
Las sugerencias de Google al poner “Donayre” en su buscador.
El General de la Gasolina: El caso Donayre es realmente complejo y aquí no voy a entrar tanto en las cuestiones nacionalistas, si la ofensa a Chile o no. Considero que peores cosas ha dicho antes y se podría hacer un dossier bien simpático del General. Campechanismo cruzado con el peor de los discursos, homofóbico, machista, bromeando sobre la infame leva. Allí no vimos a algún primer ministro cuadrándole.
Donayre (desde el minuto 3:52) en Fiestas Patrias.
También es cierto que Donayre tiene una serie de anticuerpos dentro de los oficiales de las Fuerzas Armadas y no sería descabellado que esta “filtración” haya sido una forma de bajárselo como candidato a la presidencia del Comando Conjunto. Estas cosas nunca son obra de una sola persona.
El tema de la privacidad:Quizá lo más complicado aquí. Si bien es cierto con el desarrollo de las nuevas tecnologías las fronteras entre lo público y lo privado se difunden, aquí (como en el viejo caso de Johanna Yacano, la Miss Chiclayo) los medios deben tener una actitud responsable con respecto al uso de imágenes, audios y videos producidos para un fin privado. En su momento (en el caso de Yacano) Álvarez Rodrich afirmó que “el chuponeo y el seguimiento indebido de la vida privada de las personas goza de muy buena salud”. Otros, como Maritza Espinoza, aconsejaba no calatearse (para el caso de Donayre sería quedarse callado) y, como se dice: “chupa callada”.
En todo caso, hay algo en lo que se diferencian ambos casos. El video de Yacano se inscribe dentro de un contexto de:
“expresiones de violencia contra la mujer, como el voyeurismo digital y el ciberacoso sexual. A medida que la tecnología se vuelve más barata y los aparatos son más pequeños, es más fácil espiar mediante cámaras diminutas, difíciles de descubrir. En internet se venden, como pornografía, imágenes de mujeres en momentos íntimos, tomadas sin su conocimiento o consentimiento. Quiénes ejercen la violencia doméstica y son expertos en tecnología utilizan dispositivos de espionaje y seguimiento en cualquier parte del planeta (con GPS, sistemas de localización mundial), a fin de controlar a su pareja.” (Asociación para el Progreso de las Comunicaciones).
Dimensiones distintas. En el caso Donayre esta ruptura de la privacidad se da en medio de pugnas de poder dentro de las Fuerzas Armadas y en el caso Yacano de abuso, de relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres. Innecesario voyeurismo el de Donayre, cuando ya se tenían hartas pruebas de sus pachotadas. Claro, todo puede estar en Youtube, pero hay que ver la dimensión de lo que eso significa. ¿Estamos en los tiempos del vale todo con la web2.0? Yo no la tengo clara aún. Crisis en el capitalismo, crisis en la modernidad (una crisis algo larga, la verdad), crisis en la sociedad de masas. Por ende, tiempo de redefiniciones.
En fin, como dice Jorge Eslava: “Aterra imaginar a ese señor [Donayre] como una suerte de rector, de maestro sagrado, que cuadrado ante miles de muchachos cabeza al rape es escuchado con unción”. (La semana según…, El Comercio).
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