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6 Comentarios en “El marxismo según Rochabrún”

  1. carlin dijo:

    He leído el libro de Rochabrun. Concuerdo en que su gran mérito está en el rigor. Es una recopilación de textos escritos en diferentes momentos, pero en todos se nota la seriedad con que el autor aborda los temas.
    Pero tengo varias discrepancias con el autor. La principal de ellas: que adopta la perspectiva Socialdemócrata, en el sentido de considerar que ya no es posible salir del sistema capitalista y, en consecuencia, solo nos queda reformarlo:
    ”Por lo que cabe luchar, con todo lo improbable que pueda parecer, es por una autotransformación del capitalismo, que será lenta, gradual errática y penosa”… (…) ”que tendería hacia formas socializantes en la empresa” (pág. 249). (aquí hace mención a Peter Drucker y la nueva visión de empresas responsables y trabajadores ”comprometidos”).
    Contrariamente a lo que dijeron Drucker
    y otros, el capitalismo no está evolucionando hacia formas ”más socializantes en la empresa”. Lo que hay es la gran ola de reestructuración empresarial, con los despidos masivos, la tercerización (que supone arrasar con los derechos laborales) y las fusiones (que crean nuevos monopolios y oligopolios, los que, a su vez, amenazan la democracia liberal con su creciente poder).
    El incorporar a los trabajadores para que se comprometan con la empresa ha resultado ser nada más que una forma de intensificar la explotación, con el cuento de la ”iniciativa” y la ”creatividad”. Un sociólogo que no es marxista ni mucho menos, como Richard Sennet, ha descrito muy bien este nuevo panorama empresarial, en ”La corrosión del carácter”. Bárbara Ehrenreich ha hecho dos formidables reportajes vivenciales sobre el mundo del trabajo en los Estados Unidos (”Por cuatro duros” es el que he leído).
    Seguir creyendo, a estas alturas del nuevo fascismo económico que vivimos, en las optimistas predicciones de Drucker, es ingenuo.
    Similares errores comete Rochabrún en esas cartas entre Karl y Fred. Sotiene lo que son lugares comunes del pensamiento capitalista, como que los capitalistas solamente consumen una insignificante porción de sus ganancias. Es verdad, pero eso, si lo dejamos allí colgando, parece sugerir que el grueso de las ganancias, que no consumen , se distribuye de algunam manera en la sociedad, beneficiando a todos. Craso eror. Las ganancias se acumulan, para, a su vez, acumular más ganancias. p[recisamente, la lógica del capital está en autorreproducirse conbstantemente, no en repatir ni en distribuir nada. Eso explica que tengamos, rodando por el mundo, gigantescos capitales, cada vez meas grandes, buscando ávidamente dónde colocarse, y creando burbujas especulativas. Nada de eso beneficia a los trabajadores, solo agudiza la explotación.
    No puedo extenderme más por ahora.

  2. milanta dijo:

    Muy pocos van a comprender la importancia de hacer teoría seriamente. Rochabrún es un gran docente, casi una isla, casi desconocido (menos para la gentita de la pucp); su nuevo libro es fundamental para repensar por donde ha avanzado la teoría social en nuestro país. Ojalá tenga más eco. Ojalá.

  3. javier dijo:

    El libro de Rochabrún no está dedicado exclusivamente a la falta de rigor y al dogmatismo de cierta izquierda. Sus reflexiones críticas encaran toda la tortuosa ruta de las CCSS peruanas (y en particular la sociología limeña)por entender el Perú. Denuncia puntualmente los lugares comunes, las verdades alegremente consensuadas y los sloganes del momento que en comandita fabricaron académicos, políticos y directores de ONGs. Por ejemplo: En los ochenta se elogiaba el cariz democrático del movimiento popular (para enfrentarlo con el “mesianismo senderista”), pero en los noventa se cambia el discurso muy guapamente señanalando las ancestrales contuctas autoritarias del pueblo peruano para explicar el éxito del fujimorismo.
    Antes el pueblo era A y ahora B. Y no conozco ningún científico social de campanillas de esos años (mucho menos a los famosos senderólogos de entonces) que hayan reconocido que se equivocaron o la cagaron. Ahora que nos gobiernan Lacan y sus amigos, esperemos que sus seguidores no caigan en lo mismo dentro de algunos años.

  4. milanta dijo:

    Jajaja, si pues ahora nos gobierna Lacan y también Žižek. Horror :P

  5. Cucox dijo:

    Quizás debamos volver al Marx menos marxista, el que se abre al mundo postmoderno a través de intuiciones atrevidas y no de sistemas cerrados como el de “El Capital”. Me refiero al Marx de los “Grundrisse” y al de los Manuscritos Económico- filosóficos” de 1844, cuya lectura ha bordeado siempre lo subterraneo frente las interpretaciones dominantes de Lenin, Trosky y Mao. Quizás sea su yerno Paul Lafargue y su “Derecho a la Pereza” el primero en abrir esa línea de interpretación que entiendo que llega hasta nuestros días con Serge Latouche y su “La apuesta por el Decrecimiento”.

    Un saludo,

    J.C.

  6. Roberto Bustamante dijo:

    Lo interesante de Marx que posibilita muchas entradas. Ojo, no es la primera vez que se habla de los Grundrisse y los Manuscritos para “humanizar” al monstruo. A mi me gusta verlo como un todo integral. Un abrazo.

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