Como meme, es todo un éxito. Desde que fue colgado en Youtube, el video “Peru: Living the legend” ha sido rebotado por varios blogs. Es, digamos, uno más en una serie de comerciales sobre vivir y sentir la experiencia peruana producidos por PromPerú. Podríamos decir, además, que (“ideológicamente” hablando) todos estos videos tienen como antecesor el documental “Perú: The Royal Tour”.

Ver el video aquí

Quiero aquí, como apunte, copiar y pegar algunos párrafos de Víctor Vich, de su ensayo “Magical, mystical: El Royal Tour de Alejandro Toledo”. Creo que varias de las cosas que plantea son extensibles a esta misma producción. Como siempre, recomiendo la lectura del texto completo:

Nos encontramos, entonces, ante un proyecto, nada inocente, que convierte los antagonismos de la historia en símbolos folclorizados. Las identidades sociales son sistemáticamente deshistorizadas y el país convertido en un gran “teatro” o, lo que es peor, en un fetiche. Lo mediático reemplaza al pasado histórico y el espectáculo es lo único que importa, pues ahora sabemos bien que la misma política se ha espectacularizado. En este video ello se consigue a partir de la permanente insistencia en subrayar los estereotipos sobre la ritualidad andina que son los que la “mirada externa,” la mirada del poder ha venido consumir. […]

Mignolo (1999) sostiene que la “colonialidad” es una maquinaria discursiva destinada a producir subalternidades y a reproducir la exclusión social a través de representaciones y de aparatos políticos. En este caso, los subalternos son inventados como sujetos místicos y exóticos pero nunca como sujetos políticos. El mandato del mercado mundial, la violenta disposición del otro hegemónico, impone su deseo construyendo estas representaciones y obliga a que todos se posicionen a su servicio realizando tales performances. Lo interesante o aterrador del “Royal Tour” es que Estado, mercado y empresa privada se encuentran casi completamente fusionados no solo por compartir un mismo discurso sino además por funcionar como una sola entidad. (Magical, mystical: el Royal Tour de Alejandro Toledo, Víctor Vich)

Podríamos jugar con algunas de esas ideas. Mientras tenemos asesores presidenciales (como Juan Ossio) que repiten y repiten la figura del buen salvaje y del indio manipulado para explicar la protesta amazónica contra el DL 1015, aparece al lado la idea del folklore, de lo místico y lo mágico (la voz “new age” es demasiado). Creo que ambas ideas son funcionales una con la otra. Es el Perú que le gustaría a García o con el que sueña en sus noches más felices.

Digo, ¿y se acuerdan del chongo con Indiana Jones y por qué los norteamericanos nos ven como nos ven?

Ajá.

Actualización: En el trackback me entero de dos posts más:
Algunos aspectos turísticos del Cusco (Nómada)
Vendamos la experiencia de la pobreza (Amazilia Alba)

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