Creo no ser un nacionalista de esos que inflaman el pecho cada vez que veo la bandera patria flamear en algún lado. Con las justas recuerdo los estribillos del himno nacional y nunca en mi casa hemos puesto la blanquirroja en 28 de julio. Mi máximo acercamiento a algo llamado sentimiento nacionalista es cuando juega la selección en alguna eliminatoria. Falta poco, Chorri.

Inclusive, en todo este asunto de Perú versus Chile, reconozco toda la historia común que tenemos, desde antes de la llegada de los españoles, durante la colonia, y también en la época republicana. Muchos peruanos que han ido a Chile a vivir, como vecinos mapochinos que tuvieron que venirse (durante la dictadura de Pinochet, porque no tenían otra).

Sin embargo, esto me hace levantar la ceja.


Visto en ManuBlog

Lo de arriba es la campaña peruana realizada por PromPerú de hace tiempo para posicionar su gastronomía en distintos eventos mundiales (con Gastón convertido en escarapela humana). Lo de abajo es la campaña del Ministerio de Agricultura de Chile. Golpe al corazón, nos persiguen dice Alfredo Ferrero, nos tienen inquina, mala onda.

Ya, pero vayamos de la forma al contenido. Lo de PromPerú es levantar en otros lugares lo que se ha considerado la octava maravilla del mundo: su comida. Allí nomás. A eventos internacionales van Gastón y otros. Lo del ministerio chileno, por otro lado, no se queda allí, sino va un poco más lejos:

Consolidar a Chile como potencia Agroalimentaria; promover un desarrollo inclusivo que contribuya a disminuir a brecha de los sectores más postergados del mundo rural; adecuar y modernizar su institucional publica; contribuir a la generación energética de fuentes renovables, y promover el uso sustentable de los recursos naturales renovables además de la protección de la biodiversidad. (Chile: Potencia alimentaria)

Qué paja. Justo cuando aquí se hablaba de reducción de la pobreza, donde la expansión del monocultivo (maíz para etanol sobre todo) ha tenido un fuerte impacto y donde los productores de los cientos de variedades de papa nativa se encuentran mayoritariamente en la pobreza extrema. Donde al pequeño productor se le arrincona todavía más con decretos como el infame DL-1015. O donde hay oscuros lobbies para meter transgénicos. Nosotros hablamos de ñoquis.

Para Chile lo de la gastronomía (que ciertamente es bien misia) no se queda en el cocinero, sino va hasta el productor, el pequeño campesino: Institucionalidad, desarrollo inclusivo y sostenible, protección de la biodiversidad. Qué odiosas son las comparaciones.

Viva el Perú.

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