Ha salido el informe de la Comisión de investigación sobre los sucesos de Bagua, en medio de polémica por lo que es, en el fondo, un mal informe, impreciso y sin datos concretos de testimonios ni evidencia recogida. Incluso, algunas partes del citado informe serían copia del blog Indígena Protesta de Iván Herrera (Ver informe aquí).

Gerardo Seminario envía otro de sus comentarios (“balance de aprendizaje de dos años y medio”, le llama) desde el lugar de los hechos. Reproduzco cuatro párrafos de su “Bagua en contexto” y recomiendo, como siempre, su lectura completa.

Por estas ideas distintas sobre lo que es la buena vida -el tajimat pujut- y lo que es la pobreza, carecer de territorio y de familia antes que sólo de dinero y de un buen índice de desarrollo humano, es que salieron los indígenas de esta provincia a protestar el 2008 (también por esta condición cultural es que a las ONGS y a otros agentes del desarrollo nos está vedado el tan largamente ansiado ‘impacto’ de nuestras intervenciones). Había buenos motivos para temer, no sólo la historia del Corrientes tan conocida, o los antiguos problemas con las colonizaciones inconsultas en su territorio, sino también la concesión petrolera inconsulta del lote 116 a la empresa HOCOL y el engaño en el proceso de categorización de la Zona Reservada Santiago de Comainas -con la ruptura del tan esforzado dialogo entre el INRENA y las Organizaciones Indígenas- que terminó con el recorte del Parque Nacional Ichikat Muja en la Cordillera del Condor y la entrega de parte de ese territorio a la minera Afrodita o Dorato. Lo que se llamó la Ley de la Selva entonces fue claramente reeditada en el 2009 y los wampis awajun lo entendieron como un peligro a su existencia, y sin mayor necesidad de azuzadores.

En la práctica, aunque disfrazado con la propiedad del subsuelo y la cesión en uso del terreno de aptitud forestal, tenemos dos derechos superpuestos, lo que quiere decir que el Estado está siendo flexible con el derecho, con la dignidad de los ciudadanos indígenas, con la libertad de ser lo que eres. Se está siendo flexible ante las posibilidades del horror. Lo que se presenta como tan sólo libertad y no coacción es el cierre de una salida, se cierra la oportunidad de escapar de la pobreza. El Estado lo está permitiendo, lo que quiere decir que no sólo el ejecutivo, legislativo y judicial lo autorizan, sino que cualquiera, que anhelando ciertas libertades abdique de su responsabilidad sobre el manejo de lo público por parte de las autoridades por él elegidas por voto u omisión, ha decidido con mayor o menor consciencia pasar de la ciudadanía al vasallaje y ha convenido con posibles autoritarismos de distintas dimensiones, ni que decir que por ende ha comprometido su propia libertad.

Pronunciarse es una forma de hacer ciudadanía, una manera de hacer política sin adscribirse a un partido, lo que de ninguna manera es criticable, y ante el galopante descrédito de los partidos, pero la necesidad de su rescate, cabe señalarlo ahora más que antes. Por eso escribo ahora, en este momento sale a la luz una foto curiosamente guardada, que sirve para desacreditar a quienes con justa razón cuestionan la investigación de Bagua. Acabado de llegar a Nieva encuentro gran nerviosismo entre la ciudadanía indígena, que dice se le carga de toda la culpa cuando ellos sienten han defendido sus derechos. No quiero que se me malinterprete, yo creo necesario que la justicia llegue a los culpables de la violencia, pero en toda su dimensión, no sólo a los que asesinaron con sus armas a civiles y policías principalmente.

El Gobierno no respeta a los pueblos indígenas, ha desactivado los mínimos necesarios del diálogo intercultural (la progresiva desarticulación de los esfuerzos por la Educación Bilingüe Intercultural en el Ministerio de Educación es tal vez la muestra más transparente) y todo esto no es gratis. En estos momentos se planifica sin mayor conocimiento público la construcción de grandes centrales hidroeléctricas binacionales en territorio amazónico que será a la fuerza inundado en beneficio de nuestro gran vecino carioca y el único que con responsabilidad ha salido a llamar la atención sobre el riesgo y la base de mayores conflictos que esto significa, ha sido el CIP (Colegio de Ingenieros del Perú). Benditos ingenieros y colegios profesionales, a veces. (Gerardo Seminario, Bagua en contexto).

PS. Terrible el uso oportunista y amarillo en diversos medios de las famosas fotos del mayor PNP Bazán. Sean trucadas o ciertas, no es justo para la familia una exposición de tal manera, con el solo fin de “salvajizar” a la población nativa. Sigue en deuda la idea de un defensor del lector.

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