Cómo las empresas combatirán el cambio climático con Internet de las Cosas

Cada vez más la sostenibilidad cuenta con más peso al momento de planificar cualquier proyecto empresarial. Así que la digitalización de las empresas, y en especial el Internet de las Cosas (IoT), ayudarán a respetar el medio ambiente mediante soluciones que incrementen la eficiencia energética, ahorrando gastos y mejorando la productividad, entre otras ventajas.

En este sentido, según el informe Smarter2030, elaborado por Accenture y GeSI, señala que para antes del 2030 las tecnologías de la información, incluido el IoT, reducirán un 20% las emisiones de dióxido de carbono.

Según el informe, las nuevas oportunidades de negocio que surgirán y el recorte en gastos medioambientales generarán hasta 10 billones de euros anuales a partir del 2030. En todo caso, la idea principal es transformar el mundo desde diversos ámbitos, como el empresarial, que jugará un papel clave en la gran mayoría de metas.

Ante esta realidad, la tecnología ha ganado relevancia en cuatro áreas diferentes: edificios inteligentes, smart cities, industria y movilidad.

Edificios y ciudades inteligentes

La categoría de ciudades inteligentes cada vez tiene más relevancia entre los diferentes núcleos urbanos que adoptaron la digitalización como forma de vida diaria. Sin embargo, poner sensores a los edificios, por sí solos, no vale de nada.

Por eso es necesario llegar a la predicción con analítica de datos para vaticinar cómo ahorrar energía y reducir la contaminación.

Industria sostenible

Una de las obsesiones de los científicos es cómo conseguir ahorrar en energía y fomentar la sostenibilidad de su actividad económica. Precisamente, una manera de reducir este porcentaje guarda estrecha relación con el IoT.

Además, la sensorización de fábricas y procesos productivos tiene un gran potencial para mejorar la eficiencia de la industria debido a que optimiza el uso de recursos y la gestión de stocks, así como la reducción de los residuos generados.

Movilidad eficiente

Se calcula que el transporte representa el 25% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en España, por ejemplo. Así que las soluciones IoT y big data en este sector permitirán optimizar las rutas de empresas logísticas y a planificar el transporte público.

De esta manera se reducen los desplazamientos, el tráfico y el consumo de combustible. Todo ello posibilita tener menos emisiones y contaminación atmosférica en ciudades.

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