Hoy salió otro artículo mío en la columna que he abierto en Spacio Libre. Este es referido a uno de los temas importantes del momento: el dilema de MOVADEF y cómo combatirlo. En parte es una continuación al post Qué hacemos con MOVADEF, publicado la semana pasada. Publico algunos párrafos y recomiendo su lectura completa para la discusión

“…Una de las propuestas más escuchadas es la necesidad urgente para que nuestros adolescentes lleven cursos de historia donde se haga énfasis en el período de violencia política; que sepan de la barbarie senderista, de los crímenes cometidos también por las fuerzas del orden. Así, el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación se vuelve una especie de libro mágico que tiene la virtud de convertir a todos los que lo leen en mejores ciudadanos. Yo quiero discrepar con tal propuesta.

…exigirles que lean el Informe Final de la CVR va a caer en letra muerta. ¿Queremos que terminen aprendiéndolo de memoria? O quizá se sientan insultados cuando este informe dice en su conclusión 139 que el estado es responsable por abandonar a los alumnos del sistema público a su suerte. Suena a una broma muy cruel. Si de verdad se quiere honrar el trabajo de la Comisión, quizá sea más importante que los diversos actores y políticos discutan la gama de recomendaciones.” (La ola senderista, Columna La tetera cósmica)

Esto porque muchos han estado citando al Informe Final de la CVR (documento muy importante y clave para entender qué ha sucedido en las últimas décadas en nuestro país) como una suerte de libro mágico cuya lectura convierte automáticamente a todos en mejores ciudadanos. Como intento argumentar, esto puede ser má bien contraproducente, bajo las actuales condiciones de la escuela peruana.

El título del artículo hace referencia a una película que recientemente he visto, La Ola (Die Welle, 2008), basada en una historia real, donde un profesor realiza un experimento en un aula escolar: la convierte en un movimiento autoritario y fascista a pesar de la inicial resistencia de los alumnos alemanes (y su memoria postguerra).

Varias de las ideas contenidas en el artículo, además, deben mucho a las reflexiones que realizara Constantino Carvallo sobre la educación peruana como reproductora de la violencia y la desigualdad. Sugiero encarecidamente la discusión del texto Criando Cuervos: Escuela y violencia. Copio y pego un párrafo y recomiendo su lectura completa.

“El notable aumento de la cobertura escolar, el que prácticamente todos los niños asistan a la primaria no debiera verse como un logro si la presencia en ella va a condicionar su autoestima y determinar el rol que luego cumplirán. Y eso es lo que hace. La escuela en el Perú discrimina, expulsa, acompleja. Es un nuevo Taigeto. Una maquinaria de selección de unos pocos y de desmotivación de la mayoría. A la escuela, lo han mostrado las pruebas nacionales de la unidad de Medición del Ministerio y la reciente evaluación de PISA, no se va a aprender. Por lo menos no se va a aprender a leer o a calcular, ni a pensar o a redactar. Mucho menos a conocer el propio valor y las los derechos que lo respaldan. Tampoco a obtener identidad y el amor a la patria que nos cobija. Cuando los diarios publican que más del 50% de los escolares peruanos no son capaces de descifrar un texto simple o cuando se reitera que somos los últimos, o como se tranquiliza un ex ministro, los penúltimos de la región o del mundo, no se ve lo que ello significa más allá de la macro política que olvida el sentimiento del individuo. Esas cifras revelan que muchísimos peruanos conviven diariamente con el fracaso, que deben recoger cada año la cosecha de su torpeza, su incapacidad, su diferencia. Antes que Fujimori prohibiera sin más la repitencia en primer grado, uno de cada tres niños de seis años era retenido en ese primer escalón por lerdo. Ahora pasan sin aprender y el fracaso es mayor en los grados que siguen.” (Criando Cuervos: Escuela y violencia, Constantino Carvallo, los énfasis son míos)

Recomiendo también el muy buen estudio que realizaran Bourdieu y Passeron (Los herederos: los estudiantes y la cultura, 1964) sobre la educación francesa (Los herederos, como reproductora de las diferencias sociales y económicas. En Scribd se puede encontrar el primer capítulo: La elección de los elegidos.

Creo que la lucha política con MOVADEF o con cualquier proyecto autoritario es el mismo. Cómo responder a la pregunta ¿Por qué yo con esta educación pública no puedo llegar a tener lo que el otro, con su educación privada tiene? Y cómo la solución a esta pregunta se da en un sistema democrático.

En la medida que no podamos responderla, cualquier proyecto autoritario, sea este de derecha o de izquierda, tendrá cabida en este país.

También:
MOVADEF por Eduardo Dargent

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