Una discusión frecuente, que tiene más de debate político que técnico o académico, es el referido al modelo. ¿Qué modelo es el del desarrollo peruano? ¿Neoliberal? ¿Cómo se come eso? Y, claro, hay algunos que intentan separar al modelo económico del resto del accionar del estado, como si fueran cosas distintas. Digamos que operativamente separar un componente del modelo no es muy sincero ni tampoco académico. Es un modelo completo. Es como decir que un carro es bueno porque tiene buen motor aunque el resto, la dirección, el chasis, los asientos, el timón, la caja de direcciones, sea malo.

Apunte de Carlos Tovar, Carlín, sobre el infame DL 1079.

Entonces, en medio del crecimiento económico y la reducción de la pobreza extrema (siendo estrictos, de la reducción del sector que tiene menos ingresos), se habla de que el modelo está bien y que no hay que tocarlo nadita. Y así nos hemos pasado más de diez años sin reformas del Poder Judicial, de la Policía Nacional, de la Educación, etc. Las reformas es algo que se patea siempre para el siguiente gobierno.

Pero, tratando de ensayar algunas ideas, digamos que sí existe un modelo de desarrollo. Se piensa aquí que si la economía crece, todo el resto se va a dar por efecto. Lamentablemente las cosas no son como en las películas de Disney. Se necesita algo más. Se necesita que las cosas funcionen. Un pequeño caso es que el Jurado Nacional de Elecciones no sepa qué candidatos a cargos públicos se encuentran requisitoriados por narcotráfico. No tiene cómo saberlo. Es más o menos obvio. ¿Han entrado a las páginas web de la Policía Nacional del Perú? Son un desastre, por ser buenos con ellos. No contamos con un sistema integrado de información. Y parece que a nadie le interesa eso, porque trabajar en eso, en un sistema integrado de información equivaldría a comenzar a trabajar organizadamente, esto es, a fortalecer instituciones.

Otro ejemplo, para ver el caso del infame DL 1079. Es cierto que no es justo para nadie que un juicio dure tanto. Pero eso es más cierto aún para las víctimas. ¿Por qué no una política que en vez de beneficiar a posibles responsables de crímenes de lesa humanidad, una política de transparencia y acceso a archivos desclasificados? ¿Por qué no fortalecer el Poder Judicial y el Ministerio Público? No, porque eso va contra este modelo ya tácitamente aprobado. Desarrolllo sin instituciones. ¿Sabían que la comunidad de Michiquillay en Cajamarca va a recibir aproximadamente 200 millones de dólares de la minería? Corren las apuestas sobre lo que puede ocurrir.

Como comentábamos con el amigo Hans en su blog Economía de los Mil Demonios, aquí estamos preocupados por seguir creciendo pero sin tener gobiernos regionales ni locales que sirvan para algo. Ahora que vienen las próximas elecciones, quizá sea el momento de plantear temas de fondo, aunque la verdad suene algo ingenuo o iluso. Seguramente nos perderemos de nuevo en puños levantados y colores rojo o verde.

Porque sino, no nos salva ni siquiera Yoda.

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