el tema del racismo ha estado presente por varios momentos en el blog. no es, como afirman algunos, la constatación de una realidad (“existen las razas”, aseguran), sino, sobre todo, una forma de pensar, una ideología.

para los que quieran conocer un poco más del tema, pueden revisar el buen artículo de nelson manrique, su introducción a “la piel y la pluma” parte 1 y parte 2. también, los distintos artículos sobre el racismo que hay en la biblioteca virtual de cholonautas.

ayer carlos iván degregori escribió un artículo aparecido en perú21 sobre la inclusión y el racismo. inclusión de parte de los empresarios de cade, que poco a poco se van dando cuenta que es un tema urgente y vital para nuestro país, y racismo a través de las declaraciones de nuestro primer ministro. lean y comenten.

Inclusión vs. racismo
La transferencia avanza a trompicones, se pierde a veces en tramas secundarias como las querellas sobre el porcentaje de pobres. Antes de que se vayan los viejos otorongos, ya los nuevos asaltan sus oficinas dispuestos a defenderlas a dentelladas. La imagen global luego de la segunda vuelta tiene algo de implosión. La locomotora García avanza, pero los vagones apristas no son tantos ni de tan última generación. El país parece una bolita que gira en una ruleta, y no sabemos si caerá en el casillero ganador. En este contexto, CADE 2006 tendrá como eje el tema de la inclusión, con un lema hermoso: “No existe nosotros con alguien afuera”. El presidente del comité organizador, Ben Schneider, da las razones: “Llegó la hora de que los empresarios peruanos enfrentemos un tema que jamás tocamos frontalmente en nuestro Perú; jamás existirá un futuro viable mientras persista la exclusión social”. De acuerdo. Solo así podrá superarse la desconfianza mutua y la polarización, que se expresó tan crudamente en las recientes elecciones. Lograrlo implica avanzar, desde la lucha contra la pobreza, hacia el reconocimiento y el respeto a todos los peruanos y peruanas, no solo como ciudadanos sino como seres dotados de razón, tema que parecía haberse resuelto en el siglo XVI. Digo esto porque, al tiempo que saludo la iniciativa del CADE, debo expresar mi indignación por expresiones vertidas por el primer ministro Pedro Pablo Kuczynski en la conferencia ‘Perú: Desarrollo e inversión con equidad social’, organizada hace unos días en Lima por Global Crossing y pronunciada ante el Consejo de las Américas y la Sociedad de las Américas. El primer ministro afirmó allí: “Esto de cambiar las reglas, cambiar los contratos, nacionalizar, que es un poco una idea de una parte de los Andes, lugares donde la altura impide que el oxígeno llegue al cerebro, eso es fatal y funesto…”. Se discutía si Kuczynski era peruano. La polémica acabó. Porque esta frase, cuyas variantes han proliferado en los últimos meses, revela una forma tan peruana de ser racista, tiene una estirpe tan ranciamente colonial, que no hay más que añadir. Salvo, tal vez, repetir la invocación bíblica a no mirar la paja en ojo ajeno. Porque algunos dicen que los pobres, específicamente los pueblos andinos o amazónicos, son arcaicos y se han quedado congelados en el tiempo, allá por los siglos XVIII o XIX. ¿Y quienes sostienen, ya no solo en talkshows sino en eventos internacionales y desde los más altos cargos del Estado esta suerte de determinismo geográfico que exuda desprecio por otros compatriotas, en qué siglo viven? El camino es largo para llegar a nuestro siglo XXI, donde consideremos nuestra pluralidad cultural, racial, geográfica, como activo y no como lastre. Ese camino pasa por cambios profundos en educación, justicia, medios de comunicación, hábitos y costumbres. Requiere tiempo y voluntad política. Requiere ética en la función pública y ejemplo de las élites.

ps actualizado: gustavo faverón ha hecho eco de esta crítica en su blog.

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