La televisión y el poder

Salió ya la colaboración que envié a Antiprensa, sobre la televisión y el poder. Un intento de responder a la pregunta (o ampliarla, en todo caso) sobre la influencia que tiene la televisión (y los medios, en general) sobre la ciudadanía.

Copio un par de párrafos y sugiero la lectura del texto para su discusión:

“Los medios están allí para modelar la realidad. Si bien es cierto que puede que no determinen un resultado electoral, sí tienen capacidad para instalar en la opinión pública agendas y corrientes de conversación. Así, por ejemplo, nos preocupamos más a diario sobre los gestos y supuestas mentiras de Rosario Ponce y la desaparición de Ciro Castillo en el Colca, pero nunca sobre la pobre capacidad de respuesta del Ministerio del Interior frente a la pérdida de un turista en una zona donde además hay varios hoteles cinco estrellas. O menos aun discutimos la desproporción en la búsqueda de Castillo con respecto de las cientos de víctimas desaparecidas en tiempos de la violencia política.

No es menos cierta la relación clientelar de los noticieros y la policía. Vemos a diario la detención de presuntos asesinos, violadores, ladrones, etc. Presuntos, por supuesto, hasta que un juez dicte la sentencia. Sin embargo, la sentencia mediática puede ser más dura. No deberíamos olvidar el abuso que se cometió no hace mucho (¡tres años!) con un grupo de ciclistas en Larcomar. Los policías, además de estar armados con sus respectivos revólveres, llevaban también cámaras de video. Si no hubiera sido por otro sector de la prensa que equilibró con nueva información, seguramente los ciclistas seguirían presos.” (Continuar en La televisión, palabra de dios)

También en esta “edición” (o entrega) de Antiprensa ha salido:

Ay mamita, ¡El cuco se lleva mi platita! (Gianmarco León)
Chavimos prefabricado o una receta para desprestigiar a la izquierda latinoamericana (Mattias Stiglich)

Perutags:

3 thoughts on “La televisión y el poder

  1. CENSURADO EN PERÚ 21 (SE SIENTEN ALUDIDOS)
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    Finalmente, se cumplió la profecía. De todas las opciones tenían que quedar las peores. Se cumplió la ley de Murphy: si algo tiene la posibilidad de salir mal, inexorablemente saldrá mal.

    Algo que poco se ha mencionado es que con las encuestadoras y con un sector de la prensa se repite algo elección tras elección, un patrón que casi ya se está haciendo costumbre: y es el hecho que toman partido escandalosamente por una de las opciones y no hay parámetro ético, ni moral, ni profesional que les impida mentir, difamar y maquillar cifras (con casi total impunidad, salvo el repudio de los electores que suele degenerar en violencia, como el caso de Althaus) con tal de favorecer a la opción adoptada. No importa si para ello tienen que renunciar a informar con un mínimo de objetividad, despedir periodistas o contratar otros con la consigna que le salte a la yugular al candidato que no les gusta.

    Así, no tienen el menor escrúpulo de contratar exclusivamente a un periodista -cual sicario- para que haga “el trabajito” de darle con palo a uno de los candidatos, perdiendo total objetividad, como si la otra candidata no tuviera peores pergaminos. No escatiman en despedir periodistas o simplemente no informar y hacerse de la vista gorda, para no favorecer al candidato que no es de su preferencia.

    Así, a 3 días del balotaje, de pronto, súbitamente, sincronisadamente aparecen testimonios, testigos y hasta diplomáticos norteamericanos con un as bajo la manga, con denuncias que oh sorpresa salen ahora, cuando en cinco años de rumores, sospechas y acusaciones nunca salieron. Es decir que a 3 días de la elección final, ya sin el más mínimo rubor, aprietan el acelerador y se la juegan el todo por el todo (por su candidata), echando barro con ventilador a diestra y siniestra.

    Lo mismo con las encuestadoras, cuyos dueños salen en televisión muy campantes dando cuenta de su “profesional” trabajo, diciendo alegremente que tal candidata ya se despuntó, le sacó ventaja, casi casi ya ganó (con la anuencia y complicidad de dichos canales) y hoy faltando 3 días para que se sepa la verdad resulta que sinceran las cifras, ahora los titulares ya no dicen que se despunta la candidata de su preferencia ahora prefieren hablar de final reñido o de final incierto.

    Y digo que se repite elección tras elección, porque sin ir muy lejos:

    Alan Vs. Lourdes Flores, una semana antes decían que estaba 5 puntos adelante de Alan. La verdad Alan le sacaba 5 puntos de ventaja como quedó demostrado en el resultado electoral. Para justificar el resultado, salieron con el cuento del voto escondido.

    En primera vuelta, a Humala no le daban más del 10%. La verdad Humala tenía el 31% de las preferencias electorales, ¿es que alguien puede creer que subió espectacularmente? no, no subió espectacularmente, lo que pasa que cuando decían que no tenía más del 10%, no decían la verdad. Como es costumbre faltando días para el final, no les quedó más remedio que sincerar las cifras.

    Ahora vemos que ocurre lo mismo, ya no es Keiko la candidata que le saca 5 puntos, resulta que ahora hay un empate técnico. Es decir, faltando poco para que se sepa la verdad nuevamente sinceran las cifras, o sea dicen la verdad.

    El hecho que las encuestadoras y un sector de la prensa haya tomado partido por la candidata cuyas credenciales éticas y morales son por decir lo menos bastante cuestionables y que tenga cierta aceptación popular queda graficado en un chiste satírico de Heduardo (Eduardo Rodriguez), publicado el 9/05/2011 cuando las encuestadoras decían que Keiko estaba subiendo. Dice así:

    ¿Y qué nos dicen las últimas encuestas?
    Lo de siempre, que la pobreza moral de los peruanos sigue subiendo.

    A eso (considerando la proclividad de las encuestadoras y de la prensa por Keiko) habría que añadirle:

    Que la pobreza moral de los peruanos sigue subiendo….

    ….pero la pobreza moral de un sector de la prensa y de algunas encuestadoras sube más rápido.

  2. ¿Violencia política?, porqué emplear este eufemismo cuando aquí en el Perú lo que hubo fue terrorismo, terrorismo por parte de una izquierda extremista que de declaró una guerra “popular” al Perú y que buscaba implantar una dictadura comunista similar a la de Kampuchea.
    Por favor, basta de engañar a la gente con el empleo de eufemismos para ocultar el carácter terrorista de sendero luminoso y el mrta.

  3. 05/06/2011 – 4:27 (30 minutos después de saberse los resultados)

    ja ja ja

    Se ven patéticos los periodistas de todos los canales tratando de explicar cómo es que el que estaba adelante le daban 5 puntos menos a 4 dias del final.

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    Gracias a Dios no vamos ha ser el hazme reír del mundo.

    Los periodistas INDIGNOS Y LAS ENCUESTADORAS MENTIROSAS ya lo son.

    ¡Ahora que Dios nos ayude e ilumine al cachaco!

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