Sobre el aborto

Este es un tema que mueve más que otros. Par el fundamentalismo, no hay nada que discutir o conversar y es un tema cerrado.

Sin embargo, hay algunos datos que puede ser importante compartir:

1. De cada 100 niñas embarazadas, 90 han sido violadas y la mayoría de ellas por un familiar cercano (Fuente: El Comercio):

“En la sesión de trabajo se conocieron resultados de estudios realizados por la Organización Panamericana de la Salud. Por ejemplo, que el 90% de las niñas peruanas que dieron a luz, entre los 12 y 16 años, quedó embarazada producto de una violación y en la mayoría de los casos por incesto.”

2. El rabino argentino Daniel Goldman opina sobre el aborto (Fuente: Página12):

“¿Qué debo hacer? ¿Exigirle que se case, cuando su novio tiene catorce? ¿Condenarla a asumir responsabilidades maternas cuando sé que resulta imposible? Desde ese lugar de piedad ni las mujeres que abortan son asesinas ni el hecho de abortar es agradable para nadie. Entonces, para decirlo sin eufemismos, el aborto se practica y existe, le guste o no a la vecina, al religioso, al legislador o al juez. La discusión de fondo es si se debe seguir haciéndolo a escondidas –y en lugares poco salubres– o si se puede legalizar tomando las medidas de prevención e higiene correspondientes. Quien tiene plata se lo hace, y el que no, se la banca o se termina muriendo. Tal vez, revertir esto es una manera de igualar los derechos entre los que más y los que menos tienen.”

Continúa Goldman con la lectura del Talmud y un caso histórico:

“En el Talmud, que es una fuente interpretativa de la Mishná (Guitin 23:b), aparece una referencia del Rabi Iehuda, de manera coherente con lo expresado en la Mishná, dictaminando que “el feto es como si fuera un miembro de la madre”, lo que significa que todo el tiempo en el que el ser esté en el vientre materno no se lo considera dentro de la categoría de “persona”. […]

Por último, como dato histórico, durante la Shoá, el Holocausto, en el gueto de Kovno, Polonia, los nazis establecieron que cada mujer judía que estuviese embarazada debía ser ejecutada inmediatamente. Como resultado de ello, en el año 1942 el rabino Efraim Oshry autorizó a todas las mujeres del gueto a abortar, para salvar sus vidas.

El asunto es conversar, revisar la historia, ver los casos concretos, reales, matizar, buscar puntos de diálogo comunes. Ya, luego, el camino se vuelve fácil.

Más:
Una línea de aborto seguro (elmorsa.pe)
¿Qué dice la OMS sobre el uso del Misoprostol para abortos seguros? (OMS)

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6 thoughts on “Sobre el aborto

  1. El fundamentalismo “progresista” es el que insiste en negarle el carácter de persona al concebido.
    Es increíble que gente que está a favor de la eliminación física de seres humanos se llamen a sí mismo como “progresistas”, ¿de qué progreso hablan?.

  2. Ciencia versus supersticiones. ¿Viste lo del Rabino Goldman? Hablamos.

  3. Como dices, de lo que se trata es de ver casos concretos. No es fácil hablar desde la ley en un tema tan indecidible. Un embrión humano es un devenir humano, no un ser humano como tal. Sin embargo, no deja de herir la susceptibilidad el acabamiento abrupto de una criaturita. Cuando vi la primera ecografía de mi hijita, a las 5 semanas de gestación (un embrión con 133 pulsaciones cardíacas por minuto), me enternecí y lo que más deseé fue tener vida y fuerza para protegerla y darle el mayor bienestar posible. Cualquier sugerencia de que ese ser (ese devenir humano) merecía morir me hubiera parecido cruel y criminal.
    Imagino que si fuera, por ejemplo, una mujer violada (es decir, una persona que fue obligada violentamente a concebir), seguramente mi reacción hubiera sido distinta. O quizá no, quién sabe.
    Pero si fui un irresponsable que, pudiendo hacerlo, no tomé la precauciones del caso… ¿merezco matar legalmente ese embrión? Se lo dejo ahí para todos aquellos que se quejan del látex.
    Sinceramente, creo que el aborto NO debería ser penalizado, pero no me pidan los progres que mire con respeto a individuos que sólo quieren evitar hacerse cargo de las consecuencias de sus actos. Desde las facultades ciudadanas que me brinda la democracia liberal, me reservo el derecho de mirarlos con repugnancia.

  4. Gonzalo, son cosas bien distintas. En efecto, tú puedes mirar a quien quieras como quieras. Pero creo que la gente que aborta no lo hace, como tú dices, para evitar hacerse cargo de las consecuencias de sus actos. En fin. Saludos.

  5. se hacen llamar asi mismos “progres” jajaja que pena da leer a Alfredo P. casi siempre

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