Lo que voy a decir no es una diatriba contra ningún candidato de las primarias en particular. Finalmente, es lo que hay, nada es perfecto, todo es perfectible. Hay cosas de los cuatro candidatos del FA que me gustan y otras cosas que no. Aplaudo, con todo, que se manden a un proceso de este tipo. No sé si es saludable, no sé si va a servir de algo, no sé si va a haber algún tipo de debate interno o después el FA y/o quién sabe si la izquierda en general (o las izquierdas) saldrán fortalecidas. Los que promueven este proceso dicen que sí, y están actuando en consecuencia.

Un tema que me llama en particular, es lo poco que aparece la palabra “educación” en las distintas declaraciones de los precandidatos. No aparece. No hay una sola mención.

No es casualidad. Incluso en el ya viejo Plan de la Gran Transformación (PGT), “educación” aparece como un servicio o una política social, no como un pilar estratégico, justamente de los procesos de reforma (*).

Hoy por hoy, muchos de los problemas que tenemos revierten a la escuela. Una escuela que, a pesar de los enormes esfuerzos de los últimos años, aún está en deuda con los futuros ciudadanos. La escuela no es el espacio de encuentro entre niños y niñas diversos; la nuestra es una sociedad destruida, con índices altísimos de desconfianza interpersonal y donde la idea de lo público casi no existe. Acaso sea la escuela y el aula de clase el espacio donde justamente un niño aprenda a querer a su patria, a confiar en sus compatriotas y no a través de cursos de educación cívica, aprendiendo nuevos versos del himno nacional, sino conviviendo con otros que no son iguales a uno pero que tienen los mismos derechos.


Foto: La República.

¿Qué clase de futuros peruanos estamos creando con escuelas que están a años luz de ser espacios amables, agradables, a los que los niños quieran ir con gusto todos los días? La preocupación ciudadana, moldeada por líderes de opinión y medios de comunicación masivos, va por otro lado: el rendimiento del niño. Seguimos esperando más mejorar nuestra ubicación en los ranking regionales y no que del colegio salga un joven con esperanzas.

Nuevamente, no es una diatriba contra ningún candidato en particular. Es solamente una duda abierta a los distintos candidatos a las primarias del Frente Amplio y a los amigos en general. Algunos dicen que es muy temprano para hablar de planes de gobierno, de programas. Seguramente.

(*) El PGT, cuando habla extensivamente de educación, se adscribe totalmente al Plan Educativo Nacional elaborado por el Consejo Nacional de Educación, casi haciendo un calco de su propuesta. Sin embargo, esas líneas no guardan relación con el resto del texto, pareciendo más bien un asunto de check list o lista de cotejo de cosas que hay que cumplir.

Nota: Sirva este pequeño texto como conmemoración de un año más de la muerte de Constantino Carvallo.