estas últimas semanas hemos sido testigos de una andanada de ataques desde dos frentes: por un lado el alcalde mezarina exigiendo la clausura del museo de arte contemporáneo y por el otro los promotores del proyecto + artistas comprometidos. desde ambos lados insultos y ataques, que, la verdad, no contribuyen para nada al diálogo.


el cono del silencio. superagente 86.

cualquiera que quiera ver un excelente dossier del problema, puede entrar al blog de presencia cultural. el dossier fue realizado por manuel rodríguez (a) kinua. no creo que haya mejor lugar para encontrar todos los puntos de vista y enlaces a posts y notas publicadas por aquí y por allá también.

algunos comentarios sobre el tema:

1. hay un entrampamiento sin salida en las conversaciones. los insultos y actitudes autoritarias van desde los dos lados. la alcaldía que piensa “recuperar la lagunita” y la comunidad de artistas que todas las semanas hablan del alcalde bárbaro, vecinos desinformados, etc.

2. desde el lado de la alcaldía, la recuperación de la lagunita llama la atención, cuando se tiene un municipio económicamente quebrado y sin recursos. y el alcalde busca con esto el apoyo de un sector de vecinos que ha estado en la lucha desde la gestión de fina capriatta.

3. desde el lado de la comunidad de artistas que se encuentra alrededor del museo hay un discurso paternalista fuerte: “es lo mejor para el país”. y el discurso se complementa con la estigmatización de los otros bárbaros, “perros del hortelano” (siguiendo la figura del modelo alanista).

4. así la cosa va a ningún lado.

ya habíamos señalado inclusive en el último post de esta saga, que no hubo un proyecto de museo desde el inicio (salvo un plano arquitectónico), que no ha habido autocrítica en la gente del museo de arte contemporáneo, etc.

en efecto, quizá la única salida dentro de todo es que el proyecto del museo de arte contemporáneo sea asumido por la municipalidad, en la medida que un colectivo privado no pudo ser lo suficientemente eficaz para llevar a cabo un proyecto de esta magnitud. e invitar a participar a la municipalidad provincial de lima metropolitana.

es decir, reconocer de partida la importancia de un museo de arte contemporáneo, con una colección que además no sea privada (como lo sería bajo la figura del actual proyecto), sino una colección pública gestionada por el gobierno municipal. ¿por qué no? ¿no es importante que el museo exista más allá de quién lo gestione? ¿y que la colección sea pública?

son ideas que pecan de ingenuidad, porque por un lado la alcaldía de castañeda tiene un cero interés por las artes (y por los espacios públicos en general, como ya se ha mostrado) y al mismo tiempo, la comunidad de artistas que se encuentran alrededor del museo de arte contemporáneo no tienen tampoco un espíritu de cultura pública (que es mucho más que exista un parque y un espejo de agua).

actualización:
mirko lauer escribe hoy (13.2.08) sobre el mac y dice:

“En el fondo el tema de un MAC es demasiado importante como para que decida de manera absoluta sobre él la gestión transitoria de un municipio. El Instituto Nacional de Cultura, tan protector del capital cultural que languidece en los ranchos barranquinos, podría emitir una opinión sobre el tema, y lo mismo el ministerio de Educación.”

de acuerdo, pero añadiría, el tema de un mac es demasiado importante para que decida de manera absoluta sobre él una municipalidad… y una junta privada.

más:
dossier sobre el conflicto del museo de arte (presencia cultural)
¿qué pasa con el museo de arte contemporáneo? (el blog del morsa)
opiniones varias sobre el museo de arte (escuela de marte)
opiniones varias sobre el museo de arte (arte nuevo)

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