¿Qué pasó con Álvaro Ugaz?

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Me da tristeza, como a muchos, la muerte de Álvaro Ugaz. Me parecía un periodista extrañamente carismático, agradable. Una buena persona. No sé, hay cosas como que no deberían pasar.

Fuente: La República

Ahora, demasiados cabos sueltos en la historia, donde ya tenemos buenos y malos de la película. En la reconstrucción, Ugaz era el bueno, y los choferes de trailers los malos. Así, la tragedia no ayuda a comprender nada. Terminamos con la penalización de nuestros problemas. La cárcel pareciera que es la mejor solución para todo en el Perú. Hasta para los fracasos del fútbol peruano.

Ya, pasemos a la reconstrucción de la historia. Sabemos que iba a velocidad, que se empotró contra un trailer, y que “el chofer de este se dio a la fuga” (versión de la prensa televisiva, lunes por la mañana). Consultado el chofer, hace solo unas horas, dijo que el choque (ocurrido a las 3 am del domingo, en el kilómetro 27 de la Panamericana Sur), que siguió avanzando porque por esa zona hay robos. Ugaz regresaba del sur, de un concierto, se reportó que no habían bebidas alcohólicas en el carro. Lo que se dice en todos lados, pero nadie lo va a publicar, es que Ugaz habría salido positivo en el dosaje etílico. Ese mucho más que rumor está circulando las salas de prensa y las redes de periodistas.

(Nota: Para salir positivo en un dosaje, no es necesario estar arrastrándote de alcohol, sentir la cerveza, el pisco, el ron o el whisky salir por cada poro de la piel. A veces, con un par de copas basta).

Una tragedia debe ayudarnos a aprender. Ya había ocurrido hace unos años con la temprana muerte de Sandro Baylón, jugador y promesa de Alianza Lima. Aunque según el dosaje, no había consumido tanto alcohol como la leyenda lo atribuía, sí tenía suficiente como para perder los reflejos y morir en la Costa Verde. No se trata solamente de estar borrachazo y no manejar, decir que con un par de copas todavía se tiene el control. Mentira.

Súmele a eso, la falta de educación vial, el mal manejo (en general) de los choferes peruanos, la mala condición de las pistas. (Sobre eso, me llamó la atención una entrevista de hace dos años a Sergio Galliani, quien decía que había dejado de manejar moto, porque le agregaban demasiado componente sintético a las pistas, y las llantas siempre resbalaban). Tomar es tomar. Una, dos, tres botellas.

Ojalá prontamente se sepa bien qué pasó con Álvaro Ugaz, que los periodistas (que, de hecho, han tenido acceso al dosaje etílico) escriban la crónica completa y que podamos sacar conclusiones en base a toda la información.

Y, nuevamente, qué lástima lo de Ugaz. Una terrible pérdida.

Actualización: Gracias a Diego Avendaño, se puede leer la entrevista qué él hizo a Galliani y que fue publicada en Somos. La cita textual dice: “En Lima ya no se puede manejar. Las pistas tienen una pintura tan sintética que hasta los carros resbalan. Además de las combis y la gente que se mete”.

Más:
- Muerte en las pistas (Augusto Álvarez Rodrich)
- Silencioso espíritu de cuerpo (Élite Sadomasoquista)

Perutags:

  • http://lima martin

    Conocí a Álvaro como la gran mayoría de los peruanos, un tipo que irradiaba simpatía y se enfilaba a ser uno de los grandes del periodismo, pero veo con pena como se ha encubierto una aparente verdad, repito ‘aparente’ que se cae de madura. Nadie puede decir a ciencia cierta si él estaba manejando ebrio, en fin, su rápida cremación deja mucho a la especulación, que creo yo mancha la reputación de Álvaro.
    Hoy 12 de abril un comentario de Pedro Ortiz Bisso en El Comercio me hace preguntar por qué la prensa se cree con derecho de señalar con el dedo a cualquiera que no sea de su gremio. Como un ‘peruano anónimo’ me siento indignado. En este comentario no hacen la mínima mención de Álvaro…aquí está el link

    http://www.elcomercio.com.pe/impresa/notas/quien-dijo-que-dios-era-su-copiloto/20090412/272203

  • Pingback: el blog del morsa » Prensa Gore

  • Giancarlo

    Veamos, primero si el auto se ve que esta sumamente destrozado no necesariamente es por el impacto del accidente, recuerden que los bomberos trabajaron sobre el vehículo (cortar y doblar el techo para sacarlo), en segundo lugar, si hubiera sido un accidente de 120 km/h, créanme que ninguno de los dos hubiera sobrevivido, además no existen marcas de frenada. Tercero, el lugar del impacto es la parte frontal lateral izquierda, exactamente entre el pilar de poste en b y el punto de apoyo de la McPherson.
    Teorías, los dos conductores tuvieron responsabilidad en el accidente, por lo arriba descrito, la posición del impacto, la gravedad de las heridas y el resultado final, podríamos suponer que el auto del Sr. Ugaz venia a unos 80 km/h en el carril de la izquierda y debido a una reacción tardía intento evitar el impacto doblando a la derecha ya que el camión venia a considerable menor velocidad. Ahora busquemos el motivo de esa reacción tardía, pueden ser varias las hipótesis que justifiquen, venir con alcohol o lo que es peor aun, venir cansado. Si tomamos en cuenta el horario del Sr. Ugaz, (por lo general a partir de las 6 de la mañana) debemos suponer que sus horas de sueños fueron por lo menos metódicas, vale decir acostarse muy temprano todos días para poder levantarse, vale decir que el esfuerzo para mantenerse despierto a esa hora debió ser por lo menos bastante grande, ahora juntemos todos los ingredientes, que tenemos una lamentable desgracia.
    Fue un error? Si lo fue, tuvieron responsabilidades, si la tuvieron. Esto no trata de justificar ni enmendar ni mucho menos, es una simple teoría que se basa en hechos razonables y comprobables sin tener que ir a un exceso o acusación directa.
    Saludos cordiales

  • ada

    No se si este sea el caso, pero todo apunta a que sea así, deduzco que el trailer al igual que muchos de los que circulan por la carretera, no tenía las luces traseras o las tenía incompletas, de ahí que el testigo se preguntaba por ke Alvaro no hizo nada por desviarse y se dirigía derechito a emprotarse bajo el camión.
    La prueba mas grande resultó que los dueños le compraron luces nuevas al vehículo.
    Si se hace un viaje por la noche en la carretera podremos observar la cantidad inmensa de vehículos cuyas luces posteriores o bien son deficientes o inexistentes. Este es un patrón de conducta de muchos choferes, cuya formación cultural es muy pobre.
    Haría falta una revolución educativa, solo así sabremos que intentamos algo, por mejorar nuestro país.
    Hay que enseñar el valor al respeto a los demás, el uso de derecho en todos los ámbitos.

  • Gato Randiano

    ¿al final, alguien sabe si se le practicó el dosaje etílico a Ugaz para determinar si estaba ebrio o no?

  • Sakura

    Si estaba borracho, segun el dosaje etilico tenia 0.78, mas del minimo legal, que raro que la prensa haya obtenido en exclusiva, las manifestaciones de Mamanchura, copia del dictamen de biologia forense de la colcha de Alicia Delgado, y muchas otras cosas mas, pero no hayan “obtenido” el dosaje etilico de su colego Alvaro, la prensa definitivamente es el cuarto poder, nos presenta heroes de papel, y condena a inocentes (como en el presente caso, al chofer del camion) y quien sabe si abencia o la fefer y su amiga no lo sean tambien, de la prensa uno no puede confiarse, ya no puede creerse en que “si lo dice la television, debe ser verdad”

  • Ursula

    Lamentable es observar el poder de la prensa cuando quiere juzgar o exculpar a alguien, en el caso de Ugaz es innegable que estaba borracho, ¿por que no se publicaron los resultados del dosaje etilico? si tienen acceso a todo, su copiloto nunca dio declaraciones para explicar las circunstancias. Es una pena que los periodistas decidieran hacer cuerpo para ocultar una verdad tan obvia. Hubiese sido mejor aprovechar esas circunstancias para crear conciencia en la gente que una mala decision puede costarle la vida. Al contario lo trataron como una victima, hasta culparon al camionero por lo ocurrido, cuando todos sabemos que se pierden los reflejos cuando se esta ebrio.
    Hoy sin embargo la prensa juzga y condena al dr. Mario Garrido Toribio, medico peruano sin haber escuchado sus explicaciones y exponiendolo como vil delincuente en todas las portadas de diarios, sin preocuparse por el daño ocasionado a el y su familia. Asi como cuidaron de publicar ninguna foto que afectara a los Ugaz, igualmente deberian respetar a los demas ciudadanos, pues nos asisten los mismos derechos.
    Como comentan mas arriba, ya no se puede confiar en la prensa, pues informa solo lo que le conviene, entonces como creerle.