de la realidad ante los ojos del lector. Quizá sólo un diálogo la pueda tratar de representar. Asimismo, no creo en los dogmas (como dije ese dia) ni en las verdades absolutas, asi que este libro no es un catálogo del pensamiento acerca del Estado sino una invitación a la reflexión. No creo que existan libros que agoten un tema. Por el contrario creo que los libros son una invitacion a la lectura y quiza como Shanks y Tilley, siguiendo a Bordieu (por ej. Reconstructing archaeology) son textos que se re-escriben por el lector. Asi pues los invito a re-escribir mi libro y a darle duro.


Por otro lado, el tema del Estado en si, creo que, además, de plantear que está basado en el modo de producción (categoría clásica que no uso para nada en mi representación del Estado en Pukara. Yo hablaria más bien de formas de producción) no es correcto. Yo personalmente, creo que la ideologia que coloniza a las relaciones sociales de producción (yo diria “formas de organizarse socialmente”) es una fuerza (construida por los mismos actores sociales) que plantea ordenamientos de las mismas. De hecho, en los últimos tiempos creo que hay ideologías que también frenan el cambio social y para Qaluyu es lo último que he venido señalando. Eso si, no me pidas que crea que el individuo es el motor del cambio social.


Finalmente para no aburrirlos, creo que muchas ideas que se dieron en el libro faltan por desarrollar pero se necesita primero exponerlas a la crítica pública y ese creo que es el aporte del libro. Lamentablemente, en la presentacion se hizo algo muy extraño para mi pero intersante: se dijo lo que el libro no es. Asi pues, saludo mucho que la dialectica se revele ante nuestros ojos. Sólo sabiendo lo que no es reconoceremos lo que algo es. Espero que la cara de las dos monedas se haga visible en algun momento, cuando por fin estemos “entre dos tierras” y se superemos (incluido yo) nuestras contradicciones.


Henry Tantaleán

3 thoughts on “La respuesta de Henry

  1. no se si el Sr. Tantalean sera buen polemista ya que no parece salir de la “jerga” que conoce (dialectico, contradicciones).

    Para un texto tan corto es patetico. Igualmente, me parece poco correcto lanzar y criticar conceptos y definciones solo por hacerlo y sin conocerlas bien. El Post-modernismo es mucho mas que “eclecticismo”, con sus ventajas y desventajas. Este desconocimiento del Sr. Tantalean se ve de manera patente en su afirmacion que “Shanks and Tilley siguen a Bourdieu”, que cosaaaa!!!??? ….los ha leido de verdad?

    Finalmente, una critica constructiva para H. Tantalean. Me parece que esta mezclando sus herramientas teoricas y metodologicas (el materialismo historico marxista) con su ideologia politica lo cual es muy peligroso y tentador al manipular los datos. Aqui quisiera recomendarle leer las obras de ese enorme historiador que fue Alberto Flores Galindo lamentablemente fallecido a temprana edad. Aqui el Sr. Tantalean podra ver como se mantiene claramente esa linea divisoria entre el ejercicio intelectual y el politico. Y eso que Flores Galindo murio siendo un socialista convicto y confeso.
    De paso aprendara a ir al punto directamente, sin entreverarse, y vera como es posible hacer un analisis desde la perspectiva marxista sin mencionar las palabras “dialectica” y “contradicciones” en cada pagina escrita.

  2. Muchas gracias por los comentarios Javier Regidor. Una jerga es una forma de definir ciertas concresiones de la realidad y quizá ese sea un defecto que a menudo se ha dado en los discursos y prefiero utilzarla a no decir nada como su mensaje hace.
    Siguiendo con su comentario, para su desdicha resulta que el primer capítulo de mi tesis doctoral trata específicamente sobre la ideologia en arqueologia y obviamente, he tendio que leer a Mcihael Shanks y a Christopher Tilley. Uno de los tantos libros fue Re-Constructing archaeology. Quiza no conozca tanto a Shanks y a Tilley pero le aseguro que si usted leyó bien alguno de esos libro se dará cuenta que siempre usan a los mismos autores hermenéuticos modernos.
    FInalmente, no es una crítica solo para usted sino para diferentes investigadores, es imposible separar a la teoria de la metodología (y lo siento por Flores Galindo) porque ambas son pate de la lógica de la investigaciónj científica y esto no lo dice ningún marxista sino Karl Popper. Asimismo, no creoq ue ningun texto sea inocente por el contraio justamente los que se esconden bajo el titulo de asepticos plnatean mas visiones interesadas que los que por lo mneos se posisicon y hacen explicita una postura. Después del todo, todos hacemos politica, incluso hasta en nuestras prácticas sociales más simples. Finalmente, lamento que no le gusten las palabras dialéctica y contradicción, las sustituiré solo para usted, por “oposicion complementaria” y por “enfrentamiento de concresiones”.
    Quiza esto satisfaga sus sospechas infundadas. Lo que si me parece grave es que usted que parece autoidentificarse como objetivo y aseptico y compartimentado cientificamente opine a priori de mi conocimiento de las fuentes pero guardo la esperanza que algún dia podamos apostar por alguien más que un mismo.
    Henry Tantaleán
    Henrey Tantaleán

  3. creo que aqui tambien deberian postear el aplastante comentario del Dr. Vega-Centeno para poder comparar.

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