Un fantasma está recorriendo el Perú, el fantasma de la especulación…
El tema de la inflación da para mucho, como se puede leer en la serie de comentarios que Carlos del Carpio dejó en este blog. Da para largo saber si hay una responsabilidad del gobierno o no.
Quiero darle otra entrada al asunto. Ayer lunes apareció en La Ventana Indiscreta un reportaje sobre los precios de las vainitas y cómo estos suben de dos soles el kilo (precio de chacra) a cuatro soles (precio de minorista). Se sobre entiende que los minoristas son especuladores, malos, malvados, sin corazón (que fueron los calificativos del presidente García a quienes subieron los precios de pasajes terrestres en la época del terremoto de Pisco). Un par de párrafos del reportaje:
Si en la Parada la vainita está entre dos soles cuarenta y dos soles setenta, y el minorista la vende en cuatro soles, es evidente que gana, por lo menos, un sol treinta por kilo. Es decir, el 48%. [...] Así parte del misterio, acerca de por qué todo está tan caro, está resuelto. En el caso de la vainita el minorista se lleva la ganancia mayor, pero cada vegetal que usted come en su ensalada tiene su propio comportamiento en el mercado. (leer transcripción del reportaje)
A ver.
(1) El productor no vende a dos soles porque quiere o porque hay un libre mercado de oferta y demanda que se auto-regula en el campo. Por lo general, el productor agrícola, cuyos cultivos terminan en la Parada, viven de enganches. Los intermediarios fijan el precio del producto antes del propio cultivo, en el momento del “enganche”: préstamo de dinero para compra de semillas e insumos a cambio de asegurarse la compra total de los cultivos a precios no competitivos.
(2) Si el vendedor minorista fija su precio de vainitas a 4 soles, no lo hace ni por malo ni bueno. Lo hace simplemente porque se establece que hay un público que puede pagar esos precios. Si el comerciante ve que sus caseros no tienen plata para pagar dicho precio, si ve que la demanda baja, va a regular el precio hasta cierto punto.
Que el nivel de consumo de la clase media peruana ha crecido es algo que no se puede negar. Está allí la expansión de los centros comerciales y los créditos de consumo. Que un mayor consumo signifique más demanda, es también cierto. Y que dentro de ese juego: (a) La oferta de alimentos se vea amenazada por la demanda, y (b) los comerciantes quieran ganar más, es totalmente factible.
En ambos casos la responsabilidad es interna más que externa. ¿El gobierno hace algo para enfrentar la disminución de la frontera de cultivos para alimentos, lo que incide en el precio final en los mercados? ¿Interviene en estas complejas relaciones entre los agricultores (por lo general pequeños) y los intermediaros/enganchadores? ¿Cómo está viendo el gobierno el tema de la expansión del consumo (y por consiguiente, del aumento de circulante)?
Pero, claro, es más fácil la moralina.
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