Hernando de soto
Hernando de Soto, el original.

Preámbulo: Las poblaciones nativas se llaman así porque estuvieron antes que los colonizadores y que los colonos. No es que ellos se instalaron sobre las reservas de petróleo y de gas del mundo, sino que ellos y sus antepasados habitaron esas tierras desde hace, uf, miles de años. Redundando aunque sea obvio, los colonos llegaron después, impusieron leyes, formas de gobierno, etc.

¿Participaron estas poblaciones en los procesos de independencia? Sí, en algunos momentos y lugares. También vieron que, en la medida que la instauración de la república iba a significar la pérdida de una serie de derechos que la colonia les daba (ver El poder del nombre, de Cecilia Méndez), se rebelaron contra una nueva forma de gobierno excluyente e injusta. Como señalara Mark Thurner, se pasó de un gobierno con dos repúblicas (de indios y de españoles) a un gobierno con una sola república pero dividida. Por eso se señala que nuestras repúblicas son post-coloniales, porque no pueden deshacerse de las condiciones pasadas. La colonialidad está allí como marca nada invisible, sino como un tatuaje, como sello de su razón.

Presente: En Radio Programas, Hernando de Soto explica que las comunidades nativas amazónicas no es la mejor forma de organización social para vincularse, negociar, llegar a acuerdos con las empresas extractivas. Que lo mejor es que estas deleguen su representatividad a una organización empresarial, que los nativos participen como socios y que así puedan vincularse, negociar, llegar a acuerdos, con el mercado y las industrias extractivas.

Neocolonialismo. Siempre el problema es del otro atrasado, y no del que llega.

La lógica de la inclusión según de Soto implica que no todos pueden organizarse como quieran o como lo vienen haciendo desde hace 10, 20, 30, 200 o 1000 años. Son los otros los que están en desventaja, aún cuando ellos son quienes han poblado esas zonas desde quién sabe cuándo. Nunca el problema está en la construcción de un estado o de lógicas económicas que no respetan la libre voluntad de la gente para seguir viviendo como les de la gana. No es la gran empresa la que tiene que adaptarse, sino, nuevamente, la población nativa. La flexibilidad del sistema capitalista termina cuando hay petróleo, gas natural o minerales de por medio.

Irónicamente, como lo señalara Gerardo Seminario, Hernando de Soto se encuentra con el marxismo más clásico, aquel que dice que la propiedad (de los medios productivos y de la materia prima) es uno de los principios de la producción del capital (y por ende, del desarrollo). Marx también pensaba que el capitalismo era una fuerza revolucionaria que debía sacar del atraso a la India del siglo XIX.

(No es la primera vez que escucho a supuestos y autodenominados liberales hacer una defensa cerrada de formas únicas de propiedad, encima de la libertad de los individuos y las colectividades de tener su propia forma de relación con las ideas, la materia prima, la cultura, los medios de producción… la historia es realmente tragicómica).

No hay palabras en de Soto sobre el desarrollo como lo planteara Amartya Sen, como el fortalecimiento de aquellas capacidades en el ser humano para que este pueda tener libertad. Y qué decir de una idea de desarrollo que incorpore un uso armónico de los recursos naturales (que tiene que ver mucho con las formas de organización que se dieron en territorios específicos). Para de Soto, el ser humano es determinado económicamente (oh ironía) y no es producto y productor de su propia historia.

Pero bueno, estamos hablando de alguien que es mucho más un vocero político que un académico. Aunque se disfrace como tal.

Más:
¡No es más que un pedazo de papel! (Gerardo Seminario, La bodega del chino)
El economista que quería ser indígena (Hans Rothgiesser, Economía de los mil demonios)
Hernando de Soto en la selva (elmorsa.pe)

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