La Ley Mordaza

Mordaza
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El Congreso acaba de aprobar la llamada Ley Bedoya o Ley Mordaza, una modificación al Código Penal que establece lo siguiente:

Art. 162.- Interferencia y difusión de comunicaciones privadas: “El que indebidamente interfiere, escucha o difunde una comunicación privada será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos ni mayor de cuatro años. Si el agente es funcionario público, la pena privativa de libertad será no menor de tres ni mayor de cinco años e inhabilitación conforme al artículo 36º, incisos 1, 2 y 4. Esta exenta de responsabilidad la difusión de comunicaciones que tuviese un contenido delictivo perseguible por acción penal pública o que contravenga el ordenamiento legal vigente” (Fuente: Congreso de la República)

Para los detalles técnicos, sugiero la lectura del artículo que escribió Erick Iriarte para SpacioLibre. Algunos temas que se desprenden:

1. El tema de la privacidad. Es cierto que en los últimos años ha habido un abuso por parte de varios medios grandes en la publicación de contenidos provenientes de comunicaciones privadas. Hasta el día de hoy no se ha logrado desmontar una de las tantas mafias que se dedican al negocio de la escucha ilegal de conversaciones privadas. Y los medios (no todos) han usado ese material amparándose en la lógica del interés público (lo que sea que signifique ello). ¿Es de interés público saber qué decía Lourdes Flores sobre las elecciones municipales? Sí, difúndase. ¿Es de interés público saber qué le decía Rosario Ponce a su novio vía SMS? Ya, también, publíquese. Varios medios grandes, en ese sentido, perdieron la brújula hace rato. La norma, en apariencia, pretende subsanar ese problema, el de la privacidad. Es lo que el garante Mario Vargas Llosa ha defendido. Que no se diga que los medios no se lo han venido buscando. ¿Autorregulación? Claro, sí, cómo no. Como los medios cuentan con tan buena imagen entre la población.

2. El tema de la difusión. Al mismo tiempo hay un legítimo interés por conocerlo todo. En los tiempos de la larga cola, queremos indagar cada detalle, cada conversación, cada SMS de los distintos personajes que aparecen en pantalla. En algunos casos, en efecto, es importante que se conozca y se podría justificar el uso de todos los medios, herramientas y plataformas que existen. En otros, quizá no. Una norma como esta lo que provocará es, por un lado, un mayor o hasta excesivo celo por parte de los medios para publicar material “de interés público”. Quizá tengan que discutirlo arduamente con su pool de abogados. También, como señala Erick, el cambio en el código no establece bien a qué se refiere con “difusión”: ¿Un RT en Twitter? ¿Un Like en Facebook? ¿Cualquier tipo de difusión? Pensemos en Wikileaks: ¿Podríamos retuitearlo y no cometer un delito? La norma es bien bien abierta y por ende, puede permitir cualquier cosa.

Al mismo tiempo, la ley habla que se podría exceptuar la difusión de contenidos delictivos perseguibles. ¿Pero cómo lo va a saber el periodista o el medio de antemano, si generalmente se trata de información que aún no llega a un proceso judicial?

Por otro lado, podría provocar que cierto material solamente sea accedido por un público privilegiado que hoy por hoy accede a ciertas redes en internet (por ejemplo, las encuestas que se filtraron días antes de las elecciones, a través del uso de metáforas tipo “el wantán viene bajando de precio”). La Ley Bedoya sin ser una mordaza perfecta, en la práctica va a ser una prohibición que lo único que va a generar es una mayor circulación ilícita por las redes. ¿Y qué van a hacer cuando eso suceda? ¿Prohibir acceso a sitios web? Más castigo no necesariamente resuelve el problema (como cuando piden pena de muerte para los violadores).

Lo sintomático es que esta iniciativa no salió ni del Ejecutivo (al que se acusa de tener giros o señales militaristas) o de la bancada oficialista, sino de la APGC, frente que supuestamente era oposición hasta hace unas semanas. Coincidencias programáticas, le llaman.

Más:
– Para la comparación: Lo que dice el Código Penal Chileno. (via @simenon)

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5 thoughts on “La Ley Mordaza

  1. El interés público es un tema muy bien definido en el derecho. Se refiere a todo aquello que se presenta de interés para un grupo mayoritario de la población. es decir, toda información que afecta sus vidas de manera directa. Lamentablemente este término ha terminado perdiendo su valor gracias a periodistas mediocres (si mal no recuerdo fue Magaly Medina la que empezó con la desvalorización del término) que para defender sus ilícitos se excusaban diciendo que lo difundido era “de interés para su público” (refieriendose a los televidentes).  Esta interpretación literal y antojadiza (y que ha sido usada por muchos otros pésimos periodistas) explica el porqué de la debacle del término y la sensación de los políticos de generar más normas para legislar algo que en realidad ya está bien definido.

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