Una de las cosas más interesantes del viaje a Argentina las semanas anteriores, fue haber sido testigo del debate sobre la Ley de Medios (caricaturizada por la oposición como la “Ley de Medios K”). Interesante por la intensa discusión que ocurría en periódicos, televisión, radio. Claro, se llegaban a extremos tales como que un periodista increpara a un sindicalista en medio de un “piquete” (toma de carretera, en peruano) para que este último le agradeciera al primero por darle cámaras. La locura.

Lo cierto es que la antigua ley de medios de Argentina venía de la época de la dictadura militar y benefició sobre todo a los grandes conglomerados mediáticos. Para dimensionar, el Grupo El Comercio comparado con el Grupo Clarín es, no sé, una bodega de barrio comparada a WalMart (ver Grupo Clarín. Ojo con los medios, LaVaca.org).

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Paralelo a eso, desde ya hace varios años se habla de la necesidad de contar con espacios en la señal para las radios comunitarias (que tienen un peso enorme), para la señal pública, mayor presencia de producción local en los medios abiertos y de cable, etc.

No fue un debate hecho al caballazo, sino que, más bien, se movilizó a muchos periodistas para que opinen y den sus puntos de vista. Jorge Lanata, al que creo no se le puede acusar de cercano al oficialismo, opinó sobre esta ley:

“Es necesaria la implementación de una nueva ley de radiodifusión, por muchos motivos. En principio, porque la que hay es de la dictadura. Y si podríamos cambiar todas las leyes de la dictadura por leyes de la democracia sería más sano […] No nos damos cuenta que el aire es de las personas y que lo administra los Estados, pero no le pertenece a los Estados. Y mucho menos le pertenece a los particulares. Los Estados se lo ceden a los particulares por una determinada cantidad de tiempo y con determinadas condiciones, que la gran mayoría de las veces también se cumplen […] la gente tiene que tomar conciencia de que puede apagar lo que está viendo o escuchando, o que lo puede cambiar, que no está obligado a ver eso. Pero también a que eso es nuestro, es de todos y que tenemos derecho a tenerlo y a participar […] difundir el mapa de medios permitiría comprender que el problema es que los medios tienen una conducta monopólica que es cada vez peor. Es una tendencia que se acentuó en el menemismo, que sigue in crescendo y que hay que parar de alguna manera. Una nueva ley que controle eso es una manera de frenar esa concentración.” (La opinión de Jorge Lanata, viarosario.com)

El problema, sin embargo, no era la Ley de Medios (que ha llegado afuera de Argentina como una ley intervencionista, cuando no “chavista”), sino el tiempo del debate. El año pasado, que también me tocó estar en Buenos Aires, se dio un debate fuerte sobre el poder de la “sociedad rural” (grandes ganaderos y productores de soya para la exportación, básicamente), donde el diario Clarín asumió la defensa de este sector y la oposición al gobierno. Desde entonces han habido diversas escaramuzas, ataques y contra-ataques. El gran problema de la ley es que no es preventiva, sino, sobre todo, es correctiva.

Finalmente, la Ley fue aprobada en el Senado (allá todavía hay bicameralidad). Y no es que haya acabado la discusión. Lo más duro seguirá las próximas semanas, porque el Grupo Clarín deberá ajustarse a lo que la nueva ley dice.

En el Perú, por supuesto, casi no se ha tocado el tema, porque hablar de la estructura de los medios de comunicación y del uso de la frecuencia es casi un tema tabú, casi tan malo como hablar de la despenalización del aborto y seguramente equivale a la misma condena infernal. No hay debate aún sobre qué hacer con la próxima televisión digital, y si lo hay, se trata que el debate este sea tan poco público, que cuando se llegue a algún acuerdo deshacer lo firmado va a costar harto. Sangre, sudor y lágrimas.

Alguna de la gente que ha tratado el tema en el Perú:
Argentina y la libertad de prensa (Alberto Adrianzén, La República)
Victoria democrática (Nicolás Lynch, La República)
Más sobre la ley de medios (Pedro Salinas, La voz a ti debida)
Algo más sobre la ley de medios gaucha (Pedro Salinas, idem)

También
Otro triple play: todos por la concentración mediática (Eduardo Villanueva)

Actualización:
José Soriano hace hincapié en algo que no está tan claro en el post: “hay que destacar que es producto de mas de 5 años de trabajo académico y de reuniones de las organizaciones de la sociedad civil en todo el país. Refleja el trabajo de la Coalicion por una Radiodifusion Democratica y los 21 puntos basicos por el derecho a la comunicacion: http://www.coalicion.org.ar/

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