Y llegamos a fin de año, en medio de turbulencias políticas y una final de un campeonato realmente deplorable.

No es que este cambio de gabinete sorprenda realmente. Es otra vez que las izquierdas tropiezan con la misma piedra. En fin. Es el cierre de una generación que se la jugó el todo por el todo por un último minuto de gloria.

Creo, como señaló el Mix Master Gerardo Lipe, que fácil lo que la izquierda necesita no es un partido, sino, quién sabe, un periódico. La política hoy por hoy se hace más en los kioskos y en las portadas de los diarios que en los grandes auditorios. Un periódico y una plataforma digital de noticias. Los medios influyen, ese es su objetivo. Son modeladores de ciudadanía. Veamos.

Uno de los temas que hemos insistido harto en este antiblog es el de la apuesta por lo público (diferenciado de lo estatal) y por lo ciudadano. Hay todavía una oportunidad en la actual gestión de Susana Villarán por insertar esos dos temas en la agenda. Pero es la propia municipalidad la que todavía no termina de creérsela. Ya pasó un año y el nivel de aprobación es lamentable. Y toda la señal es que va a sucumbir más en la idea de “recuperar sentido de autoridad” (lo cual no es malo de por sí), pero no tanto en abrir la ciudad al ciudadano (valga la redundancia).

Hemos ido dejando de escribir también temas de coyuntura política. Creo que hay otros muchos que hacen eso mejor. Pienso que se puede aportar más escribiendo sobre política desde el largo plazo, desde los temas de fondo, que sobre un día a día que termina generando más ruido. Sin embargo, hemos estado escribiendo más y más sobre cibercultura, que es el tema principal de este blog. Pienso ver si luego puedo sistematizar todo lo escrito y ver qué sucede.

Lo otro de este año es lo personal: El Huracán Vera o, como le llamo de cariño, mi pequeño observatorio antropológico. Cada semana por el lapso de un año estaré posteando un texto sobre los distintos temas y asuntos derivados de la paternidad. Qué fuerte esto de la paternidad. Espero luego recopilar todo lo que se escriba y leerlo de un tirón.

Y así, otro año.

Feliz navidad.