Mothers of Peru's Disappeared Knit in front of Palacio de Justicia in request for individual economic reparations
Madres peruanas tejen “La chalina de la esperanza” frente al Palacio de Justicia, exigiendo reparaciones económicas individuales por los crímenes cometidos contra sus familiares. Foto por The Advocacy Project. Algunos derechos reservados.

En declaraciones ayer para IDL Radio, el Ministro de Defensa, Daniel Mora, habló sobre las investigaciones que se vienen haciendo sobre crímenes de lesa humanidad (asesinato, desaparición forzada, violaciones sexuales, tortura):

“Creo que debemos llegar a una solución de punto final, de reconciliación del país, no podemos estar permanentemente en esto [investigación a militares]. No puede haber juicios que se destapen después de 40 años, por eso, creo que hay que emplear la ley con toda justicia, equilibrio, pero no puede haber reparaciones solamente para las víctimas del terrorismo, también fueron víctimas muchas personas de las Fuerzas Armadas […]

[Ellos] han quedado inválidos y no tienen nada. Sin embargo, a una supuesta víctima del terrorismo le dan 200 mil dólares y a un soldado víctima no le dan nada. Y lo otro [que debería hacerse es] eliminar para siempre el tema de decir que fue una política deliberada del Estado. Entonces, creo que eso es fundamental [resolver] para ir camino a una reconciliación que el país necesita. El país, si quiere ir creciendo, debe eliminar todas esas aristas porque también afectan al desarrollo, aunque parezca mentira”.(Fuente: IDL Radio. Los énfasis son míos)

Una política de Punto Final es aquella que plantea un borrón y cuenta nueva. Que solamente terminen de juzgarse aquellos casos que ya están casi resueltos y hacer una suerte de amnistía por todos los casos por venir. Justo caen las declaraciones cuando hace dos días se recordaba que existen todavía 15 mil peruanos desaparecidos durante los veinte años de violencia política y que necesitamos una política para resolver tanto dolor por parte de los familiares.

Lo dicho es peligroso y horrendo. Las políticas de borrón y cuenta nueva son todo lo contrario a la búsqueda de justicia y reparación, básicos para un crecimiento democrático del país (que es lo que, amañadamente, reclama Mora).

Habiendo tantas personas en el gobierno vinculadas a la defensa de los derechos humanos, lo mínimo que se espera es una rectificación. Lo mínimo porque si hubiera entrado Keiko Fujimori, varios congresistas, hoy del oficialismo, estarían exigiendo la presencia del Ministro en el Congreso.

Pero, seguramente, están más preocupados en irse a Ica.

Más:
Váyase del gobierno, señor Mora. Eduardo González.

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