Este viernes los Turbopótamos van a presentar su último single, una suerte de suite de 6 minutos, llamado “Disco Flor”. Para entrar a tono con esta ola de Spidermans, Batmans y demases, con el costo de la entrada (¡15 lucas! Yo me acuerdo cuando se pagaba con una chapita marcada en el Averno, pero esos eran otros tiempos), viene el “disco pirata oficial” (agarra esa disco-flor) del single y el comic oficial del disco. Dizque luego del concierto, ellos volarán a una cabina para colgar la canción en su blog oficial.
Su blog oficial. Pensar que una de las primeras cosas que intenté experimentar fue esto.
Lo que se vio ayer da para varias lecturas. Desde el aspecto legal, donde parece que el más perjudicado fue Nagasaki, porque tiene que recomponer algunas cosas del juicio (me imagino que esperaba, ilusamente, a un Montesinos echándose la culpa y limpiando así al ex-presidente y ahora presidiario), al aspecto político, sino personal.
Las cosas como son. Montesinos no iba a declarar nada de relevancia para el juicio, y eso lo sabíamos todos. Bueno, la fiscalía no. El argumento del ex asesor de inteligencia se puede resumir del siguiente modo:
1. Las cosas de inteligencia son del ámbito de inteligencia.
2. Los estados necesitan aparatos de inteligencia, siempre.
Lo primero se entiende cuando Montesinos re-escribe (en un retcon que podría hacer palidecer a Borges en su tumba) su propia historia, y de traidor a la patria, se autoerige como héroe nacional, una suerte de Maxwell Smart cuyos pasos por la vida nacional quiere sean reivindicados. Y se entiende mucho más cuando dice que él siempre actuó como un agente de inteligencia, y que por lo tanto, todos sus actos son materia reservada. Y que él debió sólo obediencia debida al jefe directo de inteligencia, e presidente Fujimori (y él, como antes se sujetó al mandato de otros presidentes, desde Velasco a García).
Lo segundo queda claro con la frase “por razones de Estado, se pueden cometer delitos”. Eso suena hiriente, pero desde la lógica de un agente, que entiende a su vez que los sistemas de inteligencia son el mal menor de los Estados modernos, es cierto.
Quiero hacer acá un flashback, a la época de la CVR, y a las discusiones con los responsables de la investigación de las Fuerzas Armadas. Uno de los principales puntos, alrededor del giro de las Fuerzas Armadas en los noventas, fue alrededor de las funciones de Inteligencia. Un par de citas para ejemplificar mejor el debate:
(En 1983) Las capacidades de investigación policial se pusieron al servicio de la inteligencia de guerra, abandonando su razón de ser, que es permitir capturas legales sobre la base de pruebas objetivas. En vez de realizar las investigaciones con todas las exigencias de ley con la finalidad de llevar ante tribunales al delincuente terrorista con un expediente sustentado en medios probatorios, las habilidades de los policías de investigaciones, entrenados para la observación y la escucha clandestina, la infiltración de las organizaciones criminales y la captación de colaboradores, se convirtieron paulatinamente en medios auxiliares de la acción militar contrasubversiva. [...]
A partir de 1989 las Fuerzas Armadas replantean la lucha contrasubversiva sobre la base de una estrategia más eficaz que las anteriores. Las operaciones psicosociales y, sobre todo, las de inteligencia, son el centro de la nueva estrategia. [...]
El empleo de la inteligencia militar en la contrasubversión introduce pues un criterio de restricción de la violencia alternativo al criterio legal. El criterio legal es, en las acciones policiales y de persecución penal, el estado de derecho, y en las acciones militares, las leyes de la guerra establecidas por el Derecho Internacional Humanitario. [...] las acciones de contrainteligencia dosifican la violencia según planes operativos, de forma que sólo las fuerzas propias sepan a qué atenerse y el enemigo no sepa a qué atenerse. [...]
El predominio en la estrategia contrasubversiva peruana de las operaciones especiales sin control democrático tuvo grandes costos políticos e institucionales. (Las Fuerzas Armadas, IF-CVR)
Así, lo que dijo Vladimiro Montesinos es importante. Nos recordó que siempre hay alguien haciendo el trabajo sucio del Estado, y que él fue ese alguien.
(Claro, el punto más importante de los agentes de Inteligencia es el no ser ampayados. Lo siento, Vlady, a ti se te ampayó feo).
En síntesis, si la Inteligencia es la encargada del trabajo sucio de los estados modernos, terminar de sujetar las fuerzas armadas y luego el poder civil dentro de los gobiernos, termina ensuciando el ejercicio del poder. Y esa fue la historia reciente del Perú, la de los años noventa.