El video del día en Youtube. Christian Bale se vuelve loco y arremete contra el director de fotografía durante la filmación de la última entrega de Terminator. No hay video, pero sí un audio.
Nada que hacer, Christian Bale nació para ser Batman.
9:22 pm. Recién regresamos Fátima y yo de la marcha. Habíamos llegado tarde, así que nos tocó avanzar con el grupo de la retaguardia y cruzarnos con la comitiva de Castañeda (con su lema, Organicemos Barranco).
Ojo. Esto del Metropolitano no acaba acá. Como se sabe (se supone), se contempla también la existencia de buses transversales, cada uno con sus respectivos paraderos y terminales. Esa información es pública, así que no se comete infidencia alguna. Y ya tienen varios terminales ubicados y claro, ya advierten no pocos conflictos con vecinos.
Iremos informando.
11.11 pm. Ya pude subir dos videos de la marcha y de la portátil de Castañeda que llegó a la plaza para provocar. No solamente llevó su mancha de gente, sino que metió mototaxis por la Av. San Martín con sus afiches “Ordenemos Barranco”, “Sí a las obras y a la modernidad”. Mototaxis, modernidad. Sí, se entiende clarísimo.
Algunos detalles de la marcha de ayer. Tanto el alcalde Mezarina como Jorge del Castillo quisieron entrar y sumarse a la protesta, y no faltó algún vecino que propusiera que ellos la encabecen. En ambos casos los barranquinos manifestaron su fastidio (a del Castillo le corearon: “esto no es gobierno, esto es de los vecinos”), y ambos terminaron retirándose.
De igual modo, mientras el grupo principal avanzaba por la Av. El Sol, otro grupo de barranquinos estábamos en la plaza, donde se dio un extraño caso de un “desmayado”. La policía quizo que la protesta se disperse para que una ambulancia de los bomberos se llevara al supuesto herido. La ambulancia no tenía placa y no había señal alguna que identificara la bomba a la cual pertenecían los bomberos. De todas maneras, se abrió un pequeño pase para que se llevaran al herido, aunque nadie lo había visto caerse, ni nadie lo conocía y la policía (que recogió sus documentos) tampoco hizo llamada alguna a familiares. Extraño.
También extraña la contramarcha, que fue repelida a coro limpio. Como se alertó al programa de Juan Carlos Tafur, se estaban repartiendo víveres horas antes de la marcha desde un vehículo identificado por un vecino, y con megáfono llamando a la contramarcha. En fin.
En cualquier ciudad vieja, los bares antiguos forman parte de su patrimonio. Son, no sé, parte de su historia, de su presente, de sus sitios notables (o como dicen en Buenos Aires, de sus sitios queribles). Son incorporados a sus circuitos turísticos, se trabaja con sus administradores (en muchos casos, el biznieto o biznieta del fundador), se les capacita, etc.
Bar Piselli, Pedro de Osma con 28 de Julio, Barranco
Da cierta tristeza el cierre de la Bodega Bar Piselli, en Pedro de Osma con 28 de Julio, en Barranco. Ayer, Antonio Muñoz Monge, en El Dominical le dedicó algunas líneas. Copio algunos párrafos, y como es costumbre, recomiendo su lectura completa:
El poeta barranquino Martín Adán se sentaba solo y mirando a la calle. Otro gran poeta, Juan Gonzalo Rose, hacía su pascana en Piselli: parado ante el mostrador pedía un capitán con presa: pisco, Cinzano y una aceituna. Con él llegaron otros poetas como César Calvo, Reynaldo Naranjo y el deslumbrante violinista de la Orquesta Sinfónica Nacional Luis Purizaga.
“Dormía tranquilo el conventillo / nada turbaba el silencio de la noche / cuando se oyó sonar / allá en la oscuridad / el disparo de una bala fatal.” “Mocosita” era el único tango que Manuel Gibson cantaba —mientras tomaba solo— por un amor inventado que nunca existió… También el “coronel” Casas se fabricó un mundo aparte: Escribía poesía y decía ser el mejor músico del mundo. Dejó de ir al Piselli porque el Papa le había encargado 40 óperas, lo que demandaba mucho tiempo y concentración, según decía.
Ahí también está “Cucharita” haciendo malabares con botellas, sillas en equilibrio sobre la frente, papeles en cartucho y su voz ronca de amaneceres turbios y tragos de piratas. También el sosegado y genial músico Tato Guzmán y, más allá, con boina y guitarra, Pachequito. El tiempo gira en redondo pero no se repite, son espejismos los que nos acompañan cuando queremos ver la presencia de alguien ya lejano o perdido. (Hasta el próximo brindis, Antonio Muñoz)
No sé qué pasó exactamente con el Bar Queirolo del Centro de Lima. Por sus mesas pasaron tantos y tantos personajes de la historia cultural del país. No sé qué ha pasado, no sé qué ordenanza incumplieron. Pero ver el viejo bar cerrado, clausurado por la Municipalidad de Lima Metropolitana, sin mayor explicación, da profunda tristeza.
Manu Chau y orquesta en el Bar Queirolo, año 2000. Fuente: Caretas
Bar Queirolo, Camaná con Quilca, Centro de Lima, el día de hoy. Fuente: Amautacuna de Historia
Digo, sería mucho pedir que alguien explique o cuente qué ha pasado, porque esto siempre termina en cualquier cosa.