Algunas ideas sueltas sobre la reforma universitaria, toda vez que ahora tenemos un Frente Amplio de Izquierda que está protestando, entre otras cosas, porque se está discutiendo una nueva ley universitaria (con varios errores criticables). Algunas organizaciones han salido a plantear que el centro de la universidad es el estudiante y que este debe tener un rol protagónico en el debate. Discrepo.

Patio de Letras de la Casona de San Marcos
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1. Espero que la novísima FAI en vez de actuar corporativamente con respecto a reforma universitaria (es decir, ponerse del lado de las federaciones de estudiantes, solo porque son “federaciones de estudiantes”, de los rectores del PC, etc.), discuta la idea de calidad universitaria y de autonomía en serio. Lo que significa, pensar la universidad desde el acceso público, desde la generación del conocimiento para todos y todas, de la apertura a los ciudadanos y ciudadanas para la discusión y debate.

2. En ese sentido, los estudiantes no tienen mucho más que decir que las juntas vecinales, las cámaras de comercio, los centros de investigación, los sindicatos, la sociedad civil, los gobiernos locales. El debate tiene que dirigirse no hacia buscar consensos “dentro” de la universidad (más de lo mismo), sino a abrirla. Conceptos como Pluriversidad es una tautología, pero estamos de acuerdo con que la dinámica tiene que venir de afuera del claustro hacia dentro.

3. Des-estudiantilizar el debate sobre la universidad no significa que no opinen, pero no puede ser que sean el centro del debate (eso sí sería vertical). Pensar el debate de la universidad centrado en los estudiantes, como si ellos tuvieran mucho más que decir que el resto de actores de la sociedad y peor aún, solo buscando consensos con docentes y trabajadores: vertical, clientelar y feudal.

4. La razón de la universidad no son los estudiantes. la razón es la producción de conocimiento, de debate, de discusión. Los estudiantes y los docentes son parte de ese proceso permanente, de generación y renovación de cuadros científicos y técnicos, pero no son en modo alguno el corazón de la universidad. Los estudiantes son clave para nuevas ideas, para nuevas preguntas, pero, irónicamente, pareciera al ubicarlos como el centro se les ve más como usuarios de un servicio. La razón de la universidad es la sociedad en su conjunto y hacia ella debe estar dirigida.

Más:

– Video: Una autonomía responsable


Vía: Corresponsales.PE

– Entrevista a Manuel Burga en IDEELE Radio