Ricardo Vega Llona, Gonzalo Bedoya, Juan Ossio y Rafael Quevedo, comité consultivo de Alan García, cada dos lunes. Fuente: Caretas.

Algo que muchos periodistas no hacen bien (sí, chica, inclusive los de gran credibilidad), es tener una buena base de datos de expertos para los temas que no conocen. Entonces, sí por ejemplo, hay un problema en la selva, ¿a quién buscan? A Juan Ossio, por supuesto. Se le pregunta como conocedor, “¿Qué ocurre con las comunidades selváticas?”, y el buen Ossio responde:

En la selva hay mucha más diferenciación. Hay quienes entienden mejor lo que es la propiedad privada y hay otros grupos que han defendido su territorio de manera muy fuerte impidiendo el ingreso de mestizos. […]

En 1964 estuve con los aguarunas y ellos, por ejemplo, no tenían noción del valor del dinero. Las transacciones eran en trueque. Preferían que yo les pagara el alimento con latas de conserva y comestibles. ¿Qué hago yo con el dinero?, me decían. Me imagino que la circulación del dinero habrá aumentado ahora, pero tienen una conciencia bastante limitada sobre las transacciones del mercado. […]

Debemos tener presente algo: las comunidades en la selva se originan desde el gobierno de Juan Velasco Alvarado. En la selva no ha habido una tradición de comunidad. Mientras las comunidades en la sierra se originaron a partir de las reducciones del virrey Toledo en 1580, lo que existió en la selva hasta la década del 70 fueron territorios tribales. Bueno, eran seminómades, cazadores, pescadores, recolectores y horticultores. (Entrevista por Michael Zárate, Perú21)

Claro, de allí se deduce que las ONG’s están seduciendo a los inocentes y buenos salvajes para desestabilizar el país, que va para adelante y nadie lo para.

Frederica Barclay es una experta en historia amazónica. Habla desde el conocimiento y la investigación (ay de la investigación en el Perú, tan despreciada). Y responde fuerte a Ossio en la revista Viajeros (que viene fallando, así que lo he copiado en el otro blog). El artículo completo es un mataburros y merece su lectura. Reproduzco algunos párrafos:

Concuerdo con el antropólogo Juan Ossio en que los comuneros indígenas no están en contra de los beneficios de la modernidad. De hecho, sus propuestas para la Amazonía son mucho más modernas que las del gobierno y han aceptado y adoptado muchísimos cambios que les han traído ventajas, como hay que decirlo también, muchos otros que han terminado presentando un grave perjuicio a su calidad de vida. Pero solo haciendo grandes malabarismos puede uno asociar los últimos decretos a una intención modernizadora y benigna, y la política liberalizadora a un propósito de garantizar derechos a la igualdad. […]

Confiesa Juan Ossio que el Presidente García le “impacta por la claridad de sus ideas y su visión del momento” y que ellos se reúnen regularmente. Aunque en otras entrevistas Ossio ha admitido que el gobierno debió haber conversado con los interesados/afectados (ver Correo 29.8.08), esas afirmaciones parecen ser una confesión de parte respecto de su papel como asesor en la elaboración de las normas referidas a comunidades nativas y campesinas. El problema es que, al menos en el caso de la selva, la experiencia de Juan Ossio en comunidades se limita a una visita al Marañón en 1964, siendo todavía estudiante de la Universidad de San Marcos, y luego a algunas consultorías realizadas a solicitud de empresas del sector hidrocarburos. Tanto es así que en su tiempo, dice él, los Aguaruna no querían recibir dinero como pago porque no sabían qué hacer con él; no está al tanto de que hoy en día lo necesitan hasta para asegurar la asistencia de sus hijos a las escuelas en teoría gratuitas. Un texto que yo le conozco y he estudiado es un informe del año 2003, en el que sin acreditar sus fuentes de información para el análisis, recomendaba continuar los trabajos petroleros en dos pozos del lote 88 de Camisea suspendidos a causa de que el Ministerio de Salud había establecido que, en conexión con las actividades de exploración, se habían suscitado sucesivas epidemias de influenza en la Reserva del Estado a favor de los grupos étnicos Kugapakori-Nahua, una zona donde la población indígena de contacto reciente era muy vulnerable a los efectos de estos brotes, mortales en varias instancias. Para resolver esta situación el informe de Juan Ossio incluso insinuaba la posibilidad de recortar la reserva y así dejar en libertad de acción a Pluspetrol. Como para entonces Juan Ossio se desempeñaba como miembro de la CONAPA que dirigía la Sra. Eliane Karp, AIDESEP reaccionó pidiendo su separación y declarándolo persona no grata. […]

Juan Ossio ha argumentado a favor de esta norma que prevé como integradora de los pueblos indígenas amazónicos de una manera harto contradictoria. Nos pinta esa imagen congelada en el tiempo que proviene de su historia personal y de sus lecturas etnohistóricas, y nos justifica el afán de cambio en el hecho de que la figura legal de la comunidad era inexistente hasta que Juan Velasco Alvarado reconoció a los pueblos amazónicos por primera vez el derecho colectivo de propiedad en 1974. Haciendo una confusión completa del caso que ocupó su informe de consultoría referido a pueblos en aislamiento voluntario y pueblos en situación de contacto reciente (¡que más que seguramente no querían que se les recortara la reserva como él lo sugería!), con el del más de un millar de comunidades nativas, nos dice que la comunidad no caló porque los pueblos indígenas amazónicos “andan moviéndose”. Si fuera que son estos “seminómadas, cazadores, pescadores, recolectores y horticultores” los que no “conciben el derecho de vender su tierra si la mitad más uno está de acuerdo”, no se explicaría que solo en el alto Marañón se hayan movilizado masivamente miles de personas para protestar y que otro tanto pasara en el Urubamba donde en los últimos años los Matsigenka han “disfrutado” los impactos de la “modernidad” de Camisea.

Pero las mayores evidencias de que los pueblos indígenas han hallado en la figura de las comunidades un medio conveniente para proteger sus derechos son, por un lado, el que cada uno de ellos ha hecho enormes esfuerzos por lograr su inscripción y titulación. (Respuesta a Ossio, Frederica Barclay).

Pasu. Y claro, nadie entrevista a Barclay en la televisión ni en los medios, ni se le pregunta primero. Mejor es consultar a las fuentes de siempre.

Y yo que Ossio, me escondo debajo de la mesa.

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