Conflicto en Pómac

Las distintas personas que han opinado sobre lo del Santuario de Pomac (ver enlaces más abajo), han enfatizado ya sea en los policías muertos o en el Santuario mismo. Pocos se han enfocado en la propia invasión, y no faltaría algún medio que los llame (a todos por igual) “asesinos”, “salvajes”, “incivilizados”. No se trata tampoco de victimizarlos, pero bueno, tratemos de darle otra lectura.

Fuente: Historia y leyendas del Bosque de Pómac. En medio del bosque se ven dos “pirámides” del período Intermedio Tardío, asociado al desarrollo del Señorío de los Sicán.

1. El problema de las invasiones en zonas protegidas. No es nuevo, y ya el estado debería haber tenido una manera de prevenirlas. Extrapolando, en la época de Fujimori se dio una política no solamente de dejar hacer y dejar pasar, sino de sanear legalmente las invasiones de zonas protegidas a través de COFOPRI y otros organismos. No hay, que sepa, un diagnóstico, pero decenas de sitios arqueológicos (protegidos por ley) desaparecerion y se re-delimitaron. Uno de los casos que vi más de cerca fue de la llaqta de Armatambo, Chorrillos, actualmente desaparecida. Esta política de dar títulos de propiedad sobre áreas protegidas respondió a una lógica completamente populista y, más bien abrió paso a otras nuevas invasiones. Aquí el asunto, como se puede inferir no está tanto en la población que busca (con todo derecho) lugares para habitar, sino en la falta de planificación urbana, incapaz de ordenar los espacios.

2. La sociedad política en acción. Siguiendo, lo que tenemos es una población marginal que circula en los límites de lo lícito y lo ilícito, o, donde “lo ‘socialmente lícito’ domina lo ‘formalmente ilegal'” (Lins Ribeyro, 2008). Población marginal, que, además puede negociar con el estado desde una posición privilegiada (ya que puede, al final, decidir una elección). El cuidado de las áreas protegidas, frente al acceso a la vivienda y a servicios básicos, se vuelve no solamente un problema secundario, sino, además, una cuestión de la clase media. Es decir, el reclamo por la protección del medio ambiente y del patrimonio arqueológico, frente al reclamo por servicios, es un reclamo básicamente de la pequeña burguesía y no de la población marginal. Sin embargo, el estado necesita responder a los reclamos de esta población marginal, porque es la que en estos momentos tiene mayor poder de negociación, frente a la clase media.

3. El uso de la “violencia”. Vamos, la población de Pomac siente con todo derecho que esos terrenos son los suyos. Y, evidentemente, van a defender su terreno contratando mercenarios. La sociedad política (en términos de Chatterjee) va a buscar negociar desde su posición ganada con el estado. Por mucho que se le reprima, como hemos visto en los dos puntos anteriores, el estado tendrá que llegar a un punto medio (como ya ocurrió en otros sitios del país). La sociedad política es la que termina imponiendo la agenda.

También, visto de este modo, el error no fue táctico (es decir, de llevar a los policías desarmados), sino descuidar el aspecto político y social de la invasión. Entender que este acto, la invasión, tiene mucho detrás, más allá del simple hecho de la ocupación ilegal. Pero bueno, a veces uno pide tanto.

Más:
¿Qué es el bosque de Pómac? (útero.pe)
Muerte en Pómac (desdeeltercerpiso.com)
Mueren dos policías en desalojo de bosques de Pómac (enlace nacional)
Pómac (casi un blog de EVillan)
Quiénes agreden a la policía deben ser sancionados (Espacio Compartido, Rónald Gamarra)
Desalojo anunciado (Notas desde Lenovo)
Juguemos en el bosque, mientras… (Augusto Álvarez Rodrich)
Policías enviados al matadero (Mirko Lauer)

Perútags:

22 thoughts on “Conflicto en Pómac

  1. Hola Morsa:

    Estoy de acuerdo con tu punto número 1 en el sentido que el Estado (y gran parte de la sociedad incluida la gran burguesía) permitió la invasión de áreas arqueológicas que debieron ser protegidas. Esto creó pésimos precedentes que en cierta forma validaron otras invasiones. Recuerda las de Garagay y los terrenos del Parque de Las Leyendas sobre el Complejo Arqueológico Maranga. Estas base dieron durante el primer gobierno aprista que nada hizo por detenerlas. Luego durante el Fujimorato se les dio títulos de propiedad. Armatambo fue también seriamente afectado en la década de 1980. Barrantes en 1986 les dio títulos de propiedad (incluso asistió a ceremonias de titulación) ante el asombro de muchos. Recuerda el importante estudio de Collier (1978) sobre las barriadas de Lima. Para él, la existencias de las barriadas, nacidas de la ocupación ilegal de terrenos, benefició tanto a marginales como a pequeños y grandes burgueses: permitió el desalojo de muchos tugurios y antiguas haciendas para dar paso a nuevas urbanizaciones privadas mandando a los marginales a los extremos de la ciudad en expansión, alivió a los gobiernos de turno de la pesada carga económica de brindar vivienda a los pobres y permitió la concentración de población que fácilmente podía caer en juegos de clientelaje político con los grupos de poder de turno.

    Pero no estoy totalmente de acuerdo con tus puntos dos y tres. Decir que el reclamo por los monumentos arqueológicos es un asunto básicamente de la pequeña burguesía y no de las clases marginales es una forma reducida de ver el problema. Como si la pequeña burguesía no hubiera sido responsable de la destrucción oficial de muchos sitios. Por ejemplo la destrucción de monumento arqueológicos en la Universidad San Marcos hasta fechas muy recientes o la afectación de las huacas de Granados por la Cooperativa de Vivienda Magisterial integradas por profesores. Dos casos de pequeña burguesía ilustrada que ocuparon zonas arqueológicas. Cuando los intereses comerciales o de vivienda de la pequeña burguesía se interpusieron con los monumentos arqueológicos ésta no vaciló nunca en destruirlos. Los grandes huaqueros de Batán Grande fueron los grandes hacendados de la zona, no poblaciones marginales desesperadas. Por otro lado, las poblaciones de muchas comunidades que se encuentran próximas a sitios arqueológicos al ver los beneficios que obtienen por tener un sitio cuidado (al trabajar como guías o vigilantes, o poniendo negocios de comida, artesanía alojamiento, etc. para turistas) participan activamente de la defensa de los sitios arqueológicos. Habría que preguntarles a los pobladores de los alrededores de Pomac que trabajan también en el Parque si aceptan a grupos de invasores foráneos que invaden y destruyen unas de sus fuentes de ingresos. Por supuesto que las poblaciones marginales han destruido y destruyen áreas protegidas. Pero los demás estamentos de la sociedad peruana también lo han hecho.
    En cuanto a tu punto tres habría que ver que tan “pobladores de Pomac” son los invasores comparados con los verdaderos habitantes de la zona que viven de forma legal en el área desde hace décadas y cuyos orígenes pueden rastrearse hasta épocas prehispánicas. Y si pues, los invasores usarán la fuerza para defender lo que creen que es suyo. ¿Y qué? Cualquier banda de delincuentes haría lo mismo por defender su territorio de la policía o la intromisión de otras bandas. Que hubo voluntad política de solucionar el problema y reubicarlos lo hubo desde hace tiempo. Pero no quieren salir de allí. El por qué es la pregunta de fondo. Y es que es un territorio lleno de riquezas que ellos han estado explotando impunemente: talando los bosques para vender la madera, usando los ricos depósitos fluviales del río La Leche para cultivos y hacer adobes, sin contar con la posibilidad de poder huaquear en una de las zonas arqueológicas más ricas en metales preciosos del continente. Es decir, destruyendo precisamente lo que se quiere preservar. Habrá que ver qué es lo que ocurrirá en los próximos días. Pero creo que este problema ya pasó cualquier posibilidad de arreglar las cosas en un punto medio. Si se deje a los invasores entonces los pobladores legales de la zona protestarán, la policía protestará (perdieron tres miembros), el museo de Sicán protestará, y el gobierno dará un signo de debilidad impresionante.

    Un dato adicional: Sicán no es del Intermedio Temprano. Cronológicamente se ubica entre segunda mitad del Horizonte Medio y la primera mitad del Intermedio Tardío.

    Saludos,
    Joaquín Narváez.

    Referencia:
    Collier, David.
    1978 Barriadas y élites: de Odría a Velasco. IEP. Lima.

  2. Morsa, a veces el Estado no debe llegar a un punto medio con algo que la ley especifica claramente.

    El permitir la invasión de un santuario histórico (de un estatus legal similar al de Machu Picchu) con la lógica que responde a una superflua necesidad de la clase media enfrentada a la urgente necesidad de la clase más necesitada por vivienda es un razonamiento errado que simplemente pondría en la misma línea fuera de necesidad museos o áreas protegidas, por ejemplo, que son parte de un presupuesto también empleado en una necesidad de la clase media cuando se puede emplear en la clase menos favorecida.

    Es cierto que la pobreza y el acceso a una vivienda digna deben ser prioridades en un país con tanta desigualdad económica y social como el nuestro, pero no a costa de nuestros santuarios nacionales.

    Por otro lado, la muerte de dos policías desarmados no es soslayable.

    “… evidentemente, van a defender su terreno contratando mercenarios”

    ¿What? … ¿evidentemente?
    ¿Cuántos mercenarios con AKMs contratan “evidentemente” los pobladores de invasiones?
    Es un crimen para defender otro.

  3. Aunque no entiendo el trabalenguas del párrafo inicial de Fabber (recomiendo el uso de oraciones cortas), sí estoy de acuerdo con resaltar el recontra chueco razonamiento del Morsa donde pone un “evidentemente” a la violencia que es bien excusatorio. No sé en qué acápite del multiculturalismo tener francotiradores haciendo fuego a gente desarmada es sola una visión social del mundo.

    Pero más alucinante aún es que diga que la arqueología o proteger zonas naturales es solo un reclamo de la clase media (o que es algo que pertenece solo al Perú formal). Intentando ser comprensivo, Bustamante termina diciendo creo algo peor: que los “marginales” solo tienen como preocupacion comer y dormir. Del resto, olvídense, ¿para qué explicárselos?

    Bueno, Roberto, quizás no quisiste decir las cosas tal y como las reseño, pero das esa impresión. Un refraseo vendría bien. O el popular: “A ver, aclaremos conceptos: estoy de acuerdo con todos”.

    saludos

    PD. Muy bien lo de Joaquín Narvaez.

  4. Roberto, creo que hay que diferenciar entre los errores políticos de largo plazo y la planeación y ejecución equivocada de acciones puntuales. En ese sentido, lo de Pómac fue un error táctico impresionante, porque se diseño mal; esto no niega lo que dices sobre la política del estado peruano.

    ¿Cómo diferenciar entre los pobladores asentados históricamente, los invasores “de buena voluntad”, los depredadores y los traficantes? Complicadísimo sobre todo si no se tiene buena inteligencia. Pero en este caso, creo que la cosa tiene un solo lado claro y distinto: el Santuario Natural se tiene que respetar, y esto implica que salgan todos. Si no, estamos perdiendo el tiempo.

  5. Gracias a todos por los comentarios. Yo quería evitar un texto donde se diga lo de siempre: “Condenamos la violencia en todas sus formas…”, “Se debe defender los bosques de Pomac, sin lugar a dudas…”. Creo que los que siguen este blog y los que me conocen de hace tiempo (Joaquín, por ejemplo), que eso está por descontado. Yo quería ver el tema desde el otro lado, buscar alguna lógica al asunto y salir de los lugares comunes de alguna prensa.

    Ahora, dos puntos complicados:

    1. ¿No es claro que ha habido una ocupación de Pomac desde hace años (según los múltiples informes y registros), que se sabía del asunto de las AKM desde hace tiempo, y que ha habido una pasividad en el asunto? Ahora, la pregunta es ¿por qué las autoridades fueron pasivas? Las respuestas pueden ir desde corrupción (alguien pagó para que no se mueva un dedo en Pómac) a una práctica populista (lo hemos visto en la época de Fujimori).

    2. Yo entiendo que el problema es más político que penal, tal como han ido ocurriendo las cosas. Da un montón de rabia, e indigna lo que está pasando con el Santuario, pero creo que la responsabilidad política escapa a la del ministro del interior.

    3. ¿A quiénes le importa realmente la defensa del patrimonio cultural y natural? Mi hipótesis es que esta defensa se ubica sobre todo en capas medias, letradas. Pequeña burguesía. Lo cual no niega que haya sectores de la pequeña burguesía (como bien anota Joaquín) que también contribuyeron a lo largo de la historia a la destrucción del patrimonio. Esto no debe llevar a ni un paternalismo, sino entender que el trabajo es arduo y requiere algo más que represión.

    Saludos a todos y gracias.

    Ah, welcome back, Luis.

  6. Siendo más reduccionistas, ¿No será que el discurso del patrimonio es sólo entendido por los profesionales que trabajan en defenderlo, es decir, arqueólogos? Ni estado ni pueblo se lo cree fácilmente. Y claro, en ese mismo rollo, el único benefico “válido” para los pobladores aledaños a los sitios es de guías, cocineros y guachimanes. ¿Por qué ellos no participan en la evaluación de los proyectos arqueológicos, en la supervisión, en proponer, etc.? No, eso es sólo para arqueólogos. Que lo diga Shady, por experiencia.

  7. Comparto el pronunciamiento de la SPDA

    PRONUNCIAMIENTO DE LA SOCIEDAD PERUANA DE DERECHO AMBIENTAL FRENTE AL DESALOJO REALIZADO EN EL BOSQUE DE PÓMAC

    La Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) ofrece sus condolencias a los familiares y amigos del SO2 Carlos Alberto Peralta Padilla y del SO3 Fernando Hidalgo Ibarra, quienes fallecieron el pasado martes 20 de enero en el Santuario Histórico Bosque de Pómac, esperando que los responsables de estos lamentables sucesos sean identificados y drásticamente sancionados. Al mismo tiempo, les deseamos una pronta mejoría a aquellos efectivos del orden heridos mientras intentaban hacer cumplir la ley, protegiendo el patrimonio natural y cultural de todos los peruanos. Reprochamos los actos de violencia desplegados frente a un desalojo pacífico organizado por la Policía Nacional del Perú, en coordinación con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SERNANP), el Ministerio del Ambiente, el Gobierno Regional de Lambayeque y el Ministerio Público.

    Desde que el Santuario Histórico Bosque de Pómac fuese invadido de manera ilegal hace siete años, se han desarrollado diversas iniciativas pacíficas para lograr el desalojo de los invasores, quienes recibieron sendas notificaciones en cumplimiento de lo que establece la legislación peruana. Luego de un proceso judicial iniciado en el año 2004, cuatro años después, se dictó sentencia definitiva, disponiéndose el desalojo de estos.

    Lamentamos que dentro del grupo de desalojados existan personas de escasos recursos que han sido engañadas por traficantes de tierras, quienes aprovechándose de sus necesidades y falta de información, los llevaron a ocupar ilegalmente parte de los terrenos ubicados dentro del santuario. Confiamos que estos inescrupulosos traficantes sean también identificados y respondan no solo ante la ley, sino también ante las personas engañadas por ellos, resarciéndoles de ser el caso por el daño ocasionado.

    Lo acontecido el día de ayer en Pómac, muestra las consecuencias de la informalidad y del tráfico de tierras que ocurre en el país, y pone en evidencia la urgente necesidad de fortalecer a las autoridades encargadas de la defensa de nuestros bosques y del patrimonio de la Nación.

    Esperamos que esta medida concluya sin más consecuencias fatales, y renovamos nuestro compromiso de colaborar con las instituciones del Estado en la recuperación y puesta en valor del patrimonio natural y cultural del país, haciendo prevalecer la ley y el interés público frente a escenarios de gran complejidad como los observados.

    Lima 22 de enero de 2009

  8. A mi no me parece esa tu distincion, no parece que la burguesia este mas conciente de preservar la naturaleza o el ambiente, solo hay que ver los casos de la Huaca Pucllana, el poco reclamo frente a los atropellos del alcalde en la Huaca de San Marcos, y lo que esta pasando en el Valle Sagrado y el Santuario Historico de Machupijchu.

  9. La presencia de la policia para “resolver” un problema es el hecho violento “legal” que ejerce el estado para hacer prevalecer los “derechos”. En el Peru, sabiendo que el estado esta secuestrado por la corrupcion y que requiere cambios estructurales no se le puede dar carta blanca para que intervenga con violencia en conflictos sociales generados, en la mayoria de casos, por el mismo estado . Debemos manifestarnos por la negociacion permanente de estos conflictos. Agotar todos los medios, hacer consultas ciudadanas, involucrar a los medios para que las partes se manifiesten, poner a descubierto los problemas de fondo. Por que esperar que haya muertos para recien ponernos a analizar el por que de los problemas? Una orden judicial, antes de ser ejecutada en forma violenta, deberia pasar por un camino de negociacion.

  10. Saludo a todos por primera vez. El tema en macro: En el Perú hay muchos problemas y pocas soluciones. Repudio como cualquier sapien la violencia, no obstante acá no estamos haciendo nada. En otros lados (horrible comparación necesaria) no le darían al problema tanta vuelta. Si hay orden judicial, esta es respaldada por la “coercio”, en castellano con tanquetas. No es posible mandar ovejas contra lobos. Debe de intervenir la verdadera fuerza del Estado, cada que este tome una decisión. Se soluciona por las buenas o por la malas. El uti possidetis no va más en una sociedad moderna. Si al Estado – es decir a la colectividad en la que nos abstraemos todos – le sacas palo, te tiene que sacar pistola. No por ser violentistas. Es por defender los derechos de todos y no de algunos.
    Pd. Respecto al comentario primero, de “evidentemente, van a defender su terreno contratando mercenarios” creo que se entiende el sentido correcto, esto es, que es LAMENTABLEMENTE esperable dicha reacción.
    Cordiales saludos,

  11. Por favor, basta de demagogias… Así como Río Blanco no debe estar en Majaz, los traficantes invasores no deben estar en Pomac. Los deberes y derechos son para todos, sin distinción del tamaño de la billetera. Los ciudadanos sacrificados que pagan su hipoteca me entienden.

  12. Gonzalo: Exacto. Solo los ciudadanos que pagan hipoteca te entienden. ¿Cuántos son? Ajá. Ahora, ¿cómo haces para dialogar con el resto, con la mayoría de ciudadanos (¿de a pie? ¿sin blog? ¿sin hipoteca?) que no tienen hipoteca?

  13. Vamos, Roberto, tú también entiendes aunque no pagues hipoteca. Por otro lado, ¿por qué los pobres están exentos de ser juzgados con nuestros “altos criterios”? Eso es racismo y clasismo de la peor estirpe. Lo que quiero decir es que el Perú va a cambiar (entre otras cosas) cuando la ley sea cumplida por los ricos y los pobres, sin consideraciones “patológicas” (en el sentido kantiano). La negociación y el diálogo, obviamente son caminos civilizados y positivos, pero eso no debe abrir la compuerta a la anomia. Si le debo a la SUNAT, tendré que ir a negociar plazos, fraccionamientos, etc.; no voy a poner un cochebomba en la sede de la SUNAT. Debe haber diálogo para ver los maneras de cumplir la ley, no para burlarla.

  14. Gonzalo: El problema está con la forma como se construyen las leyes, y finalmente, como se llegan a consensos entre los sectores sociales. Yo más que decir “sí, estoy de acuerdo con el cumplimiento de la ley, caiga quien caiga”, “sí, defendamos Pómac”, etc. (cosas que suscribo, por cierto), me interesa describir también algunas cosas que se nos pasa por alto, como los tiras y aflojas de la población que está invadiendo Pómac con el estado, las negociaciones, las políticas, ver a quién le interesa Pómac y a quiénes no. Jamás he dicho “pobrecitos los pobres invasores, miren cómo abusan de ellos”. Mi interés es por darles agencia.

    Hoy justamente un amigo me decía “en las invasiones siempre hay gente armada, ellos van a defender su terreno, tienes que ofrecerles algo a cambio”. Cómo para darle una vuelta al tema.

    Ah, a propósito de cumplimiento de la ley y pago de impuestos, me datean que hay un hotel en el área de Pómac, de 8 has., y nadie ha hablado de desalojarlo. Cuando tenga más datos escribiré algo.

    Saludos

  15. a los defensores de la ley a rajatabla. Por que no dicen nada de la invacion al parque de confraternidad de barranco por el instituto de arte conyemporaneo. Un robo comprobado con la complicidad de Del Pomar. asi como la invasion a las playas . La ley es igual para todos?

  16. Ojala cuando empiezen a costruir un hotel 5 estrellas en el lugar la gente se indigne tanto por la invasion del santuario historico.
    Es cierto que debe haber cosas turbias, en las invasiones siempre hay matones y especuladores que trfican con las tierras, pero por que la gente pide a gritos que se entre a sangre y fuego, por que nadie pide que haya un dialogo? por que nadie brinda la informacion desde el otro lado? en eso la blogosfera no aporta nada pues sigue dando el mismo punto de vista que los medios tradicionales, no hay bloggers en Chiclayo? nadie se intereso en entrevistar a los invasores?

  17. Soy el autor de la propuesta del nombre POMAC,con publicaciones desde 1984; antes, los pobladores le llamaban Poma, sin “c”;deviene el término del muchik POMACHAEC.Los invito a leer mos blogs: http://www.josemaeda.tk y http://www.muchiks.blogspot.com.Algo más: no solo los invasores se aprovechan del Santuario de m i tierra-soy batangrandino y mi padre fué precisamente el Jefe del Area de Bosques de Batán Grande con quien recorrí el santuario desde niño(cuando Pomac tenía casi 20 mil hás);los arqueólogos se han sacado la tinka y el pueblo étnico batangrandino no ha recibido ni un solo sol.Hay que preguntarle a I.SHIMADA Y C.ELERA CUANTO DINERO HAN RESULTADO DE LAS EXHIBICIONES MILLLONARIAS QUE SE HAN HECHO EN EL MUNDO CON NEGOCIAMNTES COMO LA NATIONAL GEOGRAPHIC, LA TOKIO BROADCASTING SISTEM DE JAPON,ETC.ATENTAMENTE.JOSE MAEDA A.

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