Debates sobre la izquierda y la colonialidad del poder (2)

Continúa el interesante debate sobre el indio y la modernidad. Tema que está en agenda, ya sea desde la izquierda como también desde la derecha (ver debate sobre el video de ILD y Hernando de Soto). Esta vez, con comentarios publicados ayer por Alberto Adrianzén en su columna Disidencias en La República. Recomiendo su lectura completa:

1) Soy consciente de que la modernidad no es un fenómeno homogéneo, mucho menos único. Hace más de 20 años publiqué un largo ensayo: “Democracia y tradición política” (fue la introducción al tomo 1 de Pensamiento político peruano que edité en 1987 en DESCO) donde, utilizando el ejemplo español, afirmo que existen varias formas de asumir la modernidad. Ello me llevó, justamente, a relativizar que hubiere una sola modernidad, pero también a insistir sobre el impacto que tuvo España en lo que hoy es el Perú. Como dato curioso citaba, al igual que José Cornejo, a José María Arguedas como ejemplo de lo complejo que fue el llamado encuentro entre estas dos culturas.

2) Comparto con José Cornejo que la conquista también fue, como él mismo dice, una “guerra de indios contra indios”. Sin embargo, eso no quita que haya sido también una conquista. La hecatombe demográfica y la colonia son ejemplos de esa conquista. De otro lado, no comparto la tesis de Cornejo que lo fundamental fue la “colaboración” de los indios con los españoles.

Eso fue también, en parte. Pero también hay que decir que esa colaboración acabó, como bien sostienen Alberto Flores Galindo y Sinesio López, luego de la rebelión de Túpac Amaru. Fue Sinesio López quien afirmó en un texto a fines de los 70 que el contingente indígena llegó derrotado al momento de la independencia. En este mismo sentido, por ejemplo, Jorge Basadre se pregunta qué hubiese pasado con el Perú si la rebelión de Pumacahua, años después, hubiese triunfado. Seríamos, probablemente, otro país.

3) Personalmente no idealizo al indígena. Menos creo en utopías que proponen “una comunidad ideal humana reconciliada”. Eso que en parte fue planteado por Engels cuando habló de que el comunismo era la “administración de las cosas”, nos conduce al totalitarismo porque niega la política. En otro artículo sobre el populismo que publiqué aquí hace unas semanas, lo que traté de rescatar no es, justamente, la reconciliación sino más bien el conflicto como fundamento de “lo político” para hacer nuevamente política en el país. Además, desconfío del indigenismo porque creo más bien en una sociedad de iguales y diversos y no de diferentes. Dicho de otro modo, para que alguien quiera ser indígena tiene que ser igual al resto de la comunidad política.

4) Estoy bastante lejos de plantear campañas “xenofóbicas en contra de los elementos culturales universales del conocimiento humano”. Sin embargo, no creo en un cosmopolitismo o en un universalismo que no tenga un anclaje nacional. Creo que el problema principal de las elites peruanas no ha sido su “chauvinismo provincialista” sino más bien su cosmopolitismo, es decir, su falta de patria por este divorcio con lo andino y con lo popular. El carácter no incluyente de las elites es, justamente, por esa falta de patria, por no decir de patriotismo, como lo define David Brading. Por eso la cultura de las elites tienen tintes y colores coloniales.

5) Decir que un factor que explica las enormes dificultades (por no hablar de rechazo) que muchos peruanos tienen para entender los años de violencia en el país y el informe final de la CVR es el racismo, más aún cuando las víctimas, como se sabe, han sido mayoritariamente andinos o indígenas, no lo hace a uno ni indigenista y menos proponer el “socialismo campesino”. Decir que hay racismo, es una descripción de lo que hoy nos sucede. (Otra vez sobre el indio, Alberto Adrianzén)

Lo del racismo nos devuelve a otro viejo debate (ver Racismo, discriminacion, democratización en Virtù e Fortuna de Martín Tanaka). ¿Es hoy el Perú tan racista como a inicios de la República? ¿Era la República más racista que la Colonia? ¿Es el racismo lo que explica, en parte, las dificultades para entender los años de violencia política? No sé, pero a partir del artículo de David Sulmont, publicado en el número 2 de la revista Memoria del IDEHPUCP, donde el departamento con mayor rechazo a hurgar en el pasado es Ayacucho, se vuelve débil el argumento del racismo para explicar el rechazo.

En todo caso, el rechazo al IF de la CVR debe ser más heterogéneo, y sí, debe haber racismo entre ciertos sectores de Lima para querer ocultar lo ocurrido, pero eso no explica todo (así como, respondiendo a de Soto, no todos los nativos amazónicos entran de igual manera a las redes mercantiles).

Bien que el debate se siga abriendo.

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3 thoughts on “Debates sobre la izquierda y la colonialidad del poder (2)

  1. Señor Bustamante:

    1. A mi entender, el debate tiene que se planteado desde ópticas renovadoras, donde el eurocentrismo y el occidentalismo sea visto y estudiado de otro modo. En primer lugar, pasa por reconocer que Occidente es una civilización y no LA civilización. Esto es fundamental, porque si seguimos con la lógica imperial (de todos los tiempos) de considerar que la pauta de la humanidad la marca la cultura dominante caeremos siempre en los mismos sinsentidos, asistiendo constantemente a “caídas del imperio romano” y a los “fines de la historia”.

    2. Si cae Occidente no cae necesariamente la humanidad ni es el fin de la historia. Es solo el fin de Occidente. Y como después de una civilización viene otra es de suponer que en estos momentos debe existir (aunque nos resistamos a admitirlo) una civilización en ciernes, pujante y optimista en ser la que suplante a la que está en vías de extinción.

    3. Es obvio que ver de este modo las cosas produce un natural rechazo y espanto entre las mentes consideradas “cultas” (entendiendo por cultura la sabiduría que emana de la cultura occidental que incluye también el conocimiento, como objeto de estudio, de otras culturas). Pero por otro lado pensar así de algún modo nos alivia al resto de los seres humanos que nunca fuimos preguntados si queríamos o no vivir al ritmo y a la manera cómo vive Occidente. ¿Es que acaso no existe otro modo de ser que no sea a la manera occidental? ¿Es que la Modernidad no es un fenómeno exclusivamente de esa civilización? Decir que no es caer en el absurdo, en un totalitarismo civilizacional que considera que ser un ser humano es ser un occidental.

    4. Pueden parecer ridículas estas reflexiones pero en realidad, más que dar risa, producen un comprensible escozor y preocupación entre los pensadores occidentales. Filósofos como Cornejo y todos los demás difícilmente aceptarán cambiar sus puntos de vista de modo tan radical. Para ellos lo correcto es perseverar en estirar la historia de Occidente hasta el infinito (tal como lo propone la versión norteamericana de Occidente), pero cometen el gravísimo error de ignorar cómo la historia y la sicología humanas, que cada cierto tiempo exige un cambio radical de estructuras sin importar que ello signifique la desaparición de todas las “maravillas” del imperio desaparecido.

    5. Por lo tanto, lo que deberíamos preguntarnos los latinoamericanos de raíz andina es si no será más bien nuestra civilización andina la llamada a ocupar el sitial que inevitablemente dejará vacío Occidente en su caída (producto del agotamiento de su propuesta y su fracaso ostensible de llevar al hombre hacia un mundo mejor). Porque si nos detenemos a analizar las civilizaciones actualmente existentes, de todas ellas solo la andina es la única que supervive con sus propias fuerzas constitutivas (que no quiere decir que rechace los usos y costumbres de la civilización dominante) pues lo que está aún intacta es su promesa de vida, que es una integración armoniosa del hombre con la Tierra (mientras que la occidental es la de la investigación, explotación y aprovechamiento, pensamiento cada vez más rechazado incluso por los mismos occidentales). Tanto las civilizaciones india como la china han sido absorbidas por completo por Occidente, por lo que están prácticamente agotadas,

    6. ¿Por qué insistir entonces en el error? El problema actual de Occidente no es cómo corregirse sino cómo sobrevivir a sí misma. Quiere estirar su tiempo lo más posible pero sin contar con el resto de la humanidad que ansía verla caer (aquel que no sea occidental y que diga que no desea en lo más profundo de su ser ver caer a Occidente y a Estados Unidos se miente a sí mismo). Efectivamente, todos queremos ver la caída de Estados Unidos y de todo Occidente por todo lo que hizo, hace y pretende hacer, no solo con los seres humanos, sino con el planeta y con el Universo en pleno (recordemos el lenguaje norteamericano: la conquista del Universo. ¿Para qué, para esclavizarlo, explotarlo y poner fábricas en Alfa Centauri?). El único futuro que esperamos es, como siempre, una nueva civilización con una nueva forma de ver la vida y al ser humano.

    Muchas gracias.

  2. Estimado Roberto,

    Gracias por mantener vivo el debate sobre este importante tema. Quisiera brevemente abordar el punto 5 del último artículo de Beto Adrianzén. El interesante trabajo de David Sulmont en la revista Memoria que mencionas, tiene dos tablas en donde aparece la mención a la discriminación o el racismo. La tabla 10 sobre “la razón principal que la violencia haya surgido” y la tabla 11sobre si la situación de 1980 es más,menos o igual a la del 2000.

    A si el racismo fue la razón principal que explica el origen o la causa de la guerra, ni en Lima y menos en Ayacucho, esta respuesta recoge una opinión favorable de más de 2%. Sin embargo a la pregunta de la tabla 11, sobre que caracteriza la situación actual en relación a la de 1980, la opción discriminación o racismo” ocupa el segundo lugar a nivel nacional, con 32.4% en Lima y 36.6% en Ayacucho. Es decir que el problema de la discriminación o racismo continúa siendo percibido como una constante (más, menos o igual que antes) de la sociedad peruana, a pesar de la experiencia de los años de la violencia.

    Como se puede apreciar, la pregunta de Beto Adrianzén, no se refiere a las causas de la violencia, o a la percepción del racismo en el país, sino, a si el factor que explica, las enormes dificultades o el rechazo que la mayoría de peruanos tenemos para entender el informe de la CVR es el racismo. Me parece que la encuesta de David Sulmont no nos ayuda a responder plenamente a esta pregunta, aunque las informaciones de su investigación son muy interesantes para comprender cómo se ha procesado el trauma de la violencia en el país.

    Para apoyarnos en datos empíricos sería necesaria una encuesta más específica sobre este punto. Lo que yo buscaba problematizar, con mi intervención inicial, es el de evitar caer en la categorización racial como una explicación y respuesta omnicomprensiva a los problemas nacionales, como sugieren, a veces, de manera maniquea y simplista los seguidores de las tesis de la colonialidad del poder. Pienso, que el problema principal del informe de la CVR con un sector muy preciso de la clase política y de ciertos poderes fácticos no tiene nada que ver con el problema del racismo en el Perú, que por supuesto que existe. Pero su hostilidad con el informe de la CVR es más un problema político directamente relacionado a si sus responsabilidades políticas durante el conflicto interno van a convertirse en responsabilidades penales. Sería bueno contar con una encuesta específica a nivel nacional sobre cómo la población percibe hoy en día el trabajo realizado por la CVR. Tengo la impresión, pero me puedo equivocar, que en la población hay una visión más bien positiva del trabajo realizado. Otra cosa es el hecho, que esta simpatía, no ha logrado expresarse a nivel político electoral. Pero esto nos lleva a un otro problema más complejo, de cómo las personas definen sus opciones electorales. Pienso que mi amigo Beto Adrianzén se adelanta con una explicación que merece un estudio más detallado.

    Recibe mis cordiales saludos.

    José F. Cornejo

  3. PALOMA DE LA PAZ… DONDE ESTAIS…!!!
    Han quedado expuesto al fuego de la metralla que cae del cielo para quemar toda esperanza de vida en la zona del VRAE, mientras el país todo se pierde en la trama que nos presenta la prensa alquilada o vendida , se olvida el deber humano de solidaridad, de responder en esta hora de emergencias, al llamado de seres vivos que se incineran, se hacen humo, a quienes hoy condenamos a desaparecer sin pena ni gloria, en una guerra estúpida, bajo el pretexto de quemar toda plantación de coca, de incinerar insumos, laboratorios de procesamiento de droga, exterminar a los enemigos del imperio, los narcos, mochileros, sus compinches los terroristas. Este es contexto de la guerra convencional, que desarrolla el comando militar para la zona en conflicto, acabar con el enemigo estratégico, que amenaza la seguridad nacional.
    Es el inter-criminas del genocidio que hoy se desata sobre el VRAE, para ello se ha preparado a la opinión pública, presentando a través de la Prensa y TV, informes de inteligencia militar como validos, que destacaba la ruta de los mochileros que sacan la droga para la exportación, de las familias que dirigen el negocio de producción de droga en la zona, de la identidad de los dirigentes de los remanentes de Sendero Luminoso en la zona, de sus contingentes, del armamento que llevan, lugares de concentración, es decir toda la información sobre el potencial enemigo a exterminar, y que enfrentan militarmente desde el 2007, dando cuenta de sus hazañas primero, solo enemigos muertos, últimamente pérdidas materiales, soldados heridos y asesinados , debido a la inhóspita selva , falta de blindaje de helicóptero, blanco de moderno armamento en manos del enemigo que ha incrementado su potencial en la zona.
    Enfatizando la necesidad de obtener la pronta ayuda de cientos de millones de dólares de USA y Europa para reducir la oferta de droga a sus mercados de consumo y del incremento del presupuesto para gastos militares y apoyo logístico del estado, para el ejército movilizado en la zona desde el 2007, mientras que se informa oficialmente del negociado que se hacen con las raciones del soldado en el VRAE, con el presupuesto asignado para el blindaje de helicópteros, de la compra de vehículos y armamento usados en la que participan generales victoriosos que no rinden cuentas claras a nadie.
    Esa es la lógica que nos presentan. un enemigo cercado que huye siempre, estas más beligerante que ayer, prepara emboscadas, sale a la ofensiva, con mejor potencial de fuego, capaz de derribar helicóptero de guerra ruso porque presenta blancos libres de blindaje, para acto seguido apoderarse de armamento y proyectiles que hace más peligrosas a estas huestes que crecen, que hay que vencer. Y que a pesar de dicho potencial y dominio de la zona no pueden hallar y tomar a los soldados heridos ,perdidos, hambrientos, sin armas ni balas, esa es la historieta de crónicas de guerra, que debemos destacar los peruanos en este día dedicado a la historieta peruana
    Como respuesta a esta intolerable asonada narco-terrorista, hay la Consigna de tierra arrasada en la zona, para ello el comando militar en la zona discute primero, el lugar donde se va a iniciar a lanzar cohetes desde helicópteros artillados ,en una área de 10 mil metros cuadrados, sin que nadie los detenga se expanden cada día, para acabar con su pesadilla de dos años de cacería, así quedara resumida el parte de guerra: Todos muertos, victoria total en la zona del VRAE !, esta será la receta para otras zonas en conflicto señor presidente Caballo Loco y generales victoriosos. Sera una prueba más de vergüenza para el ejército, que asesina a su gente, y no es capaz hasta ahora de ganar una batalla a tropas enemigas que se han llevado nuestras fronteras .
    Somos testigos de la propuesta de periodistas que se refugian en el diario El Correo, de las semilla mala del Amauta del viejo amargado y racista Ugarte, que tienen la visión de Montesinos, de mostrarnos lo que viene ocurriendo en el VRAE, que nos negamos a ver , por ellos somos testigos de excepción del asesinato colectivo que viene cometiendo el ejercito en la zona del VRAE, si nada hacemos por denunciar, detenerlos, somos cómplices, como después acusarlos, juzgarlos, si todos sabíamos lo que están haciendo, nuestros hijos uniformados ,están acabando con la vida, están burlando todo fe, esperanza de paz, reconciliación en el Perú, ese el triste papel de esta prensa, nos hace cómplices de este delito de lesa humanidad, otra vez se repite lo de PUTIS en mayor magnitud , pero esta vez esta anunciada, sin reparos.
    LO PEOR ES EL OLVIDO, lo de Putis no es solo vergüenza para el ejército y pueblo del Peru, es una condena permanente, el no haber hecho nada por 25 años, para reparar esta ofensa a la dignidad humana, pero eso mismo se viene desarrollando ahora mismo sobre la zona del VRAE, lo que se intitula en la prensa como acción patriótica, es nada mas la repetición de PUTIS en mayor escala, porque ahora no necesitan estar en tierra, solo del aire, exterminaran la vida, para esto no necesitan de jueces ni fiscales, inútil discutir si sean del fuero común o militar, igual no hallaran huellas del genocidio . Los gestores del plan de guerra para la zona, exigen la presencia del Juez militar, a su medida, pues si bien se enfrenta a delincuentes comunes, los patriotas o sea los buenos son militares, con esa premisa se dan la razón asimismo, lo cierto es que fineza – militar- obliga reconocer al enemigo el mismo status, por tanto es de aplicar la Convención de Ginebra, hay la obligación de presentar a las partes en conflicto, la declaratoria de guerra, las armas a usarse en el conflicto, los derechos de los prisioneros, y civiles en la zona, cumplimiento de reglas que debe estar a cargo de Alto Comisionado de la ONU y de la Cruz Roja Internacional, que deben estar presentes en la zona, porque el gobierno peruano es parte del conflicto, y no ofrece garantías a las poblaciones civiles de la zona del VRAE que asumen a mas de 3000 personas, tomando los datos oficiales dados por el propio comando militar de la zona, que considera al contingente movilizable en esa suma, si a ello sumamos la población civil ajena al conflicto, es un estimado de 6 mil peruanos en peligro de extinción, de la que asumen responsabilidad directa el Presidente su Ministro de Defensa, del Interior y pseudos generales, que deben dar cuenta más temprano que tarde de este Genocidio, por la fobia desatada.
    Hace pocos meses, en América del Sur, somos testigos de cómo el ejército colombiano incursiona en la Selva ecuatoriana, para dirigir un bombardeo contra campamento de las FARC con tal precisión, que solo fue posible con el apoyo logístico satelital del pentágono USA es decir no fue necesario quemar la selva, para detectar al enemigo, y esta disponible en los mandos militares entrenados por los yanquis,
    Están disparando cohetes contra la paloma de la paz, somos testigos de un cuento de guerra, que no nos excusa del deber de solidaridad, de recuperar la dignidad, alzando nuestra voz de condena al genocidio desatado en nuestra patria, no les asiste la razón ni el derecho, para acabar con la vida de esa gente, que hemos condenado sin conocerlas, sin escucharlos, porque son peruanos también, la patria se desangra con este aventura militar, que pretende acabar con el narco-terrorismo.

    El Solitario de Sayan – Huacho, 15 de Setiembre del 2009.

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