¿Qué es más importante? ¿Publicar los Petroaudios en los diarios? ¿Entregárselos al fiscal? ¿Qué hacer? Yo, la verdad, no lo tengo aún claro, y más bien, prefiero que opinen otros.

¿Hubo algo de malo o de objetable en la decisión de comprobar y verificar antes de publicar? ¿En proteger a las fuentes? Lo único de malo que hubo fue la fábula sobre el origen de la información, que es, si se quiere, un pecado venial. En cambio, la decisión de mantener la información en reserva mientras se la comprobaba, de proteger a las fuentes y de publicar, por parte de AméricaTV y Perú.21, fue correcta. Es lo que hubiera hecho cualquier buen editor o director ante un caso importantísimo de corrupción descubierta y comprobada.

¿Se iba a tirar la información al tacho de basura porque había sido obtenida por chuponeo? ¿No se la publicaba y se la entregaba al fiscal? Con ese criterio no existiría periodismo de investigación ni se hubieran publicado varias de las grandes revelaciones que han sacudido y adecentado sociedades, disminuido la corrupción y reforzado la democracia. (Del encabezamiento al descabezamiento, Gustavo Gorriti).

Uhm, en todo caso, la publicación de los audios (y la sucesiva aparición de nuevos correos y nuevos audios y nuevos faxes y nuevos audios ad nauseam) ha respondido más a una lógica comercial (la búsqueda de la primicia), que a levantar el velo que oculta “la verdad”. Es una zona gris. Zona gris que fue usada para aprovechar y sacar a Fernando Ampuero del Diario El Comercio, periodista que ocupaba la Dirección de la Unidad de Investigaciones y que no gozaba (se rumoreaba desde antes del escándalo de los Petroaudios) de la confianza del nuevo director.

En este tira y afloje sobre los petroaudios, la lucha contra la corrupción y el uso de material ilícito, no ha faltado alguien que por allí cite el antecedente de los “vladivideos”, como una prueba que se utilizó para bajarse al régimen fujimorista. Uhm. Otra zona gris. Sobre eso, Ricardo Uceda opinó, de modo más mesurado que Gorriti, y reconociendo el riesgo:

Cuando la prensa difunde material ilegal, de algún modo está haciendo una especie de pacto con el diablo. La pregunta es: ¿quién va a salir beneficiado? ¿Voy a estar trabajando para los intereses de quienes quieren que esto se difunda o es el ciudadano quien va a salir más beneficiado? Si creemos que el ciudadano va a salir más beneficiado, lo publicamos. No es una decisión fácil. No es una decisión perfecta. Pero es una decisión valiente. (Los audios han tenido un efecto profiláctico, Entrevista en Perú21)

Decisión imperfecta, donde el periodista debe asumir los posibles costos. ¿Qué posibles costos? La gente de Blawyer lo explica bien:

Sobre este hecho en particular, la periodista Rosa María Palacios comentó en su programa Prensa Libre de la necesidad de divulgar esta información, de esta forma se aseguraría la transparencia de los procesos judiciales y políticos que se están llevando a cabo. Como antecedente, Rosa María Palacios nos recordó que una medida similar se había tomado con los denominados Vladivideos. Además se nos señala que en caso las autoridades decidieran no publicar estos correos, los ciudadanos pueden respaldarse en la Ley de Transparencia y Acceso a la Información.

Creo que Rosa María Palacios no tiene la razón. Lamentablemente, el Perú no cuenta con un cuerpo normativo, doctrinario o jurisprudencial que haya modelado el artículo 2o, literal 10 de la Constitución. Sin embargo, lo poco que existe nos permite deducir claramente que el secreto de las telecomunicaciones y la confidencialidad de los datos personales sólo pueden ser vulnerados, con la intervención motivada de un Juez y en el marco de un procedimiento judicial en trámite. […]

En tal sentido, cuando decimos que las comunicaciones de Rómulo León Alegría no pueden ser divulgadas bajo ningún supuesto, no hacemos otra cosa que exigir el secreto de nuestras propias comunicaciones y la inviolabilidad de nuestros documentos privados. Es decir, es nuestro Derecho.” (Petrogate y privacidad, Blawyer)

Ciertamente, un tema delicado. Entre la imperfección y el riesgo periodístico (¿legal? ¿social? ¿el fin de la lucha contra la corrupción justifica los medios?). En todo caso, el debate está abierto.

Más:
¿De dónde salieron los audios? (uterodemarita.com)
El Comercio, el Petrogate y Hugo Guerra (desdeeltercerpiso.com)
Petrogate y privacidad (blawyer.org)
Del encabezamiento al descabezamiento (Gustavo Gorriti)
El (milagroso) disco duro de Rómulo León (elmorsa.com)

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