El ritalin en debate


Ritalín, un metilfenidato. Fuente: Wikipedia

En los últimos años, el discurso del exitismo se ha impuesto (o busca imponerse) en el Perú. Viene con todo un paquete, desde la seudo-literatura de autoayuda, mensajes oficiales, publicidad, etc. De hecho, parte del discurso del crecimiento económico y la crítica al llamado “perro del hortelano”, se basa en este rollo 50% new age, 50% neoliberalismo (para diferenciarlo del liberalismo económico). Sus acólitos son neoyuppies, jóvenes que han vivido en la cresta de la ola, cuando todo en la economía del Perú iba hacia arriba.

¿Y cómo será cuando se lleve este discurso a la vida en familia? ¿Cómo es cuando los neoyuppies se vuelven padres? Eso es un poco lo que ha venido reflexionando Rafo León en sus últimas  columnas en Somos. Copio la primera en su integridad (vía la página de Bibiana Pastor). Algo que debería llamar la atención de pedagogos y políticos involucrados en salud y educación infantil.

RITALIN Y RIVOTRIL: LA FELICIDAD INFANTIL
Por: Rafo León. Somos N°1169 (02/05/09)

Las modernas neurociencias al servicio de la farmacología para los niños.
Así me lo propusiera no podría dejar de adorar a los niños: tengo tres nietas de una año que van paseándose por la vida como quien abre ventanas para que ingrese un poco de aire fresco en habitaciones humedecidas y llenas del polvo, que riegan la rutina y el aburrimiento.

Es genial. Y sin embargo, hace unos días me descubrí aconsejándole a una muchacha recién emparejada que no tuviera hijos, que lo pensara mil veces, que no se puede seguir cometiendo injusticias para con seres que no saben a lo que vienen, porque tampoco nadie sabe a lo que vienen después de un largo umbral de malos augurios. Este diálogo con la joven surgió luego de que a mi vez yo hubiera estado escuchando en una reunión a una chica genial, dueña, directora y maestra de un kinder que conduce con amor, empatía, por eso del país y las maravillas. Alicia está bastante aterrada. En el kinder tiene una cincuentena de niños entre los dos y los cuatro años. Me asegura que más de la mitad está en tratamiento con Ritalin, el famoso metilfenidato que psiquiatras y neurólogos recetan como quien vende lentejitas de D’Onofrio, para controlar el trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Todas las que escucho salir de los labios de Alicia son palabras nuevas para mí, sobre todo la alta proporción de niños signados por esas palabras, que bien no suenan, seamos sinceros.

Alice in Worderland
Le pregunto a Alicia de dónde sale ese trastorno, en qué consiste y qué peligros comporta para el niño y la familia. Cuidando cada una de sus frases intenta responderme: el TDAH califica a los niños inquietos, traviesos, juguetones que se rehúsan a pasar una hora entera frente a un computador en clase de computación (¡a los cuatro años!). “Hay casos extremos, es cierto, ingobernables, pero no son la mitad de los niños de Lima”, sentencia Alicia.

Los peligros, continua, no son para el niño, son para los padres. Resulta que si los chicos no empiezan a rendir como grandes, con estándares de atención, comprensión y desempeño correspondientes a muchachos con el doble de edad, por lo menos , papá y mamá ven allí esfumarse la posibilidad de que ingresen al mejor colegio de la ciudad donde les enseñan a ser unos ganadores, donde se relacionan con los vástagos de lo mejorcito, donde no hay distingo con estar viviendo en Florida, salvo la garúa y un par de lisuras peruanas que sueltan por ahí los jardineros. Entonces, Ritalin.

Another Brick
Con Ritalin el chico está sedado, tranquilo, aparentemente atiende, no hace bulla, no se mueve. Otro ladrillo en la pared, cantaba Pink Floyd. Pero Alicia va más allá: las maestras de los nidos también están felices con el medicamento porque así el establecimiento puede recibir mayor cantidad de matriculados ya que cuando están dopados resultan más manejables. Quedo helado al escuchar a Alicia y le hago la estúpida pregunta “¿Y nadie hace nada para aclarar y combatir esto?”. La respuesta es que el mundo hay un intenso debate respecto al soporte ético de estos diagnósticos y, sobre todo, de estas prescripciones farmacológicas tan ligeras. La subversiva antipsiquiatría en los Estados Unidos se toca con la conservadora Cienciología en eso de cuidar un poco más la salud de los niños, separándolos de la neurosis exitista de sus padres. En el mundo, pero no en el Perú. “Tengo una niña que me parte el alma”, me cuenta Alicia mientras cierra su cartera pues debe partir. “A los tres años ya está tomando Rivotril porque según su mamá, no puede dormir bien”.

Le confieso que estoy espantado, sonríe cansada y me retruca: “la próxima vez te puedo contar de los casos de anorexia infantil. Mamás que ven a sus niñitas como unas cerdas sin futuro de pasarela y les inyectan un mensaje letal de que comer hace daño, vieras las loncheras: galletas de agua, un tomate, una botella de Evian”. No tengas hijos, muchacha, o antes aprende a vivir.

Espeluznante.

Más:
Niños Ritalín (María Luisa del Rio, El Comercio)

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10 thoughts on “El ritalin en debate

  1. Bueno, por un lado es el relato de Rafo León, un lego y de una supuesta maestra de kinder (más legas aún, en su mayoría).
    El ritalín (junto con el strattera) son usados, efectivamente, para cuadros de TDAH (clínicamente bastante bien identificables).
    El problema es cuando se utiliza el fármaco como panacea ante niños que presentan algún rasgo.
    Señalemos la larga lista para diagnosticar estos cuadros que nos da el DSMIV-R (El manual de diagnóstico de la Asociación Psiquiátrica de Norteamérica):
    “A. Existen 1 o 2:

    1. seis (o más) de los siguientes síntomas de desatención han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:

    Desatención:

    (a) a menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades
    (b) a menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas
    (c) a menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente
    (d) a menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones en el centro de trabajo (no se debe a comportamiento negativista o a incapacidad para comprender instrucciones)
    (e) a menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades
    (f) a menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos)
    (g) a menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas)
    (h) a menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes
    (i) a menudo es descuidado en las actividades diarias

    2. seis (o más) de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:

    Hiperactividad

    (a) a menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento
    (b) a menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado
    (c) a menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud)
    (d) a menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio
    (e) a menudo “está en marcha” o suele actuar como si tuviera un motor
    (f) a menudo habla en exceso Impulsividad
    (g) a menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas
    (h) a menudo tiene dificultades para guardar tumo
    (i) a menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en conversaciones o juegos)

    B. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad.

    C. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en la escuela [o en el trabajo] y en casa).

    D. Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.

    E. Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o un trastorno de la personalidad).”

    El uso del rivotril con ritalín debe ser usado en casos específicos (y felizmente que tenemos sintetizados estos fármacos en la actualidad). El problema es cuando se masifica su uso y cualquier médico generalista los recomienda, como ocurriese con el prozac frente al menor síntoma de abatimiento.
    Buen post Morsa, en estas épocas de “niños índigo” esto va en sintonía con el fraude las vacunas-mercurio-autismo, hecho que comenté hace un tiempo:

    http://espectroautista.educared.pe/2009/05/el_fraude_de_la_relacion_vacun.html

    En otras palabras, los padres, junto con ese revival de las guarderías que ahora les llaman “centros de estimulación temprana” tienen en malos médicos aliados para que el niño no joda usando, lamentablemente, fármacos que sí son útiles en casos determinados.

  2. Que rico, ritalin en polvito por la naricita.

    Anunciamos que habrá entrega gratuita de ritalin para todos en las oficinas del Blog de Cayo a partir de mañana.

    Cuida a tus hijos, dales ritalín (y tú métete como cuatro). Eso les pasa por prohibir el cannabis.

  3. @Reaño: Claro, el tema es cuando ya se vuelve entre moda, pose y panacea. De hecho, sí, las drogas no son malas per se y pueden usarse de muchas formas (habla @Aia Paec), pero intervenir así a chibolos porque son inquietos y para que no molesten a la madre mientras ella está haciendo su spinning, uf. Demasiado.

    Saludos

  4. esas obsesiones por la perfeccion en los niños(quieren que sean perfectos)son propias de gente vil que anhela el cielo.
    ¿no saben que este mundo jamas sera el cielo? Esas ansias satanicas de perfeccion son propias de gente vil.

  5. El peruano se ha convertido en el tipo mas exitista de latinoamerica. Ha perdido esa calidez, y se ha vuelto avaro. Se ha perdido la CONFIANZA.

    Cuando acabe mi carrera, me quito del Peru, y no por mi economia (me va regular); sino porque todos quieren ser perfectos. Si estas mal, tienes depresion o stress, eres un “bicho raro”.

    Bendito pais de m…. en el que me toco nacer.

  6. yo sufria a los 10 años el famoso TDAH y hasta el año antepasado yenia 14 años, queria que mis papas se dieran cuenta que no tenia nada, voy bien en la escuela, no soy agresivo, pero mis padres han sido sobreprotectores, y muy controladores al extremo pero me fui dando cuenta los efectos secundarios del risperdal, el concerta que contenia metilfenidato y el tegretol.
    muchas drogas no??
    tengo 15 años y la verdad como quisiera que me dejaran de estar drogando, cuando me dejan el medicamento en la mesa lo tiro a la basura
    y les he dicho mil veces que no gasten en cosas sin sentido

  7. Son los judios, los amos de la tecnolgia los que promueven eso de ritalin, diazepan, etc, esas cosas son solo paliativos, o sea casi nada.
    Y como he escito antes las ansias satanicas de perfeccion son de origen diabolico.

  8. tengo mi nño de 7 años toma ritalin hace un año pero solo cuando va al colegio los fines de semana y feriados no toma he empezado a indagar mas del tema y estoy aterrada con el tema de el farmaco q es una droga aora estoy entre la espada y la pared si darle o no darle so hag bien o no

  9. siempre puedes ir a buscar una tercera opción. el tema no es que la droga sea mala, sino que se utilice para ya cualquier caso de niño inquieto. no olvidar que hasta la década de los sesentas se usaba el electro shock para los mismos casos.

  10. Cuñao, ese Rafo Leon como buen rojo se computa sabelotodo. Es criticable usar medicamentos en niños que no lo necesitan pero hay niños que si sufren del problema y artículos como el de este patita le joden la vida a los padres que quieren tratar a sus niños y con respecto a la profesora no me genera confianza una persona que echa a su institución con un periodista cuandonen realidad debe hablar con los padres.

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