Advertencia. Este post puede contener varios spoilers. Los leerás bajo tu responsabilidad.


Indiana Jones se enfrenta a McCarthy y a la KGB

Día friki y post friki. Fuimos anoche a ver Indiana Jones y el reino del cráneo de cristal y salí fascinado. Para empezar por la cantidad de referencias pop y frikis de otras películas, imágenes, música (Indy y rock and roll!), etc.

Para empezar, la idea de un cambio de época. El doctor Jones ya no se encuentra en un mundo donde la amenaza principal son los nazis, sino la guerra fría. En efecto, a pesar de haber servido como espía norteamericano durante la segunda guerra mundial (lo cual, además, parecer haber sido una práctica que ocurrió en verdad), la atmósfera macartista ve con recelo al viejo doctor Jones, convertido irónicamente en una pieza de museo.

“Están entrando a las universidades”, comenta con un colega. En una suerte de inside joke para arqueólogos, Indiana recomienda a sus alumnos leer sobre todos los otros, a Gordon Childe. Childe no solamente es considerado el padre de la arqueología moderna, sino también un reconocido científico marxista y cercano a la arqueología soviética. Que en medio de las cacerías de brujas lo recomiende, se puede sentir como una suerte de reconocimiento a la ciencia, más allá de las ideologías.


Fuente: La leyenda de los cráneos de cristal (Archaeology.com)

Lo otro es la referencia a la cultura pop en general. El sonido es ahora de rock and roll. Referencias a la paranoia atómica (incluyendo explosión nuclear con Indiana Jones jugando a Bruce Banner), al macartismo (lo habíamos dicho), al Área 51 y el incidente de Roswell, etc. Inclusive, la visión exotista del Perú (¿por qué Big Meche no dijo nada sobre esto? ¿qué? ¿nadie va a capitalizar la aparición de nuestro querido país en la última entrega de Indy? ¿no que pensaban en grande?) y las explicaciones a los Von Daniken sobre las líneas de Nasca, las remodelaciones craneanas, El Dorado, Machu Picchu, etc. Todo pertenece al terreno de una cultura pop norteamericana a la cual el trío Spielberg, Lucas y Ford rinden mucho más que un homenaje.


La tierra versus los platillos voladores (1956)

Porque de eso se trató Indiana Jones desde el inicio, en 1981. Un detour desvío, un regreso a los seriales, a las historias de espionaje, a los viajes a países exóticos, a las historias de romance en medio de persecusiones.

Parafraseando al Dr. Jones, si querían la verdad, este no es el lugar.


Ahora sabemos dónde se guardó el arca de la alianza (Cazadores del arca perdida, 1981)

Más:
El hombre de sombrero (Archaeology.com)
La leyenda de los cráneos de cristal (Archaeology.com)
¿El cráneo de cristal en el Perú? (Amautacuna de historia)
Capas y badilejos. El espionaje en la arqueología (Archaeology.com)
Indiana Jones y la arqueología (elmorsa.com)
Reseña de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (El emperador de los helados)
Indy y nosotros (El emperador de los helados)
Jones es Heston, Heston es Jones (Reportero de la historia)
Fantástica arqueología (Correo Digital)

Ah, feliz día friki.

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