Semana Tres

Esta semana quizá ha sido la de mayor sobre salto de todas. Y qué sobre salto. Nunca entenderemos qué pasó, pero hoy te sentiste ahogada, no podías respirar, la saliva se te atoraba. Creo que nunca sentí el tipo de miedo que sentí en ese momento, cuando intentaba evacuar la saliva y esperando alguna reacción. Que prontamente tuviste. Cuando recuperaste tu color y tu mirada y tu llanto, tu madre y yo nos sentimos aliviados.

Deep in thought before the Fight
Pensando profundamente antes de la pelea. Por Teddy Chau. Algunos derechos reservados.

Pero no solamente ha sido un cierre de semana de terror. Durante esta semana además se sintió la pegada del cansancio. Y aunque siga pensando que eres una recién nacida tranquila, de hecho, junto con las alegrías hay también desconcierto y fastidios. Como cuando uno espera que te duermas y aparece el hipo del mal y te echa a perder las tres horas de sueño que habías programado entre las dos y las cinco de la mañana. Sí, te dan ganas de tirar la toalla. Aquellos que dicen que todo es maravilloso, o toman Xannax o tienen nana o ambos.

Igual, al final, sonríes y aunque sepamos que tu sonrisa es todavía un acto reflejo, es una esperanza de que todo va a salir bien.

Porque de hecho, todo va a salir bien, como hasta ahora.