“¿Quién se creen que son? Ellos no son ciudadanos de primera clase
que puedan decirnos tú no puedes pasar por acá o por allá”.
Alan García, 5 de junio del 2009

Gerardo Seminario ha estado hasta la semana pasada en Bagua. Su comentario de primera mano es muy útil para entender qué ha pasado, por qué todo se ha precipitado. El artículo completo (que recomiendo su lectura urgente) se encuentra en el wiki y recomiendo su lectura completa. Ya antes nos había ofrecido una mirada al paro indígena y, digamos, que con este nuevo texto va redondeando la imagen, la big picture.

Por motivos de extensión, me gustaría colocar la parte central de su texto, Los tres errores del APRA, en la que el primero enfatiza y vincula lo ocurrido con el discurso sobre el perro del hortelano, inventándose uno nuevo, aquel donde hacer patria equivale a matar a un indio. El tercero es sobre la brutal negación de ciudadanía en este país (a la que hace referencia Alan García, en la cita citada, líneas arriba).

Breve comentario. Comparto la inquietud de Jacqueline Fowks sobre la entrevista realizada ayer por Rosa María Palacios a la ministra Cabanillas. ¿Por qué no repreguntó sobre los muertos de Bagua? ¿Por qué no preguntó sobre la mentira en la conferencia de prensa (donde dijeron que eran tres civiles)? Extraño, porque no se notó su habitual y buen aguijón. ¿Quién dio la orden para disparar? ¿Quién se hace responsable penalmente del lado de la policía por los muertos y heridos en Bagua? Luego, las suspicacias con la prensa y los medios no son gratuitas. (Claro, RMP no es jamás el salvaje y brutal Aldo Mariátegui que por poco y dice que se bombardee Bagua).

Aquí la segunda parte de su artículo: Segundo error: Timing. Leerlo y luego escuchar la canción embedeada en este post.

Acá me parece que está lo que verdaderamente preocupa al gobierno, pero sobre lo que creo realmente mucho no ha podido hacer. Sí, realmente el cálculo político le ha fallado a Alan estos días, no sé en qué condiciones lo pone las últimas cifras del INEI sobre la pobreza en el Perú, pero como estás dependen de la cantidad de miembros de familia, con tantos hijos, pues tal vez el presupuesto para farmacia ya le produjo un pequeño desbalance, ya que primero no midió bien lo del canal de Papa Upa y ahora falla terriblemente en Bagua.

Era evidente que se venía jugando al cansancio con la organización indígena, 51 días para un grupo de gente pobre fuera de sus comunidades es un tiempo que definitivamente desgasta. Las continuas postergaciones del debate de la derogatoria del 1090 por supuesto que no tenían nada de técnico, eran sólo parte del juego de agotamiento sobre AIDESEP. Luego la denuncia de la fiscalía y la procuraduría y finalmente la intervención del APCI. Al mismo tiempo, distintos políticos dando discursos parciales sobre los D.L en diversos medios de comunicación la verdad poco curiosos y bastante complacientes o complacidos desde antes de escuchar las explicaciones aún, el prejuicio popular que ve a los indígenas como ignorantes o niños, la continua campaña de inventar una manipulación (cómo dijo ayer Alan “no se exactamente de quién, pero hay que ver quiénes salen ganando”) o sea la distracción del mentalista a través del miedo a un enemigo genérico no identificado (si estuviéramos en EEUU serían los árabes, los musulmanes, los islámicos, etc).

Con esta presión y desgaste se empezó, tal como ha declarado la ministra, a pasar primero por Andoas, luego por Camisea, es decir se fue tanteando y se dejó llegar todo al punto límite, en el que el abastecimiento de combustible y gas ya podía empezar a ser un problema. Pero como el Apra no lo controla todo, fueron surgiendo cosas inesperadas, el apoyo de la CGTP, el cálculo político del nacionalismo y su intento de colgarse de la protesta, lo que le ha valido cierto prestigio que el Apra siente le merma, la reunión de la CAOI en Puno y la decisión de otras organizaciones como CONACAMI y organizaciones campesinas de apoyar la protesta indígena, la próxima reunión en Tarapoto el 6 y 7 y la convocatoria a un paro amplio para esas fechas, las críticas generalizadas de la oposición, con sus diferentes matices y propuestas. El día de ayer Alan calculó que o era ahora o ya no era nunca, pues en vez de desgastarse la protesta podía retomar fuerza y optó por el camino obvio, pues ya vimos que teniendo un discurso popular y arraigado, un pueblo olvidadizo y prejuicioso y careciendo de freno de tipo ético moral, no había nada que le impidiera matar unos cuantos indios.

Algunas cosas que Alan no pudo calcular pues no sabía (ayer en el programa de Rosa María Palacios se hacía evidente la desinformación de nuestros líderes sobre referencias esenciales cuando, a lo Condolezza, intentando distinguir Afganistán de Pakistan, Meche parecía preguntarse para la diferencia entre Utcubama y Bagua Grande y el jefe Gorgori buscaba en su voucher del Dunkin la mejor definición del rol de los apus): mientras que en otros puntos de la selva la población que mantenía tomada instalaciones eran unos cuantos cientos a lo mucho, acá ascendían a miles. Segundo, ellos no estaban 51 días, entraron al paro pasado el mes de este por lo que estaban mucho menos desgastados. Tercero, su motivo para entrar al paro fue justamente el primer enfrentamiento en Corral Quemado, hasta antes de que sus hermanos y líderes fueran agredidos, ellos tenían serias dudas y discrepancias con las dirigencias que convocaban esta movilización y lo que los motiva a participar es justamente la primera agresión a sus hermanos indígenas. Entonces, piensen lo que ha significado los actos de ayer para el resto del pueblo awajun wampis. Último, calcularon muy mal el respaldo de las poblaciones mestizas a las poblaciones indígenas, pensaron que viéndose estas ahogadas por desabastecimiento sentirían alivio de que les quitaran a los indios de encima. Pero no se dieron cuenta que un pobre siempre se pone del lado de otro pobre en una lucha política, aquí algo que a la razón práctica siempre se le escapa de la vista. (Realmente deseo que alguien haga notar a Aurelio Pastor, lo bárbaro de su exposición del día de ayer, en la que justificaba asesinatos por el aumento del precio del pollo o la escasez de combustible).

Así que el timing fue lo que le falló y lo que verdaderamente le debe estar doliendo al Apra. Su mejor momento no fue lo suficientemente bueno. Con los actos de ayer han fortalecido a casi toda la oposición, se han puesto en contra a la opinión pública, le han dado la legitimidad que tanto buscan quitarle a las ONGs de DDHH, han fortalecido a AIDESEP, que solita se depreciaba y han generado un espacio para una opción política étnica que ellos de hecho no van a poder aprovechar en unas próximas elecciones. Lo único que ganan es el aire esperado por Alan para el recambio que viene buscando en el gabinete. En el balance político, que es lo que le interesa al Apra, lo de ayer ha sido una pérdida, que habrá que observar cómo busca revertir en el corto plazo. (Los tres errores del APRA, Gerardo Seminario)

Más:
Carlos Meléndez sobre la masacre de Bagua (Entrevista por Marco Sifuentes, Utero.pe)
Comunicado de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (vía Virtù e fortuna)
Maldita herencia: operadores políticos y estado (Carlos Meléndez, Jorobado de Notredame)
Cronología de eventos (Ana María Vidal, del IBC, vía Enlace Nacional)
Crónica desde Jaen (Ismael Burga, periodista radial)

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