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El gran tema de la semana es el de la guerra por el copyright (tocado también hace tres semanas). Por lo menos, la batalla en Francia (qué épico suena eso), ha sido casi perdida.La nueva ley anti-piratería (o Ley Hadopi) en dicho país implicará saber qué y cuánto baja cada usuario de internet. El llamado de alerta también involucró a los difusores del software libre, ya que para saber qué cosa cada usuario (lo que significa, además, quebrantar la privacidad de cada uno) se tendría que usar algún tipo de software espía y posiblemente estos no funcionen en plataformas linux (justamente, mucho más seguras).

Las sanciones por descargas ilegales pasan desde la anulación (temporal a definitiva) del acceso a internet a severas multas. La Ley Hadopi ya ha movilizado a distintos sectores de las industrias culturales francesas a oponerse. Veamos qué pasa las próximas semanas.

A nivel local, hemos visto la movida de los gremios de productoras y distribuidoras (APDAYC y UNIMPRO) por sacar el tarifario por Compensación a la Copia Digital, tarifario rechazado (por el momento y más por una descoordinación de dichos gremios) por Indecopi. La tarifa impondría una tasa adicional al precio de cualquier dispositivo de almacenamiento digital (una memoria flash usb, un celular, un disco duro). Casi sale, pero no. En todo caso, leamos la opinión de una parte interesada, Armando Massé, presidente de APDAYC:

Los millones de celulares y ordenadores de cómputo que hay en el Perú son capaces de grabar y reproducir diferentes obras de propiedad intelectual que generan derechos y que son puestos para el disfrute de la sociedad, previa adquisición de estos aparatos electrónicos y telefónicos que tendrían un mínimo valor si no tuviesen el contenido de propiedad intelectual que es lo que finalmente a la gente le interesa. […]

Pues bien, el pago de la Copia Privada es la compensación mínima y básica que la industria está obligada a pagar a los creadores de toda esta propiedad intelectual y no pretender beneficiarse de la explotación de estos derechos que incluyen en sus servicios. Las empresas deberían de ser más directas y decirle al mundo que quieren seguir creciendo y enriqueciéndose a costilla de terceros y no poner excusas como el imponer barreras arancelarias, limitar el acceso a la cultura o ir en contra de la competitividad. Y espero que los políticos y las autoridades no compren estas felonías y embustes, merced a lobbys y capturas de resoluciones que solo van a servir para enriquecer a oligopolios y empobrecer a los que generan la cultura y el arte del Perú. (No hay peor ciego…, Armando Massé)

Está claro que la tasa es un engaña muchachos. No va a significar que luego de pagar ese plus por el disco duro o por el celular, ya estará aprobada la libre circulación de bienes culturales. (Además, cuando ya vivimos una situación que vulnera la neutralidad de la red, al no poder acceder a ciertos bienes restringidos para países como Perú. No todos valemos lo mismo en internet. No todos accedemos a lo mismo cuando navegamos por Youtube, aunque, de funcionar este tarifario, le paguemos a la Sony y a Universal por usar su contenido).

(Otro error en la idea del pago de compensación a la copia digital, es que todos bajamos información con copyright. Es una lógica que presume que todos somos culpables de infringir la ley. Imagino que también contraviene tal pago al artículo 43 del Decreto Legislativo 822, Ley sobre derechos del autor, que abre la posibilidad de un fair use).

En fin, el debate es complejo y requiere de mucha imaginación para encontrar el punto medio (que no existe en la actualidad).

Ha quedado suelto en este viernes digital:

El blog ha muerto / Muerte al twitter, dibujos de Álvaro Portales //

El último número de Perú Económico está genial. Un viejo tema: el déficit tecnológico en el Perú. Entrevistas a Modesto Montoya entre otros para salir de la brecha: “Por ejemplo, con el tratado de libre comercio, Estados Unidos protegerá nuestro par de patentes en su país, pero nosotros haremos lo mismo con sus miles de patentes por acá. Eso es déficit tecnológico”. Los interesados revisen el informe sobre la balanza comercial de conocimiento y propiedad intelectual elaborado por INDECOPI el 2005: “…la brecha adicional que generaría el TLC en la balanza de conocimientos ascendería en el 2015 a los 516 millones de dólares. La sumatoria de los déficits anuales adicionales estimados entre el 2005 y el 2015 alcanzarían a 2909 millones de dólares” (página 64) //

Nativos Digitales, el nuevo libro, el weblog, de Alejandro Piscitelli. //

También: Todos los Viernes Digitales (el archivo)

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