Una de las cosas más complicadas sobre el copyright y el copyleft es la evangelización, entendida esta como la bajada de línea, o la capacitación en los distintos usos de las licencias Creative Commons.

Estas licencias, para los que aún no lo saben, formalizan algo que ya viene ocurriendo: Que el consumidor sepa que cuando descarga el bien cultural de internet, le saca una copia digital, lo reenvía por correo electrónico, lo imprime, le saca una fotocopia, etc., no está cometiendo una infracción a la ley vigente sobre Derechos de Autor. Es un tipo de contrato entre el productor/distribuidor y el consumidor, donde por un lado se permite la libre distribución pero también se reconocen algunas condiciones tales como que se regule la comercialización (se asegura la libre distribución), se permita o no la modificación de la obra (sobre todo en el caso de la música y los DJs), etc.

El problema es que todavía se considera el copyright como un deber-ser. Aunque cada vez más organizaciones e instituciones publican sus libros y documentos de trabajo para libre descarga, sigue apareciendo el siguiente simbolito:

copyrightsymbol

Tal es el caso del último Informe de Desarollo Humano, del año 2009, para el Perú:

Informe de desarrollo humano Perú 2009

Arriba aparece claramente “Copyright (c)” y abajo le dicen al lector que puede sacar cuantas copias quiera (o descargar la obra) sin problemas.

Aunque parezca que en la práctica no habría problema, podría ocurrir en algún momento que un funcionario del PNUD dijera que ya no, que se corta la libre distribución, que prima el Copyright sobre el parrafito posterior. Casi improbable, pero nunca se sabe.

Yo sé que igual se va a fotocopiar y descargar, pero nada cuesta dar el ejemplo al PNUD y publicar sus Informes con una licencia Creative Commons. Así se formaliza el proceso, y todos estaríamos tranquilos de que no cometemos infracción alguna. Digo, ¿quieren que se difunda bien, no?

Perutags: