Entrevista a Jaime Bayly (1991)

Jaime Bayly en el 91

Jaime Bayly, nuestro Andy Kaufman local, aquel que lleva la broma de la presidencia hasta el extremo mayor, hasta creérsela y borrar la línea entre el personaje y la persona real, fue entrevistado allá por el lejano 1991 por varios imberbes estudiantes de Los Reyes Rojos (Adrián Portugal, Nicolás Duarte, Ronnie Pérez y este humilde servidor). La entrevista (que puede leerse en la web del colegio), no sé, es malaza, pero es un testimonio de aquellos tiempos, donde estábamos fascinados por la frescura de ciertos programas de televisión: “¿Qué hay de nuevo”, con Bayly, “Informalísimo” con Guillermo Giacosa, Carlos Bejarano y Roberto del Águila (con Mayu Velasco hicimos también una entrevista a Giacosa que nunca salió), etc. También, poco tiempo después, fue el golpe de estado del fujimorismo.

Algunas preguntas para el anecdotario, no tienen más valor que lo gracioso, ahora que todo el país es parte de su gran performance:

¿Te lanzarías como político?
No, ya pasó. Lo he pensado antes. Cuando comencé a salir en televisión y vi que no me iba tan mal, pensé meterme en política, pero ya no pienso así. No creo en la política, me aburriría.
¿Eres agnóstico?
No, yo creo en Dios.
¿En qué Dios?
Eh, no sé, yo no creo en la parte institucional de la Iglesia, me parece una gran farsa, pero sí creo que la gente buena recibe algún tipo de recompensa aquí y la gente mala en algún momento “la paga”. Creo hay algún tipo de equilibrio.
¿Crees que vas a recibir alguna recompensa?
No. Más bien un castigo ¿no? (risas). A mí me gusta pensar que si eres básicamente bueno vas a tener una siguiente vida superior a ésta. Algo como la reeencarnación. Si eres “malo” la vas a pasar peor.

Y allí acabó cualquier intento de hacer periodismo por mi parte. Luego me metí a estudiar ingeniería petroquímica.

Perútags:

6 thoughts on “Entrevista a Jaime Bayly (1991)

  1. “¿Has tenido novias. Sí, más o menos. Sí, eh (se pone nervioso) ” jajajajajajaja

  2. En el Peru todo puede pasar. A proposito de la candidatura de Jaime Bayly, hay mucha gente se lo toma en serio.

    NO IMPORTA LA CORRUPCION QUE EXISTE EN EL PERU
    NO IMPORTA QUE LA EDUCACION PUBLICA ESTE HASTA EL PERNO
    NO IMPORTA QUE EL SISTEMA DE SALUD SEA UN DESASTRE

    Como dice sarcasticamente Hildebrandt, lo MAS IMPORTANTE es que :

    “Dios es peruano”
    “nuestra comida es insuperable”
    ” nuestros paisajes son únicos”
    y “nuestro folclore no tiene pares”

    …………………………………………………………………………………………….

    César Hildebrandt:

    La hija del ladrón

    El Perú tiene varias marcas mundiales en su haber.

    La marca mundial del narcisismo idiota -categoría pecho y espalda, nado sincronizado, estilo mariposa-, por ejemplo. Narcisismo idiota que se expresa en la frase “Dios es peruano”, o en la creencia de que nuestra comida es insuperable, nuestros paisajes son únicos y nuestro folclore no tiene pares.

    Los peruanos somos como los brasileños. Lo único que nos diferencia es que no hemos ganado cinco veces el campeonato mundial de fútbol ni hemos tenido a Ayrton Senna -para no hablar de la industria aeronáutica brasileña, del tamaño de su PBI y de las cualidades humanas y éticas de Lula-.

    Lo curioso es que si un observador imparcial llegara a estas tierras y preguntara a la gente -la gente de este gran pueblo que se supone que somos- por quién votaría en las próximas elecciones, 22 por ciento de los que contestaran dirían: “Keiko Fujimori”. Y entonces ese observador se caería de espaldas.

    Porque Keiko Fujimori Higuchi es hija del delincuente convicto Alberto Fujimori Fujimori -alias Kenya Fujimori, alias Presidente de la República, alias Pacificador y alias Su Excelencia-, merecedor de tres condenas que suman 38 años de carcelería efectiva.

    Este ladrón que robaba en sacos, este asesino que empleaba armas del Estado, este peruano que se hizo japonés para eludir la justicia, este japonés que fingió ser peruano para gobernar, este cónyuge que encerró a su cónyuge cuando ésta lo denunció por robar donaciones japonesas, este resumen de todas las taras yakuzo-peruvianas que uno puede imaginar, es el padre de quien se perfila como la próxima mandataria de la nación (así, todo con minúsculas).

    Y no es que la señora Keiko haya huido de su ADN ni de la maldición de la herencia. Porque la señorita Keiko estudió en Boston con dinero robado por su padre, felonía que ejecutaba Vladimiro Montesinos pero que mandaba hacer el propio Alberto Fujimori.

    Y eso sería una mancha muy fea en cualquier país donde la decencia fuera un requisito para entrar a política.

    No es una mancha, sin embargo, en el Perú. Porque en este país, de aparente enorme ego, se tolera todo.

    Se tolera, por ejemplo, que el programa político de la señora Keiko se resuma en este grito clanesco: “¡indulto para mi papá!” (con lo que el Perú no tendrá una presidenta sino una alcaide y seremos, por fin, lo que Saravá siempre soñó que fuéramos: un vasto Lurigancho).

    Porque si Dios es peruano, como dicen los huachafos, entonces Satanás también pasó por la Reniec.

    !!!!QUE DIOS NOS LIBRE!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *