Carlos Iván Degregori

Standard

Me ha cogido la noticia de su muerte justo mientras asisto a un taller en el nuevo local del Instituto de Estudios Peruanos. He visto varias caras que al enterarse se han puesto tristes. Me sumo.

Pilar Coll entrega premio especial a Degregori
Foto por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.

Conocí a Carlos Iván, allá por el año dos mil, en la maestría de antropología. Luego de haber pasado por un pregrado complicado, tener un profesor que dialogaba con sus alumnos de manera horizontal me sorprendió. Nunca lo vi imponer su posición sobre el resto. Siempre escuchaba.

Lo volví a ver cuando cayó el fujimorismo y cayó la comisión interventora en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lo vi en la transición universitaria, en los consejos de facultad, peleándose con los resucitados filosenderistas que reaparecían como comisarios de la verdad: “Usted no me va a decir qué debo hacer. Yo he visto los ríos de sangre fresca en Lucanamarca”. Aunque siempre fue de palabra amable, el irresponsable discurso violentista le indignaba con furia. Nunca transó con los mercaderes de la muerte, sean estos de derecha o de izquierda.

Poco después me incorporé al Proyecto Cholonautas del Instituto de Estudios Peruanos. Habiendo realizado un diagnóstico sobre la enseñanza de la antropología en el Perú, allá por el año 2001, vio antes que muchos la oportunidad de internet para el acceso a información y conocimiento. “Cholonautas”, decía, “como los argonautas del Pacífico Occidental de Malinowski; Peruanos compartiendo información en la red”. En dicho proyecto conocí a varios amigos con los que aprendí muchas de las cosas que luego haría o investigaría.

Luego fue volver a verlo en la Comisión de la Verdad. Hasta el final, hasta la redacción del Informe, se le veía investigando, escribiendo, incluso hasta debilitar su salud. El Informe Final, siempre discutible, incompleto, perfectible, es uno de sus más importantes legados.

En los últimos años ya dejé de verlo. Me enteré de su enfermedad ya fuera del IEP. Me enteré que tomó para bien el cáncer que lo comenzaría a debilitar más y más. Que así es la vida, y que a él le tocó irse antes de lo planeado. Y que había que escribir y actualizar lo escrito. Que tomaba con gracia las despedidas adelantadas. Lo seguí a través de sus últimos escritos, peleando hasta el final por un país más justo, con menos discriminación, con menos impunidad.

Ese es mi recuerdo de Carlos Iván. El decía, a partir de Mario Benedetti, que el olvido está lleno de memoria. Y seguramente otros recordarán otras cosas. Y quizá otros recuerden las cosas aprendidas, los libros que recomendó. Yo quiero recordarle como era, una persona que la luchó. Que vio la vida desde su sentido agónico, como una lucha permanente contra la muerte.

También:
- En mi memoria (Javier Torres)
- Un intelectual comprometido (SER)
- Carlos Iván Degregori (Carlos Basombrío)
- Carlos Iván Degregori (José A. Godoy)
- Carlos Iván Degregori (Carlos Tapia)
- Despedida (Gustavo Gorriti)
- Adiós a Carlos Iván (Esteban Valle-Riestra)
- El pésame de Duke University Press
- “Me sigo considerando un hombre de izquierda” (Carlos Iván Degregori)
- Gracias, Carlos Iván (Santiago Pedraglio)

Perútags:

  • Pingback: Desde el Tercer Piso » CARLOS IVAN DEGREGORI

  • Roberto Bustamante

    Velorio de Carlos Iván Degregori hoy entre 3 y 4 pm y mañana todo el día, en iglesia de la Recoleta de Plaza Francia

    Viernes misa a las 9 am por Carlos Ivan Degregori, concelebrada por padres Gustavo Gutiérrez y Gastón Garatea-Recoleta-Pz Francia

    (via @jfowks en http://www.twitter.com)

  • http://www.antiprensa.pe Nino

    No tuve la fortuna de conocerlo como tú, Roberto, pero sí que ha sido una persona crucial en mi vida -como académico, como peruano y, en general, como sujeto. No faltan a la muerte de alguien los halagos insulsos y las seudo beatificaciones exageradas. Pero CID sí que es uno de esos tipos sin parangón que se merece toda la admiración que le podamos prestar. Nos queda escrudriñar en su legado -con la presteza, la minucia y el ojo crítico con la que él lo hizo en la obra de otros- para así seguir apostando porque escuchar y dialogar sean formas de hacer política. Un sentido abrazo

  • Sandra

    qué pena inmensa, inmensa … valiente, tan luchador, tan bueno de alma … qué pena ….

  • gloria Peralta

    Me siento terriblemente conmovida!!.
    No encuentro palabras para expresar,lo que significo, Carlos Ivan de Gregori como representante de los pocos investigadores genuinos y entregados a las ciencias sociales en el Perú.Tuve la oportunidad de conocerlo cuando trabajaba con Maria Heisse en Ayacuccho, en temas de educacion Bilingue.Descansa en paz
    Hasta siempre compañero!!

  • Magali

    Gracias Dr. Carlos Ivan por su gran legado, su vida dedicada a la investigacion y enseñanza, soy una barranquina que lo admiraba por su sencillez y por su mejor obra que fue ser uno de los comisionados de la Comision de la verdad. Descanse en Paz

  • http://blancaluz Gonzalo Hurtado

    Gran peruano, paradigma de la etica y moral politica e intelectual,como Tito, Jose Carlos y otros, ojala las nuevas generaciones aprendan de este SEÑOR.

  • Pingback: Historia Global Online » Poeta y antropólogo: Steve Stern recuerda a Carlos Iván Degregori