Dos notas aparecieron hoy en Perú21. En primer lugar un artículo bastante bueno de Piero Quijano sobre el MAC de Barranco. Un par de párrafos del buen Piero sobre esa extraña forma de pensar la cultura (o la alta cultura) entre la gente del IAC:

Los auspiciadores del MAC se refugian detrás de la palabra Cultura como militares detrás de la idea de Patria: los vecinos opuestos a la expropiación son “retrógrados”, y el parque, un antro donde los enamorados. ¡se besaban! y la gente descansaba. ¿No eran parques públicos? ¿Qué Cultura sataniza el tiempo libre y la actividad de la calle? Los mismos argumentos para reformar el Parque Kennedy hace años. No más parques para jubilados dando migas a palomas o peatones ociosos tomando sombra sino ‘interactivos’, gente ‘circulando’ (como pollos sin cabeza).

En Barranco, las playas, llamadas “abandonadas” por los encargados de cuidarlas, fueron lotizadas y puestas en concesión por décadas a restaurantes caros, un club deportivo ficho y un parqueo de yates -un mini-Asia que redujo a dos metros las playas de la gente-. Casi desaparecen un club clasemediero, como el Tennis de Barranco, y el parque Las Mimosas. Y vendieron el Mercado N° 1, hoy supermercado. La fujimorista Ley de Municipalidades hace dueños de distrito a los alcaldes, que abandonan a la mala el espacio público y después gritan “¡está abandonado!” para venderlo a privados.

barranco se vende

Así, la Cultura sale con apropiación privada de espacios públicos: playas, áreas comunes (de la Residencial San Felipe); parques (el de la Reserva, convertido en Norky’s por Castañeda). Y a los territorios degradados por la minería se suma un futuro de sitios arqueológicos modelo Disney, según tendencia mundial. De qué Cultura hablan. Los dueños de Asia se agarran el litoral e imponen reglamentos del siglo 19 a sus empleados. La existencia de esas playas privadas es una afrenta al resto del país, y no hay dramatismo en decir esto. A la Cultura no le interesa ese tema. No dice nada, es apolítica-conformista o está con la barata clase alta peruana. […] Continúa en Perú21.

Una cultura pública basada en la exclusión no es pública. Igual con los museos. Un museo no es automáticamente un espacio público por naturaleza. Son lugares heterogéneos, reflejan la pluralidad social y política:

“visibilizan el conflicto ofreciendo una opción para manejarlo de manera que se reconozcan los intereses y las opiniones en su diversidad” (Dagnino, Olivera y Panfichi, 2006, citado en Espacio público en la ciudad popular: reflexiones y experiencias desde el Sur, Guillermo Takano y Juan Tokeshi, DESCO, 2007).

En la historia por la construcción del Museo de Arte Contemporáneo, hay una serie de procesos fallidos en los que no se han reconocido efectivamente los distintos y diversos intereses ciudadanos y más bien se ha impuesto una versión de la cultura, desde la llamada “profesionalización” o autoridad profesional de la cultura (“nosotros los artistas”, “nosotros los antropólogos”, “nosotros los museólogos”). El resultado de este melting pot no es un espacio que refleje ese mundo rico, mesocrático y criollo del distrito barranquino. He allí uno de los grandes nudos que afrontará el MAC, cuando se inaugure sí o sí.

La otra nota tiene que ver justamente con esa idea de la defensa de los museos (y bibliotecas). Como se apunta:

Desde ayer, el Museo de la Nación, el principal espacio educativo y cultural del país, está cerrado al público. ¿Las razones? En su local se desarrollará, del 13 al 17 de mayo, la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe (ALC) y la Unión Europea (UE) y, por ello, su local será remodelado.


Exposición Yuyanapaq en el Museo de la Nación. Foto: ChekeiChan

Lo mismo sucede con la hace poco inaugurada sede de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP). Este recinto estará cerrado al público del 20 de abril al 20 de mayo porque, al igual que el Museo de la Nación, será usado para las reuniones de la V Cumbre ALC-UE. Es decir, durante un mes (la BNP) y dos meses (el Museo de la Nación), estarán cerrados los dos principales espacios culturales y educativos del país. (Nota completa en Perú21)

El elenco del Ballet Nacional no puede ensayar en su local. La Orquesta Sinfónica realiza sus recitales en el local de Centrum-PUCP. Wilfredo Tarazona renunció a su cargo de director de la Orquesta Sinfónica Juvenil e Infantil. Y no he escuchado a nadie que haya defendido el MAC salir a decir ignorantes, incultos, burros, zopencos, zurriburris, a los que ocasionaron este desorden.

Pero, a veces me olvido, este es el año de las cumbres internacionales. No es el año de la cultura.

PS1. Me imagino que a eso se refería Alan García con que la defensa de la cultura es también parte de la ideología del perro del hortelano.

PS2. Hubiera sido interesante que los visitantes paseen por el Museo y Biblioteca nacionales, pero uy, ver la muestra Yuyanapaq como que no debe ser muy fashion para el organizador de los eventos internacionales.

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