Hace un año, poco menos de dos años, Gerardo Seminario, habitual colaborador de este blog, escribió en una columna titulada “Llorar de frío” lo siguiente:

“Y mientras, sin que el cambio climático sea ninguna novedad, Puno se congela. En la foto que adjunto Milagritos (5 años) “llora de frío”. Es de día y hay menos 10 grados, en la noche llegará a menos 20. Sus padres han ido a la ciudad a pedir ayuda y ella intenta pastar sus animales, espera que el agua se descongele para que beban algo. El presidente, con la misma dicharachería con que entregó el presupuesto a las regiones, ahora anuncia millones de soles para palear la emergencia, como si la realidad hubiera saltado de la nada, como si esto no se repitiera todos los años.” (Llorar de frío, elmorsa.com, Gerardo Seminario)

Cada año es lo mismo. Los niños del sur mueren de frío y la prensa se preocupa “responsablemente” de la gripe AH1N1 porque es lo que al público (el público que consume titulares) le gusta. Una noticia que se repite todos los años no es noticia, pero sí la novedad de una nueva súper dúper gripe que se contagió, mismo novela de ciencia ficción, de los chanchos a los humanos.

logoporlosninosDibujo de Miguel Det, publicada originalmente en El Otorongo, Perú21.  Campaña iniciada por Aquiles Martín.

La verdad, espero que esta campaña por los niños del sur no sea solamente para que se envíen frazadas y alimentos. Que sea también para que los partidos de oposición exijan políticas reales, concretas, con indicadores medibles y comprobables. Que el crecimiento del país signifique 0 (cero) muertos por frío.

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