¿Qué sucede con el Museo de Arte Contemporáneo de Barranco? (parte 10)

Cedo el micrófono a Augusto Ortiz de Zevallos, en una nota sobre el MAC, publicada en el diario barranquino El Molino (marzo del 2008):

“Hay un error grave de arquitectura en el museo. Le quitó a Barranco un espacio. Convirtió el parque en una ferretería, así no se hacen proyectos. En Barranco hay que conciliar el arte con el parque, es cierto, pero también es cierto que el proyecto del arquitecto Cooper desmantela el parque.

Cooper criticó el Parque de Lima, que fue un proyecto que se hizo como parque cultural para los vecinos y que la gente ahora siente como suyo, a pesar que está en un barrio duro, con pirañitas.

En Barranco el error del proyecto fue sobredimensionarse y menospreciar un mundo pintoresco, que no tenía gran calidad pero que tenía existencia. Evidentemente, la estrategia avasalladora fue equivocada.

Lo que habría que hacer en Barranco es reencontrar el arte con el lugar como se hace, por ejemplo, con las esculturas de Botero mezcladas con la ciudad de Medellín.

Ojalá que el museo tenga una salida porque tampoco le creo al alcalde (de Barranco) cuando dice que quiere recuperar los espacios públicos. Me da la impresión que allí hay afanes de otro tipo”.

By the way, algo que la gente del MAC no ha dicho nada es sobre la oferta del Presidente Regional del Callao, Alex Kouri.

También: Visiones Urbanas (Desde el tercer piso)

Perútags:

 

2 thoughts on “¿Qué sucede con el Museo de Arte Contemporáneo de Barranco? (parte 10)

  1. La historia del Museo de Arte Contemporáneo no comenzó de manera transparente, desde el hecho que el gran espacio de casi catorce o quince mil metros cuadrados fue concesionado por tan solo S/1000.00 soles al año (ya quisieramos muchos pagar ese alquiler). Entonces si en aquel entonces las autoridades casi donaron aquel terreno, en el cual yacía un “mundo pintoresco” como lo llama el Sr. Augusto Ortiz de Zevallos, y Barranco le creyó tanto tiempo al IAC (Instituto de Arte Contemporáneo) que seguían consiguiendo donaciones para su construcción, que para nada preserva el entorno urbano paisajista _al que muchos conocedores del tema hacen referencia_porqué no se le podría creer al actual Alcalde su ánimo de recuperar los espacios públicos. Los Barranquinos sabemos que durante años nuestras autoridades han calado heridas hondas en nuestro ánimo, al concesionar hasta nuestras playas, desde este punto de vista las concesiones de los espacios públicos serían la decadencia política del Sr. Mezarina, quien se ha caracterizado hasta el momento por salvaguardar en lo que respecta a este tema (lo que no sucede desde hace muchos años) la voz de los vecinos Barranquinos. Barranco además de cultura (que tiene un significado amplio que incluye costumbres y modos de vida)es su gente, sus calles, esa sensación de estar en cualquier lugar menos en Lima cuando vas paseando por sus alamedas, pareciera que el tiempo se hubiese detenido en Barranco.
    Debemos procurar como peruanos defender nuestra CULTURA pero en su sentido lato, y no en el que mejor le convenga a los que -pareciera -sólo quisieran valerse de sus riquezas económicas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *