¿Qué pasa con el Museo de Arte Contemporáneo en Barranco? (parte 9)

Reunión por la tarde en casa de Giuliana Borea. Varios bloggers invitados a una reunión informal (aunque se aclaró que era para dar la versión oficial del IAC) y conversar sobre varios puntos. Básicamente temas que el IAC considera que se están diciendo cosas que no son.

Algunos temas que más bien salieron de la reunión (y que me imagino fuera de agenda):

1. El pasivo (que ya parece activo) del IAC. Los comentarios contra el alcalde ya han rebasado cualquier imaginación. Augusto Álvarez Rodrich (el mismo que del Harakiri Cusqueño), le dijo “perro del hortelano” a Antonio Mezarina, subiéndose de ese modo al caballo (loco) del pensamiento García. ¿Hay forma de revertir el problema? Sí, pero requiere mucho trabajo y esfuerzo.

2. “El problema es que la gente opina porque no está informada”. Buena parte de la discusión fue sobre este punto, defendido al inicio por el IAC. Una alternativa que se planteó fue la del cabildo abierto, la de la discusión pública, pero, al parecer despertó inquietudes entre Giuliana Borea y Giancarlo Gomero (también del IAC): “Pero, eso puede significar un retroceso”. Bueno, nadie ha dicho que hacer un proyecto cultural fuera fácil. Además, la gente no opina porque esté poco o nada informada. Por el contrario, la gente opina con la información que tiene a su mano, y en el caso de Barranco la ecuación es bien sencilla: Antes había un parque histórico, ahora no.

3. El museo será construido sí o sí. Es un hecho. La addenda de Martín del Pomar, que les da plazo hasta octubre del 2008 es el plazo que tienen para terminar esta fase del proyecto. No hay marcha atrás. Y no sé por qué esos discursos del “sí o sí”, recuerdan mucho al “TLC sí o sí”, “Minería sí o sí”.

4. “Hay que reconocer que hay profesionales de la cultura. Así como no todos pueden opinar sobre física, no todos pueden opinar sobre cultural. Ahora hay profesionales de la cultura que deben decir lo que es mejor para la población. A la gente le puede gustar más una torta de chocolate que un plato de quinua, pero eso está mal.” Claro, pero a la población hay que educarla y eso, nuevamente, es un proceso largo y tendido. Chamba, mucha chamba.

5. Lo simbólico. Se insistió mucho en la cuestión simbólica como parte de los pasivos descritos líneas arriba. Una instalación que se ubica al frente de los vecinos que más han venido protestando y qué dice “¿Qué es esto?”, casi planteando que aquellos quienes viven al otro lado de la avenida Grau, no saben pues que eso es un Museo (eso me tiene confundido, por un lado dicen que ya es un museo, ahora que no, en fin). Lo simbólico de los miles de artículos que defienden al proyecto MAC (al que se ha sumado Rodrich) con todos los calificativos posibles. Lo simbólico (más allá del convenio que les da legítimo derecho) de hacer reuniones sociales más allá del uso normal (hasta las 8 pm) del espacio.

Ya, luego, algunos temas más que creo que necesitan un espacio público, con varias voces que discrepen: políticas culturales, espacios públicos, el plan de manejo del patrimonio del distrito de Barranco, etc.

Para el cierre, la entrevista de Henry Spencer a Giuliana Borea, tiempo antes de la reunión…


Borea AVI
by henryspencerxxx

No todo museo por museo es espacio público. Los espacios públicos son también formadores de ciudadanía, son espacios inclusivos y la inclusión se trabaja, se construye lentamente, de abajo para arriba, de manera concertada. La reunión dio más luces, sí, de que el IAC no va a dar su brazo a torcer.

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4 thoughts on “¿Qué pasa con el Museo de Arte Contemporáneo en Barranco? (parte 9)

  1. Esa costumbre de estar agarrando los parques publicos para hacer sus museos. Porque no compran un terreno disponible como cualquier hijo de vecino y alli construyan su museo donde con un parqueo adecuado puden operar mejor. Siempre estan pidiendo a los Municipios agarrarse los parques y quitarle espacios al vecindario. Ahora esa casa del “Arte” hace sus polladas pitucas para recaudar fondos y avanzar con la obra. Porque no le piden a Castañeda una de las tantas casas historicas en el centro de Lima y asi ayudan a rescatar a la ciudad que se esta muriendo.

  2. Por la manera como caracterizas las actitudes de la gente del IAC, diría que se les sale con la furia el fascio interno. Parece que se sintieran los únicos competentes para hablar y calificar esta cosa abstracta y poco definible que la “cultura”, y felizmente que tenemos estos guardianes que nos protejan. ¿Quiénes se creen?

    No niego el valor y la importancia de un MAC para una ciudad como Lima. Pero cuando la gente detrás de un proyecto de esta naturaleza, que debería convocar e incluir, empujando los límites del “establishment” estético (precisamente lo que busca hacer el arte contemporáneo), adopta postura de tremenda intransigencia, uno no puede evitar pensar que en el fondo esto es sólo un ejercicio de esnobismo y fanfarronería.

    En algún punto dejó de ser un museo para Barranco o para Lima, y se convirtió en SU museo, SU visión, SU arte, SÍ O SÍ. Y ahí creo que ya empezaron a patinar.

  3. Cada vez me convenzo que estos dimes y diretes sobre el MAC sólo evidencian que un museo de arte contemporáneo es algo que a Lima le sigue quedando muy grande. Total, aquí mejor funcionan las piletas y los bulevares con contaminación lumínica.

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