La implosión climática es el fin del fin de la historia


Fuente: Artcast

Anthony Giddens (Lord Giddens, para los ingleses) escribió sobre cómo esta serie de eventos climáticos está obligando a los distintos estados del mundo a tomar cartas sobre el asunto y cómo esto supone el cierre de un período político y económico que comenzó en el gobierno de Margaret Thatcher:

“The period of Thatcherite deregulation is over. The state is back. Both economic institutions and climate change and energy policy will need active planning, though the mistakes made by previous generations of planners have to be avoided. Take renewables. Technological breakthroughs are required if fossil fuels are to become history, yet how should governments decide which ones to back? How can they cope with the fact that the most radical technological innovations – such as the internet – are often not foreseen by anybody?”

“El tiempo de las desregulaciones thatcherianas se acabó. El estado está de vuelta. Tanto las instituciones económicas como el cambio climático y las políticas energéticas necesitarán una planificación activa, aunque los errores hechos por la generaciones pasadas de planificadores tiene que ser evitada. Hay que tomar los [recursos] renovables. Se requieren grandes innovaciones tecnológicas, si es que los combustibles fósiles van a ser parte del pasado. Sin embargo, ¿a cuál de estas innovaciones deberán apoyar los gobiernos? ¿Cómo se las arreglan con el hecho que las mayores innovaciones tecnológicas (como, por ejemplo, internet) no han sido previstas por nadie?” (The climate crunch is the end of the end of the history, Anthony Giddens, The Guardian).

Nuevos desafíos, crisis global, cambio climático y un nuevo escenario de reconfiguración global. Algo de eso se ve con el levantamiento a las restricciones a la investigación de celulas madre, en las primeras semanas del gobierno de Barack Obama.

Muy lejos, en el sur, sin embargo, el presidente García declara que:

“Ojalá los estudios de impacto ambiental se hagan pronto, don Antonio Brack, y nos permitan dar trabajo al pueblo, porque el mejor medioambiente es tener trabajo” (Leído en Desde el tercer piso).

No es la declaración de un loco, como plantea Godoy. Dejarlo a ese nivel significaría más bien achatar el debate. Cerca de García está también Mario Vargas Llosa, quien hace no mucho dijo:

“Esa expresión del ecologismo es un lujo de los países desarrollados, pero si nosotros, como país en vías de desarrollo, seguimos en esa línea, empeoraríamos […] No podemos sacrificar el desarrollo del Perú por una visión que no puede ser universal. Hay que conciliar una práctica ecológica con el desarrollo” (Leído en El otro tambor)

Aquí seguimos en el thatcherismo.

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6 thoughts on “La implosión climática es el fin del fin de la historia

  1. Estoy de acuerdo contigo, estamos en una etapa de transformación que no solo implica una búsqueda de nuevas alternativas para la matriz energética sino también un giro en el rol del estado.

    Y claro, acá el gobierno solo busca acomodar el discurso para fines electorales, por más descabellado o incoherente que sea.

    Recomiendo leer The end of the world as we know it. Social Science for the Twenty-First Century (el capítulo 5 sobre todo) de Inmanuel Wallerstein. En este texto el autor describe cómo la estructura de producción capitalista ha permitido la consolidación de un sistema que es insostenible en el tiempo y, en ese sentido, llama la atención sobre la necesidad de buscar alternativas al respecto.

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